Me miró suavecito y con la mano me saludó, mientras sonreía con timidez.
Lo llamé, se acercó, lo besé en la boca, se estremeció, me miraba mientras nos besabamos, luego cerró los ojos y me abrazó.
No me había afeitado y él, se dejó unos mostachos, pica la cara.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Eyes War
Se miraban a los ojos. Ojos grandes y ojos chinos, sonreían, no pueden estar serios.
Estaban frente a frente, se les inflaban las narices de la tentación, no pestañeaban, fijo mirandose.
Los ojos grandes estan brillando, se estan llenando de lágrimas por el esfuerzo, los ojos chinos estan igual, pero se nota menos, se vuelven a reír...
Ojos chinos se fija en las pestañas de ojos grandes.
Ojos grandes se fija en los labios de ojos chinos, quiere morderlos y se lo dice.
Este ríe, ambos ríen y termina el juego...
-¡Haces trampa!- le indica ojos chinos.
-¡Solo quiero morderte los labios!- le dice ojos grandes.
Se ríen, se abrazan y...obvio, se besan!
Estaban frente a frente, se les inflaban las narices de la tentación, no pestañeaban, fijo mirandose.
Los ojos grandes estan brillando, se estan llenando de lágrimas por el esfuerzo, los ojos chinos estan igual, pero se nota menos, se vuelven a reír...
Ojos chinos se fija en las pestañas de ojos grandes.
Ojos grandes se fija en los labios de ojos chinos, quiere morderlos y se lo dice.
Este ríe, ambos ríen y termina el juego...
-¡Haces trampa!- le indica ojos chinos.
-¡Solo quiero morderte los labios!- le dice ojos grandes.
Se ríen, se abrazan y...obvio, se besan!
NIÑOS
Estaba de pie junto al árbol, miraba el suelo.
Movia los pies arrastrandolos por el pasto verde.
Las manos a los lados.
Pasaba la gente, pero no los miraba, escuchaba música desde su móvil, cantaba bajito, estaba triste y no sabía bien el por qué. Le picó la nariz y se la rascó, sintió el olor del pasto mojado, sus ojos se abrieron aun más, dejó de cantar, miró alrededor, la música se acabó, todo estaba en silencio, ya no había gente, se apoyó en el árbol y volvió a mirar el suelo, cerró los ojos, tenía miedo, estaba solo...
Me acerqué y le dije hola.
Me miró, luego sonrió, tomo mi mano y nos fuimos caminando por el parque.
Movia los pies arrastrandolos por el pasto verde.
Las manos a los lados.
Pasaba la gente, pero no los miraba, escuchaba música desde su móvil, cantaba bajito, estaba triste y no sabía bien el por qué. Le picó la nariz y se la rascó, sintió el olor del pasto mojado, sus ojos se abrieron aun más, dejó de cantar, miró alrededor, la música se acabó, todo estaba en silencio, ya no había gente, se apoyó en el árbol y volvió a mirar el suelo, cerró los ojos, tenía miedo, estaba solo...
Me acerqué y le dije hola.
Me miró, luego sonrió, tomo mi mano y nos fuimos caminando por el parque.
lunes, 1 de febrero de 2010
LACHO
24 de Diciembre, 0:00 hrs, partimos con Gonzalo a recorrer las calles del centro, nos fuimos directo a la plaza de Armas, caminamos por Huérfanos y en la esquina con Estado, vimos a un indigente durmiendo, nos acercamos y Gonza le ofrece un sándwich y un café, el tipo no entiende, nos mira extrañado, luego en Ahumada nos encontramos con una señora gorda, vendiendo tarjetitas para regalo, con dos niñas chicas, también les dimos café a ella y bebidas a las niñas chicas y unos panes, todas comían felices. Las calles estaban vacías, pero había gente, es algo extraño. La noche estaba fresca, tenía las manos frías y Gonza también. Fuimos hasta la Alameda, en el camino se nos van agotando las provisiones, miro a Gonza, está sonriente, yo con nervios, que raro esto de salir a repartir comida y en noche buena, por lo general no hago mucho en estas ocasiones, ceno con mis papás y luego me acuesto, pero de Lacho, ahora estoy aquí, junto a él. Debiera ser una noche más calida, pero no. Hace frío, tiene la nariz roja Gonzalo y yo las manos heladas, me gusta eso de que nuestras manos se rocen.
jueves, 17 de diciembre de 2009
NIÑO EMO
La noche de anoche, soñé con un beso, tierno, jugoso, romántico, como de primeros días de relación, lo soñé en Huérfanos con ahumada. Fue tan real, que lo fui a buscar. Llegué a medio día, creo que a esa hora ocurría o quizá más tarde, no importa voy a esperar. A pesar de que hay sol, igual tengo frío, ya son las cuatro y no pasa nada, pero en mi sueño esta clarito, ya viene ese besito. Ya son casi las seis, es curioso, nadie se a besado en todo este rato, ni un solo besito, pucha ahora corre viento, ahora si que tengo frío. Ya son las ocho y media, no pasó nada, en mi sueño el beso era con sol. Ya no me van a besar. Mejor me voy a mi casa, tenía tantas ganas de besar.
martes, 10 de noviembre de 2009
TRIO
Lunes, son las tres y media, camino con Gonzalo a la cafetería de la vuelta, no hay gente, bueno salvo nosotros. Gonza pide un latte, yo al final me decido por una tetera de naranja y canela. Tengo flojera, hoy “madrugue” a las nueve, considerando que llevo un poco más de dos meses sin trabajar, ya me he acostumbrado a despertar cerca de las once y levantarme alrededor de las doce, me gusta eso.
El almuerzo estuvo rico, tortilla de papas con arroz, jugo natural y obvio ensalada, un manjar, ahora un buen café y seguir charlando con Eduardo. Hoy me he acordado mucho de Ale, lo extraño. En el café no hay nadie, excepto nosotros, obvio. Pido un latte y Eduardo té de naranja con canela. Yo no fumo, pero cada vez que nos juntamos fumo un par de los del pelado.
A estado tranquila la mañana, no a habido mucho público, será porque es lunes, ya son las tres y media, le diré a la Lorena que almorcemos. Vaya, ley de Murphy, ahora llegan unos clientes, nos saludamos, son gratos, menos mal que solo es un café y una tetera de té, se tentó con el aroma el peladito, esta bonito él.
Es muy simpático el chico que atiende el café y tenía razón, el té esta exquisito, pobre recién va a almorzar con su compañera. Le consulto a Gonza, qué de qué va exactamente una crónica (aprovecho sus conocimientos de periodista), me dice que es una serie de acontecimientos, que narran una historia, solo información. Le cuento que como ahora dispongo de tiempo, quiero participar en algunos concursos literarios y uno de ellos es la crónica, pero es obligatorio, que la temática sea gay.
Bueno ya están atendidos los chicos, ahora con la Lore, vamos a almorzar. Es curioso nuestra comida la compramos de otro local, es que estamos tentados con comer carne. Lore me pregunta por el chico que conocí en la disco, igual me da lata, ya que duró solo una semana el romance, la pobre me consuela y yo le digo que se relaje, total no me quiero casar, soy muy joven aun. Ahora llegó otro cliente, Lore lo va a atender, me quedo comiendo solo, siempre es lo mismo.
Cuando Eduardo, me comenta lo del concurso literario, recuerdo que en una oportunidad tuve deseos de escribir una situación que viví cuando tenía de pareja a Patricio. Le cuento al pelado que en esa oportunidad una amiga, una señora ya bien mayor, invita a Patricio a un criadero de avestruces y obvio, fuimos juntos con ella. Una vez en el auto, yo iba sentado atrás y los miraba como conversaban y a ratos me perdía viendo el paisaje, en eso me pregunté -¿Qué pensará esta señora de nosotros, ella que podría ser casi mi abuela?-. Eduardo se rió del hecho, pero aun hoy me lo pregunto. Este café está muy rico.
Pucha, llegó ahora una pareja, obligado a dejar la comida y a atenderlos, dos café cortado y un trozo de pie de limón, la tipa agradable, el viejo un pesado, les sirvo rápido, para que no se enfríe mi comida. Me duelen un poco los pies, en la tarde voy al gym, creo que me la pasaré en la piscina, ni loco hago step o máquinas. Lorena me cuenta que su novio a estado un poco raro este ultimo tiempo, la verdad lo encuentro entero raro, o sea todo el rato, es más me tinca que le gusta el gueveo, pero no me atrevo a decirle a la pobre. El pollo esta delicioso, estos chinos cocinan increible.
Me sirvo una segunda taza de té, sin saber aun que puedo escribir. Un romance discotequero, uf!!!, Gonza piensa igual, los gays y la moda, otro uf…, suena mi teléfono, es mi hermano pidiéndome plata prestada, es como mucho, le cuento a Gonza, él trabaja y gana bien, entiendo que tenga dos hijos, pero por favor debe aprender a manejar su dinero, si yo ni siquiera estoy trabajando.
Gonzalo se ríe, ahí tienes un tema, como el hermano gay es ordenado en sus gastos y tiene que ayudar al hetero desordenado me dice. No me hace gracia.
Será la molestia o mucho té, pero me dieron ganas de ir al baño.
Eduardo ha ido al baño, me quedo fumando y mirando a la calle, aun me molesta el hombro, estoy hace casi tres meses con licencia y terapia, todo por una ridícula caída en bici, por el forestal camino al trabajo. Siento impotencia no poder estirar bien el brazo, es increíble que algo tan cotidiano como rascarse la espalda, hoy no lo pueda hacer con mi brazo izquierdo. Aprovecho el tiempo para practicar apoyando mi mano en la pared y levantar el brazo a lo que más pueda, debo parecer un loco, pero me da igual, antes por menos cosas me complicaba hacerme notar.
Ya casi terminamos la comida, parece una carrera, es que hay mucho por hacer, Lore me indica al chico de lentes, el que vino con el peladito que esta en el baño. Al parecer está haciendo ejercicios kinésiologicos, los típicos de rehabilitación. Suena mi celular, es Pancho, mi amigui, me vendrá a buscar a la salida, para ir juntos al gym. La Lore me indica que mejor nos apuramos, debemos terminar de atender y tenemos loza sucia.
Llego a la meza, Gonza me reclama que me demoré mucho, lo que pasa es que los baños ahora están llenos de avisos, y no lo puedo evitar comienzo a leerlos todos, desde preservativos, pasando por intervenciones de arte y noticias, hasta los nuevos menús y horarios del café. Pero si son un excelente lugar para estrategias de marketing, me dice Gonzalo, imagina un letrero frente al urinario, en vez de mirar como cae la orina, el suelo o el techo te quedas leyendo, casi obligado.
Ahora bien, hay que destacar que el baño, como diría la Vivi, siempre está impeke y eso es plausible, la mayoría de los locales en este país no tienen baños decentes. Al parecer tanto tema de sanitarios, tiene a Gonza con ganas de ir al baño. Vaya, todavía me queda té, ya está un poco frío, pero sabe rico igual.
Tiramos los restos de comida a la basura y comenzamos a ordenar y limpiar, Lore hoy va con su novio al cine, le pregunto que peli van a ver y me dice que Harry Potter, su novio quiere verla. Muy gay pienso, pero prefiero decirle que muy perno, mejor una romántica o derechamente calentona, así se animan y aprovechan la oscuridad, el cine da pa’tanto le digo. Pero no, ya que el noviecito es de los que se sienta a ver la película entera, qué latero!!! Y hace cuánto qué no lo hacen, le pregunto, la Lore queda muda, se pone a lavar unas tazas y me dice que ya lleva un mes sin sexo… Qué horror, por favor acaso no les dan ganas, le vuelvo a preguntar. A mi si, y mucho, me contesta, pero él no quiere.
O este tipo tiene a otra, o esta a punto de salir del closet (estoy casi seguro), o es un idiota.
Lorena, debes hablar con él, decirle que esto no es normal, que si tiene algún problema que te lo diga y ya, para que lo solucionen, si son pareja.
El peladito esta solito en la meza, le sonrío.
Mientras espero a Gonza, me quedo mirando a los chicos de la cafetería, parece que charlan algo muy importante, por sus caras, ahora él me sonríe, espero no haber parecido un copuchento, me pillo justo observándolos. Gonza debe estar leyendo en el baño, ya son las cuatro, me gusta conversar con él, hace tanto tiempo que no nos veíamos, es raro pero a ratos no se que hablarle, siento que no tengo tema, es que creo que he perdido la “chispa” o definitivamente tengo principio de autismo.
La ultima pareja que entró dejo la puerta abierta y entra un viento muy helado, me carga el invierno, es la única estación del año que no soporto, la lluvia me molesta, caminar por las calles haciendo el quite a las pozas, los pies helados o peor mojados, estar húmedo… Mejor cierro la puerta, se me adelanta el chico de la cafetería, me sonríe nuevamente, se percató de que tenía frío. Ya no me queda té.
Llego a la mesa, Eduardo tiene un poco de frío, le digo que ando con mi cámara, quiero tomar algunas fotos, el pelado me sugiere la vitrina de los pasteles, no me tinca, le tomo un par a él, sin que se de cuenta. Y ya pensaste de que vas a escribir en tu crónica, le pregunto. Aun no lo tiene claro, podría ser sobre los temas legales que necesitamos legislar, igual interesante puede ser una opción. La adopción, me dice, para mi no es tema, no adoptaría le digo, no me imagino con un hijo a Eduardo le hubiera gustado ser padre, en alguna ocasión me lo confidenció, pero ya no. Yo por ahora, solo quiero estar tranquilo.
Llegó el Pancho, nos saluda y nos ayuda, le pregunto por su bolso para el gym, me dice que se lo lleva Eric, me carga esa loca tan desubicada, pero Panchi le agarró un cariño. Piden la cuenta los del café y el pie, la Lore se las lleva, le digo a Pancho que quiero solo hacer piscina, me duelen los pies, la idea le encanta, chicos en traje de baño, punto aparte es el profesor, demasiado rico!!! De pronto estamos más animados, la Lore quiere terminar luego, acaba de hablar por celu con su novio, ya viene en camino para la ida al cine. Panchi le pregunta qué peli van a ver, cuando le dice que es Harry Potter, se ríe y le comenta-¡niña qué gay!-, cambio el tema, la pobre no es bruta y de pronto esto la amarga más.
Ahora el peladito pide la cuenta, se la llevo.
Lo mío son mil doscientos, me indica Gonza, le pago con un billete de diez mil. Vamos a caminar al parque, aprovechas de tomar fotos y seguimos charlando, además me sirve para pensar en el tema para la crónica-¡esto de escribir de gays, no se me ocurre nada!-. El chico me trae el vuelto, es agradable él. Nos ponemos las chaquetas, nos despedimos de los chicos del local, ya al salir le comento a Gonza, que me gustó la atención, a mi también me gusta me responde, cuál es el nombre de la cafetería le pregunto, concepto me dice, vamos a venir más seguido, le digo mientras le sonrío al chico del café.
Ahora vamos al parque a caminar a respirar smog puro y ver que se me ocurre escribir con temática gay, Gonza me dice, haz una crónica ficción y que sea de amor, uf!!! Le digo, eso ya es ciencia ficción…
El almuerzo estuvo rico, tortilla de papas con arroz, jugo natural y obvio ensalada, un manjar, ahora un buen café y seguir charlando con Eduardo. Hoy me he acordado mucho de Ale, lo extraño. En el café no hay nadie, excepto nosotros, obvio. Pido un latte y Eduardo té de naranja con canela. Yo no fumo, pero cada vez que nos juntamos fumo un par de los del pelado.
A estado tranquila la mañana, no a habido mucho público, será porque es lunes, ya son las tres y media, le diré a la Lorena que almorcemos. Vaya, ley de Murphy, ahora llegan unos clientes, nos saludamos, son gratos, menos mal que solo es un café y una tetera de té, se tentó con el aroma el peladito, esta bonito él.
Es muy simpático el chico que atiende el café y tenía razón, el té esta exquisito, pobre recién va a almorzar con su compañera. Le consulto a Gonza, qué de qué va exactamente una crónica (aprovecho sus conocimientos de periodista), me dice que es una serie de acontecimientos, que narran una historia, solo información. Le cuento que como ahora dispongo de tiempo, quiero participar en algunos concursos literarios y uno de ellos es la crónica, pero es obligatorio, que la temática sea gay.
Bueno ya están atendidos los chicos, ahora con la Lore, vamos a almorzar. Es curioso nuestra comida la compramos de otro local, es que estamos tentados con comer carne. Lore me pregunta por el chico que conocí en la disco, igual me da lata, ya que duró solo una semana el romance, la pobre me consuela y yo le digo que se relaje, total no me quiero casar, soy muy joven aun. Ahora llegó otro cliente, Lore lo va a atender, me quedo comiendo solo, siempre es lo mismo.
Cuando Eduardo, me comenta lo del concurso literario, recuerdo que en una oportunidad tuve deseos de escribir una situación que viví cuando tenía de pareja a Patricio. Le cuento al pelado que en esa oportunidad una amiga, una señora ya bien mayor, invita a Patricio a un criadero de avestruces y obvio, fuimos juntos con ella. Una vez en el auto, yo iba sentado atrás y los miraba como conversaban y a ratos me perdía viendo el paisaje, en eso me pregunté -¿Qué pensará esta señora de nosotros, ella que podría ser casi mi abuela?-. Eduardo se rió del hecho, pero aun hoy me lo pregunto. Este café está muy rico.
Pucha, llegó ahora una pareja, obligado a dejar la comida y a atenderlos, dos café cortado y un trozo de pie de limón, la tipa agradable, el viejo un pesado, les sirvo rápido, para que no se enfríe mi comida. Me duelen un poco los pies, en la tarde voy al gym, creo que me la pasaré en la piscina, ni loco hago step o máquinas. Lorena me cuenta que su novio a estado un poco raro este ultimo tiempo, la verdad lo encuentro entero raro, o sea todo el rato, es más me tinca que le gusta el gueveo, pero no me atrevo a decirle a la pobre. El pollo esta delicioso, estos chinos cocinan increible.
Me sirvo una segunda taza de té, sin saber aun que puedo escribir. Un romance discotequero, uf!!!, Gonza piensa igual, los gays y la moda, otro uf…, suena mi teléfono, es mi hermano pidiéndome plata prestada, es como mucho, le cuento a Gonza, él trabaja y gana bien, entiendo que tenga dos hijos, pero por favor debe aprender a manejar su dinero, si yo ni siquiera estoy trabajando.
Gonzalo se ríe, ahí tienes un tema, como el hermano gay es ordenado en sus gastos y tiene que ayudar al hetero desordenado me dice. No me hace gracia.
Será la molestia o mucho té, pero me dieron ganas de ir al baño.
Eduardo ha ido al baño, me quedo fumando y mirando a la calle, aun me molesta el hombro, estoy hace casi tres meses con licencia y terapia, todo por una ridícula caída en bici, por el forestal camino al trabajo. Siento impotencia no poder estirar bien el brazo, es increíble que algo tan cotidiano como rascarse la espalda, hoy no lo pueda hacer con mi brazo izquierdo. Aprovecho el tiempo para practicar apoyando mi mano en la pared y levantar el brazo a lo que más pueda, debo parecer un loco, pero me da igual, antes por menos cosas me complicaba hacerme notar.
Ya casi terminamos la comida, parece una carrera, es que hay mucho por hacer, Lore me indica al chico de lentes, el que vino con el peladito que esta en el baño. Al parecer está haciendo ejercicios kinésiologicos, los típicos de rehabilitación. Suena mi celular, es Pancho, mi amigui, me vendrá a buscar a la salida, para ir juntos al gym. La Lore me indica que mejor nos apuramos, debemos terminar de atender y tenemos loza sucia.
Llego a la meza, Gonza me reclama que me demoré mucho, lo que pasa es que los baños ahora están llenos de avisos, y no lo puedo evitar comienzo a leerlos todos, desde preservativos, pasando por intervenciones de arte y noticias, hasta los nuevos menús y horarios del café. Pero si son un excelente lugar para estrategias de marketing, me dice Gonzalo, imagina un letrero frente al urinario, en vez de mirar como cae la orina, el suelo o el techo te quedas leyendo, casi obligado.
Ahora bien, hay que destacar que el baño, como diría la Vivi, siempre está impeke y eso es plausible, la mayoría de los locales en este país no tienen baños decentes. Al parecer tanto tema de sanitarios, tiene a Gonza con ganas de ir al baño. Vaya, todavía me queda té, ya está un poco frío, pero sabe rico igual.
Tiramos los restos de comida a la basura y comenzamos a ordenar y limpiar, Lore hoy va con su novio al cine, le pregunto que peli van a ver y me dice que Harry Potter, su novio quiere verla. Muy gay pienso, pero prefiero decirle que muy perno, mejor una romántica o derechamente calentona, así se animan y aprovechan la oscuridad, el cine da pa’tanto le digo. Pero no, ya que el noviecito es de los que se sienta a ver la película entera, qué latero!!! Y hace cuánto qué no lo hacen, le pregunto, la Lore queda muda, se pone a lavar unas tazas y me dice que ya lleva un mes sin sexo… Qué horror, por favor acaso no les dan ganas, le vuelvo a preguntar. A mi si, y mucho, me contesta, pero él no quiere.
O este tipo tiene a otra, o esta a punto de salir del closet (estoy casi seguro), o es un idiota.
Lorena, debes hablar con él, decirle que esto no es normal, que si tiene algún problema que te lo diga y ya, para que lo solucionen, si son pareja.
El peladito esta solito en la meza, le sonrío.
Mientras espero a Gonza, me quedo mirando a los chicos de la cafetería, parece que charlan algo muy importante, por sus caras, ahora él me sonríe, espero no haber parecido un copuchento, me pillo justo observándolos. Gonza debe estar leyendo en el baño, ya son las cuatro, me gusta conversar con él, hace tanto tiempo que no nos veíamos, es raro pero a ratos no se que hablarle, siento que no tengo tema, es que creo que he perdido la “chispa” o definitivamente tengo principio de autismo.
La ultima pareja que entró dejo la puerta abierta y entra un viento muy helado, me carga el invierno, es la única estación del año que no soporto, la lluvia me molesta, caminar por las calles haciendo el quite a las pozas, los pies helados o peor mojados, estar húmedo… Mejor cierro la puerta, se me adelanta el chico de la cafetería, me sonríe nuevamente, se percató de que tenía frío. Ya no me queda té.
Llego a la mesa, Eduardo tiene un poco de frío, le digo que ando con mi cámara, quiero tomar algunas fotos, el pelado me sugiere la vitrina de los pasteles, no me tinca, le tomo un par a él, sin que se de cuenta. Y ya pensaste de que vas a escribir en tu crónica, le pregunto. Aun no lo tiene claro, podría ser sobre los temas legales que necesitamos legislar, igual interesante puede ser una opción. La adopción, me dice, para mi no es tema, no adoptaría le digo, no me imagino con un hijo a Eduardo le hubiera gustado ser padre, en alguna ocasión me lo confidenció, pero ya no. Yo por ahora, solo quiero estar tranquilo.
Llegó el Pancho, nos saluda y nos ayuda, le pregunto por su bolso para el gym, me dice que se lo lleva Eric, me carga esa loca tan desubicada, pero Panchi le agarró un cariño. Piden la cuenta los del café y el pie, la Lore se las lleva, le digo a Pancho que quiero solo hacer piscina, me duelen los pies, la idea le encanta, chicos en traje de baño, punto aparte es el profesor, demasiado rico!!! De pronto estamos más animados, la Lore quiere terminar luego, acaba de hablar por celu con su novio, ya viene en camino para la ida al cine. Panchi le pregunta qué peli van a ver, cuando le dice que es Harry Potter, se ríe y le comenta-¡niña qué gay!-, cambio el tema, la pobre no es bruta y de pronto esto la amarga más.
Ahora el peladito pide la cuenta, se la llevo.
Lo mío son mil doscientos, me indica Gonza, le pago con un billete de diez mil. Vamos a caminar al parque, aprovechas de tomar fotos y seguimos charlando, además me sirve para pensar en el tema para la crónica-¡esto de escribir de gays, no se me ocurre nada!-. El chico me trae el vuelto, es agradable él. Nos ponemos las chaquetas, nos despedimos de los chicos del local, ya al salir le comento a Gonza, que me gustó la atención, a mi también me gusta me responde, cuál es el nombre de la cafetería le pregunto, concepto me dice, vamos a venir más seguido, le digo mientras le sonrío al chico del café.
Ahora vamos al parque a caminar a respirar smog puro y ver que se me ocurre escribir con temática gay, Gonza me dice, haz una crónica ficción y que sea de amor, uf!!! Le digo, eso ya es ciencia ficción…
domingo, 18 de octubre de 2009
La úuuultima parte de la novela jejeje
SABADO 02:00 AM
Mi papá se a sentido mal, llegué del trabajo hace casi una hora, le tomamos la presión y está muy alta, le duele la cabeza. Mi mamá está cada vez más nerviosa, tomé la decisión de llevarlo al hospital, lo vestimos y a duras penas lo logramos subir al auto, mi mamá no lograba hacer “andar” el cacharro, estaba hecha un “manojo” de nervios, le grité que se relajara, -¡Atina mamá, no sirve que te pongai’ nerviosa, hecha a “andar” esta güeá!-.
En el hospital, nos hicieron esperar cerca de 30 minutos, después una enfermera ayudó a entrar a mi papá, para luego dejarlo en una camilla cerca de la entrada, no le tomaron la presión, no lo auscultaron, -¡No le hicieron nada!-, hacía un frío de la mierda, pasaron otros 45 a 50 minutos y le pregunté a la enfermera que, qué pasaba con mi papá, -¡No podemos hacer nada, hasta que le baje la presión, por eso lo tenemos en “observación”!-, me contestó muy molesta y prepotentemente.
Sentí en todo mi cuerpo la necesidad de destrozarla, de arrancarle cada miembro y escucharla gritar del dolor, -¡Perra desgraciada, hija de puta, zorra mal parida!-, es demasiada mi ira, mi apá’ se puede morir, mi amá’ está al borde del llanto, desesperada y en este puto hospital no hacen nada, trabajan solo bestias. -¡Reclaman, claman mejores sueldos, un trato digno, se la pasan en “paros”, protestas y la verdad es que su servicio es mediocre, desagradable, prepotente, mal educados, fríos al dolor de nosotros, esta es la gran atención pública, son todos unos hijos de puta!-.
Volvimos a la casa a las 06:30 a.m., al final nos dijeron que la presión le había bajado, le dieron dos “enalapril” y nos entregaron a un viejo mareado y entumido, apenas caminaba, lo subimos al auto y nos volvimos a la casa.
Después de acostarlo, mi mamá se fue al baño, yo trato de dormir, mientras la escucho llorar con dolor, necesito descansar un poco, tengo trabajo este domingo, -¡No voy a llorar!-.
MARTES
Me levanté tarde, tengo todo el día libre, mi viejo ya está mejor, mi vieja está mucho más tranquila y yo me siento horrible.
Salí a comprar pan y aproveché de jugar un “Loto”, lo hice con tanta fe, solo espero ganar, para pagar todas las deudas, poder atender a mis viejos con buenos médicos, que solo el dinero puede dar y por último comprar una casa en la playa pa’mi amá, juego todas las semanas con la esperanza de solucionar nuestros problemas, pero hasta ahora no a pasado nada.
En la noche me llamó Li, quería saber cómo estaba todo con mis viejos, charlamos bastante,, también le pregunté por sus papás, me dijo que se estaban “anulando”, pero que ya lo está superando, que al final es lo mejor, a pesar de que siente mucha rabia con ellos y sus mentiras, su voz sonaba fuerte, sentía su pena y su ira, pero pronto cambiamos el tema, volvimos a bromear con las supuestas parejas, que se formarían en la “pega”, reímos y quedamos de juntarnos mañana antes del turno para conversar y acompañarlo a comprar ropa, le recordé que aun tenía la suya que me prestó en la casa, -¡Es tuya, ese día te regalé la ropa!-, me dice, igual no me parecía mala idea, ahora tengo tenida “nueva”, ya casi al final de la conversación, cuando estabamos despidiéndonos, me pregunta, -¿¡Felipe, con quién vas a “pololear” del trabajo!?-, me sorprendió la pregunta y me dio risa, -¿Por qué?-, le dije, -¡Nada, es para la novela que estoy escribiendo!-, me responde, quedé en silencio y no supe que decir, -¡Piénsalo y me cuentas después, aprovecha puedes elegir!-, me comenta entre risas, nos despedimos.
Aproveché esa noche para ver “The Big Fish”, de Tim Burton, que arrendé.
Fue una noche tranquila, silenciosa, tibia, con la estufa en el living, cada cierto rato pensaba en a quién debo elegir para “pololear” del trabajo.
MIERCOLES
Mi mamá está de muy buen ánimo, mi papá se levantó temprano, están en esos días, que pareciera que son felices, que nada les ocurre, cuando están así, por lo general hace que me relaje y hasta que participe de la supuesta “felicidad” familiar, pero en esta ocasión no.
-¿¡Viste a la “cholita”, parece que se está sintiendo mejor, ayer comió carne molida y hasta lengüeteó un poco de leche?!-, con gran optimismo y ternura me comenta mi mamá, miré a la gata acostada en el sofá, está igual de flaca, o peor, su pelaje negro azabache desapareció, me extrañó darme cuenta que esta era la primera vez, que la veía desde la que la bajé del techo de la terraza, de hecho ya la había olvidado, no la recordaba y ahora está en el living, durmiendo. Me acerqué a acariciarla, es puro hueso y pellejo, apenas si reaccionaba a mis caricias, -¡Le queda poco a la “cholita” mamá!-, estaba cerca mirándonos mi vieja, se puso triste, -¡Ojalá se recupere!-, se acercó a hacerle cariño, me aparté y la dejé sentada al lado de su gata, -¡Mi “negrita linda”, qué le pasa, “negrita linda”-, le seguía hablando como si fuese un bebé, la imagen me produjo de todo, tristeza, rabia -¡Aquí hasta las mascotas cagan!-, mi vieja seguía acariciándola, y la gata parecía que le quisiera hablar, -¡Mamá, si la “chola” muere, va a estar mejor que todos nosotros, así qué no la prives de tan buena oportunidad!-, se giró y me miró muy sentida y enojada, me “descoloqué”, pa’ variar ya la estaba cagando.
Luego ya se había normalizado el ánimo, estaban nuevamente muy alegres mis viejos, de hecho el día estaba muy iluminado, con un sol primaveral, ya estamos en septiembre y justo hoy mi papá decidió que debía afeitarse, había que recortar una cuidada barba de un poco más de dos meses, para al final usar la máquina y rasurar por completo, obviamente el encargado de tan desagradable “tarea”, era yo, hice lo posible por no hacer notar mi molestia.
El trabajo fue largo, pero al final me gustó el resultado. De pronto se vio tan joven y apuesto, sus ojos medio perdidos por la ceguera, no hacían que perdiera el brillo verdoso, realmente se veía guapo y mi vieja también lo notó.
Estabamos en la hora del almuerzo, el menú era porotos con longaniza picada, un plato “fuerte” pa’mi apá’, pero que disfrutó al máximo, yo comí poco, a pesar de gustarme, este último tiempo las legumbres me “sientan” una pesadez muy grande en el estomago, en esas “cosas” el calendario biológico se hace presente.
Ya me estaba uniendo a la “dicha feliz” de mis viejos, estabamos siendo una familia feliz.
Me apresuré para salir luego, había quedado con Li, en el “euro centro”, -¡Este viernes vamos a ir a la playa!-, me dice mi amá’, cuando estaba a punto de salir, -¡Pero este viernes trabajo todo el día, no voy a poder ir con ustedes!-, les respondí casi de inmediato, pero ellos como si nada, se reían, -¡Para la próxima!-, me contesta mi viejo, mientras seguían comiendo, la verdad me gustaría ir con ellos, un poco de mar y aire nuevo, me dio mucha “lata”, -¡En todo caso se van con cuidado!-, les digo, les di un beso de despedida y salí.
En el camino le seguía dando “vueltas” al viajecito a la playa, aunque fuera por el día, tenía muchas ganas de ir, pero trabajo ALL FUCKING DAY, -¡Puta la güeá!-.
Llegué a la entrada del “Euro-centro” por paseo ahumada y Li ya estaba, -¡Chst.., menos mal!-, me espeta mientras mira su reloj, -¡Sorry, me retrasé en la casa!-, fue mi rápida replica, -¡¿Y esa carita?!-, me devolvió de revés, -¡Nada, solo que mis viejos van a ir a la playa este viernes y no voy a poder ir con ellos, ya que trabajo todo el maldito día!-, fue mi quiebre de servicio, -¡¿Tu vieja va a manejar?!-, fue sorpresivo, -¡Pero si ya hemos ido dos veces antes, además en esta fecha casi no hay gente, así que súper tranquilo, por la autopista, nadie te apura!-, fui certero, -¡Teni’ razón!-, fue su derrota…
Recorrimos varias tiendas y al final quedamos “pegados” en la tienda de poleras con estampados de animé, al final muy cagados de risa, no sabíamos cuál elegir si el de la imagen de “Candy” o la de “Archie”, otro personaje de la misma serie, uno de lentes y jockey, aquel que manejaba el auto, una “burrita”, -¡Es que era muy lindo ese personaje!-.
-¡No será muy kitch!?-, me preguntó Li, mientras me mostraba como le quedaba “Candy” en el pecho, me cagué de la risa, -¡Es muy fleto!-, le contesté, al final nos llevamos las dos poleras, el “estreno” en sociedad sería el próximo 17 de Septiembre, en la fiesta “Kitch” de la Blondie, donde la estrella de la noche va a ser la única “Cecilia” en vivo, -¡¿No estamos un poco “pasaditos” pa’esto...?!-, me pregunta Li, mientras ya íbamos rumbo al trabajo, -¡La “dura”, no, no lo creo, me siento un “pendex”, de hecho somos unos “pendexs”!-, nos reímos y seguimos rumbo a la “pega”.
JUEVES
El buen ánimo en casa aun se mantenía, eso es extraño, por decir lo menos, en todo caso es mejor así, el ambiente es más amable, cuando ocurren estos “cambios”, pareciera que la casa se ilumina, suena cursi la güeá, -¡Lo sé!-, pero es la verdad, por lo general es tan “amargo” vivir aquí y así, que parece que todo está mejor, que todo va a ser mejor.
Entre tanta alegría de mañana, se me ocurrió ir a la U., para ver cómo están todos y todo por allá.
Extraño a mis compañeros y esa sensación de que todo es divertido. Me “zampé” dos súper gigantes café, les di respectivos besos a mis padres y me las “emplumé” a la U.
Al llegar, al primero que veo es al Pablo, fue un abrazo tan cariñoso, como si no nos viéramos desde hace años, nos fuimos a nuestro café, pronto llegaron la Tati, Patty y la Flo, me pusieron al día en materias, “copuchas” varias y sus penas. Entre todos nos “subimos” la moral, -¡Es curioso, pero me extraña su desazón, si son unos “críos”, ya quisiera tener sus “problemas” y no tener los míos!-, las clases hoy terminaron temprano, ya que se viene el dichoso “11 de Septiembre” y los “revolucionarios” y “contestatarios” estudiantes comienzan a protestar con la “originalidad” de romper paraderos, semáforos, ventanas, apedrear pacos y demases, y obviamente la fuerza de la ley, con su buen “ánimo” y “caballerosidad” y “consideración” que los caracteriza, nos llenan de bombas lacrimógenas, chorros potentes de agua con ácidos de sus “guanacos”, golpes varios y al final una soberana cagada, nadie entiende nada y los temas de fondo quedan ahí, -¡En el fondo!-, así que antes de perder tiempo y empeorar nuestra salud, nos marchamos al “Medusa” en el trayecto “sonó” mi móvil, pa’variar era Li, así que al final terminamos todos en el bar, la más entusiasmada era la Patty, otra vez se quería “servir” al chino.
Partimos como gente “decente”, pedimos solo 3 cervezas de litro, para los 7,, luego fueron 5, al final eran 7, una para cada uno, ya no éramos “decentes”, solo queríamos diversión, la Patty se anduvo molestando, ya que Li, no le dio “pelota”, este se quedó al lado de los varones, -¿Se han percatado, que siempre cuando hay grupos, las mujeres todas se sientan a un lado y los hombres todos al otro, no se produce la mezcla!?-.
Nos fuimos bien tarde, esta vez procure no embriagarme, solo quedar “chip chip”, del último que me despedí fue de Li, se bajó bien mareado, mientras yo seguí mi eterno viaje, luché arduamente con “Morfeo”, hasta que logré llegar a mi casa, mis viejos roncaban, la casa olía bien, me dormí bien tapado y con ropa.
VIERNES
-¡Levántate Felipe!-, era el clamor de mi vieja, desde la cocina, a ver si reaccionaba, me sentía como el “culo”, apenas abría los ojos, -¿Qué hora es?-, pregunté con un hilo de voz, -¡Las nueve y cuarto!-, me contestó mi mamá, -¡Mierda!-, dije y con mucho “dolor” me levanté corriendo, corrí en el baño, corrí en la pieza, corrí con mi gigante café y me frené solo pa’ despedirme.
Mis padres, -¡Ambos dos!-, muy relajados preparándose, para la ida a la playa, -¡Qué lata!-, dije, -¡Te traeremos un poco de agua de mar y arena!-, me comenta mi amá’ feliz, -¡Uf..., ok, qué la pasen bien, disfruten, mientras yo, me deslomo trabajando, encerrado, sin poder ver la luz del día, pero vuelvan temprano!-, les dije haciéndome el sentido, pero ellos estaban muy alegres, así que ni de “apunte” me llevaron, me despedí “choreado”, subí a la micro y me fui escuchando cumbias, gracias a la gentileza del chofer.
Llegué justo a las 12hrs., estaba la Paola y González, por lo menos sabía que sería un día entretenido, hoy nadie quiso almorzar, los llamados fueron prácticamente la “nada”, pero nuestra acidez tuvo momentos grandiosos, uno de los llamados más “bizarros” fue el de la Cocó Gomero:
YO : ¡Comida a casa express, habla Felipe, buenas tardes!
COCÓ:¡E..., quiero una ensalada del “le fournil”
YO : ¡OK, dígame cuál?
COCÓ: ¡E..., la griega, e..., tú sabes con quién hablas?
YO : ¡No!
COCÓ: ¡E..., soy la Cocó Gomero...!
YO : ¡¿Ya?!
COCÓ: ¡E..., para que me manden todo, e..., o sea, servicio, individual, los aliños y una ensalada grande, e...
YO : ¡OK!
Al final una simple ensalada, quería que prácticamente se la llevaran ya, mascada, para que no se agitase, y todo porque era, -¡La Cocó!-.
Pasó la tarde, llegó la noche, que estaba bien “movida”, éramos en total 12 telefonistas, estaba ya muy cansado, menos mal que faltan solo 45 minutos para las 23:30hrs., y así terminar el eterno e infinito turno, siguen “sonando” las líneas...
-¡Comida a casa express, habla Felipe, en qué puedo ayudarlo?
-¡Buenas noches, busco al señor Felipe Espinosa!
-¡Si con el...
-¡Señor, llamo de la 1era comisaría de San Antonio!
-¡E..., si dígame...
-¡Señor, soy el cabo 2º, Jorge Guerrero y debo comunicarle, que ocurrió un accidente y lamentablemente el señor Antonio Espinosa y la señora Clara Galleguillos, sus padres?..., este...han fallecido, nos costó dar con su paradero, desde las 16 hrs., hora del deceso, que lo estamos tratando de localizar...
Solté el teléfono, sentí mucho frío, las lágrimas se me caían, de pronto a mi lado apareció Luis González, -¿Qué pasa Felipe?-, fue su pregunta no supe que decir...
LUNES
Ha pasado 1/2 hora desde que volvimos del cementerio, quedaban algunos tíos en la casa, les pedí que se fueran, -¡No se preocupen, necesito estar solo por favor!-, se marcharon, el teléfono volvió a “sonar” y lo desconecté, apagué el móvil y me fui a acostar a la cama de mis viejos, eran las 15hrs.
VIERNES
La casa está oscura, no e salido, el teléfono sigue desconectado, enterré a la “cholita” ayer en el patio, la “Amelie” no la e sacado, tiene lleno de mierda el patio, la “niña”, lo único que hace es maullar muy fuerte, el miércoles fui a la aseguradora, todo está listo, hoy es 17 de Septiembre, hoy canta Cecilia en la Blondie.
SABADO
Desperté y en la radio sigue “sonando” el disco de Cocteau Twins, tal como lo programé en el equipo, se repitió durante toda la noche, no sé cuantas veces, - ¡Hoy debo arreglar la casa!-, me levanté a tientas, me duché, me afeité entero, limpié el patio, saque a la perra al antejardín, abrí las puertas y las ventanas, hice un aseo exhaustivo, conecté los teléfonos.
Mucho tiempo se me fue contestando los llamados, primero mis tíos, luego fue Luis, le siguió la Tati, el Pablo, la Flo, la Pao, la Teresita, la Patty, -¡Todo esta bien!-, es lo que más dije, me preparé unas ensaladas de almuerzo, el ambiente estaba hediondo a asados, cada cierto rato escuchaba la voz de mi amá’ saboreándose los asados, en el baño están sus cremas, su colonia, todo está donde mismo, arreglé su pieza, por si desea volver a dormir en su cama...
Tropecé con los zapatos de mi apá’ y ya no aguanté, lloré tanto, no podía parar de hacerlo, -¡Los extraño…, los quiero!-.
Me arreglé, me puse mi polera “Portishead” y saqué a pasear a la “Amelie” a la plaza cercana, la dejé correr, a ver si se perdía, pero no se alejo de mí, después de un rato volvimos.
-¡Voy a ir al cementerio!-, le hablé a la perra, estabamos llegando a la casa, cuando frente a la reja esta Li, me sonrío, -¡Hola, me costó dar con tu casa, nunca me invitaste!-, me dijo, hubo un silencio y luego nos abrazamos. Entramos, me ayudó a guardar a la perra, luego tomamos café, hablamos de la “pega”, le pedí que me acompañara al cementerio.
Mientras íbamos de camino me preguntó, -¿Tienes mucha pena?-, -¡Cómo siempre!-, le contesté, -¿Necesitas plata?-, fue su otra pregunta, -¡No, el seguro cubre todo, hasta mis problemas y aun queda, ya no tengo problemas!-, le contesté con amargura, -¡Lo siento!-, me dijo, -¡Yo aún más!-, le respondí.
Seguimos en silencio, ya en la entrada del cementerio, me detuve a comprar flores, -¡Sabes nunca me han gustado los cementerios, los encuentro inútiles, mi amá’ pensaba igual, ella quería que la “cremaran”, al igual que yo, pero una vez mi viejo dijo que quería ser enterrado, así que mi amá decidió que entonces ella también debía ser enterrada al lado de él, pa’que no se quedara solito, me decía!-, le dije, Li me miraba con los ojos brillosos y siempre sonriendo, -¡Eso debe ser amor!-, me dijo, asentí con la cabeza mientras no podía evitar las lágrimas, entramos al campo santo y llegamos hasta sus tumbas, entre los dos arreglamos las flores, después nos sentamos en el pasto, estuvimos largo rato en silencio, luego Li, me habló...
Li : ¿Has pensado lo de la novela?
Felipe: (lo miré y le sonreí) ¿Lo de con quién voy a pololear de la pega?
Li : ¡Aja...!
Felipe: La verdad aun no lo sé, tengo dudas...
Li : ¡Decídete luego, vas a ser el protagonista, te prometo un final feliz...(me miraba fijamente)
Felipe: ¡Esta bien, me decidiré luego, dame un poco de tiempo!
Li : ¡OK, te entiendo, pero es bueno que escojas bien, alguien que te quiera de verdad…, tengo que terminar luego el cuento...!
Felipe: ¡OK, OK..., no sé bien, pero sonreímos y nos fuimos caminando en silencio…
Mi papá se a sentido mal, llegué del trabajo hace casi una hora, le tomamos la presión y está muy alta, le duele la cabeza. Mi mamá está cada vez más nerviosa, tomé la decisión de llevarlo al hospital, lo vestimos y a duras penas lo logramos subir al auto, mi mamá no lograba hacer “andar” el cacharro, estaba hecha un “manojo” de nervios, le grité que se relajara, -¡Atina mamá, no sirve que te pongai’ nerviosa, hecha a “andar” esta güeá!-.
En el hospital, nos hicieron esperar cerca de 30 minutos, después una enfermera ayudó a entrar a mi papá, para luego dejarlo en una camilla cerca de la entrada, no le tomaron la presión, no lo auscultaron, -¡No le hicieron nada!-, hacía un frío de la mierda, pasaron otros 45 a 50 minutos y le pregunté a la enfermera que, qué pasaba con mi papá, -¡No podemos hacer nada, hasta que le baje la presión, por eso lo tenemos en “observación”!-, me contestó muy molesta y prepotentemente.
Sentí en todo mi cuerpo la necesidad de destrozarla, de arrancarle cada miembro y escucharla gritar del dolor, -¡Perra desgraciada, hija de puta, zorra mal parida!-, es demasiada mi ira, mi apá’ se puede morir, mi amá’ está al borde del llanto, desesperada y en este puto hospital no hacen nada, trabajan solo bestias. -¡Reclaman, claman mejores sueldos, un trato digno, se la pasan en “paros”, protestas y la verdad es que su servicio es mediocre, desagradable, prepotente, mal educados, fríos al dolor de nosotros, esta es la gran atención pública, son todos unos hijos de puta!-.
Volvimos a la casa a las 06:30 a.m., al final nos dijeron que la presión le había bajado, le dieron dos “enalapril” y nos entregaron a un viejo mareado y entumido, apenas caminaba, lo subimos al auto y nos volvimos a la casa.
Después de acostarlo, mi mamá se fue al baño, yo trato de dormir, mientras la escucho llorar con dolor, necesito descansar un poco, tengo trabajo este domingo, -¡No voy a llorar!-.
MARTES
Me levanté tarde, tengo todo el día libre, mi viejo ya está mejor, mi vieja está mucho más tranquila y yo me siento horrible.
Salí a comprar pan y aproveché de jugar un “Loto”, lo hice con tanta fe, solo espero ganar, para pagar todas las deudas, poder atender a mis viejos con buenos médicos, que solo el dinero puede dar y por último comprar una casa en la playa pa’mi amá, juego todas las semanas con la esperanza de solucionar nuestros problemas, pero hasta ahora no a pasado nada.
En la noche me llamó Li, quería saber cómo estaba todo con mis viejos, charlamos bastante,, también le pregunté por sus papás, me dijo que se estaban “anulando”, pero que ya lo está superando, que al final es lo mejor, a pesar de que siente mucha rabia con ellos y sus mentiras, su voz sonaba fuerte, sentía su pena y su ira, pero pronto cambiamos el tema, volvimos a bromear con las supuestas parejas, que se formarían en la “pega”, reímos y quedamos de juntarnos mañana antes del turno para conversar y acompañarlo a comprar ropa, le recordé que aun tenía la suya que me prestó en la casa, -¡Es tuya, ese día te regalé la ropa!-, me dice, igual no me parecía mala idea, ahora tengo tenida “nueva”, ya casi al final de la conversación, cuando estabamos despidiéndonos, me pregunta, -¿¡Felipe, con quién vas a “pololear” del trabajo!?-, me sorprendió la pregunta y me dio risa, -¿Por qué?-, le dije, -¡Nada, es para la novela que estoy escribiendo!-, me responde, quedé en silencio y no supe que decir, -¡Piénsalo y me cuentas después, aprovecha puedes elegir!-, me comenta entre risas, nos despedimos.
Aproveché esa noche para ver “The Big Fish”, de Tim Burton, que arrendé.
Fue una noche tranquila, silenciosa, tibia, con la estufa en el living, cada cierto rato pensaba en a quién debo elegir para “pololear” del trabajo.
MIERCOLES
Mi mamá está de muy buen ánimo, mi papá se levantó temprano, están en esos días, que pareciera que son felices, que nada les ocurre, cuando están así, por lo general hace que me relaje y hasta que participe de la supuesta “felicidad” familiar, pero en esta ocasión no.
-¿¡Viste a la “cholita”, parece que se está sintiendo mejor, ayer comió carne molida y hasta lengüeteó un poco de leche?!-, con gran optimismo y ternura me comenta mi mamá, miré a la gata acostada en el sofá, está igual de flaca, o peor, su pelaje negro azabache desapareció, me extrañó darme cuenta que esta era la primera vez, que la veía desde la que la bajé del techo de la terraza, de hecho ya la había olvidado, no la recordaba y ahora está en el living, durmiendo. Me acerqué a acariciarla, es puro hueso y pellejo, apenas si reaccionaba a mis caricias, -¡Le queda poco a la “cholita” mamá!-, estaba cerca mirándonos mi vieja, se puso triste, -¡Ojalá se recupere!-, se acercó a hacerle cariño, me aparté y la dejé sentada al lado de su gata, -¡Mi “negrita linda”, qué le pasa, “negrita linda”-, le seguía hablando como si fuese un bebé, la imagen me produjo de todo, tristeza, rabia -¡Aquí hasta las mascotas cagan!-, mi vieja seguía acariciándola, y la gata parecía que le quisiera hablar, -¡Mamá, si la “chola” muere, va a estar mejor que todos nosotros, así qué no la prives de tan buena oportunidad!-, se giró y me miró muy sentida y enojada, me “descoloqué”, pa’ variar ya la estaba cagando.
Luego ya se había normalizado el ánimo, estaban nuevamente muy alegres mis viejos, de hecho el día estaba muy iluminado, con un sol primaveral, ya estamos en septiembre y justo hoy mi papá decidió que debía afeitarse, había que recortar una cuidada barba de un poco más de dos meses, para al final usar la máquina y rasurar por completo, obviamente el encargado de tan desagradable “tarea”, era yo, hice lo posible por no hacer notar mi molestia.
El trabajo fue largo, pero al final me gustó el resultado. De pronto se vio tan joven y apuesto, sus ojos medio perdidos por la ceguera, no hacían que perdiera el brillo verdoso, realmente se veía guapo y mi vieja también lo notó.
Estabamos en la hora del almuerzo, el menú era porotos con longaniza picada, un plato “fuerte” pa’mi apá’, pero que disfrutó al máximo, yo comí poco, a pesar de gustarme, este último tiempo las legumbres me “sientan” una pesadez muy grande en el estomago, en esas “cosas” el calendario biológico se hace presente.
Ya me estaba uniendo a la “dicha feliz” de mis viejos, estabamos siendo una familia feliz.
Me apresuré para salir luego, había quedado con Li, en el “euro centro”, -¡Este viernes vamos a ir a la playa!-, me dice mi amá’, cuando estaba a punto de salir, -¡Pero este viernes trabajo todo el día, no voy a poder ir con ustedes!-, les respondí casi de inmediato, pero ellos como si nada, se reían, -¡Para la próxima!-, me contesta mi viejo, mientras seguían comiendo, la verdad me gustaría ir con ellos, un poco de mar y aire nuevo, me dio mucha “lata”, -¡En todo caso se van con cuidado!-, les digo, les di un beso de despedida y salí.
En el camino le seguía dando “vueltas” al viajecito a la playa, aunque fuera por el día, tenía muchas ganas de ir, pero trabajo ALL FUCKING DAY, -¡Puta la güeá!-.
Llegué a la entrada del “Euro-centro” por paseo ahumada y Li ya estaba, -¡Chst.., menos mal!-, me espeta mientras mira su reloj, -¡Sorry, me retrasé en la casa!-, fue mi rápida replica, -¡¿Y esa carita?!-, me devolvió de revés, -¡Nada, solo que mis viejos van a ir a la playa este viernes y no voy a poder ir con ellos, ya que trabajo todo el maldito día!-, fue mi quiebre de servicio, -¡¿Tu vieja va a manejar?!-, fue sorpresivo, -¡Pero si ya hemos ido dos veces antes, además en esta fecha casi no hay gente, así que súper tranquilo, por la autopista, nadie te apura!-, fui certero, -¡Teni’ razón!-, fue su derrota…
Recorrimos varias tiendas y al final quedamos “pegados” en la tienda de poleras con estampados de animé, al final muy cagados de risa, no sabíamos cuál elegir si el de la imagen de “Candy” o la de “Archie”, otro personaje de la misma serie, uno de lentes y jockey, aquel que manejaba el auto, una “burrita”, -¡Es que era muy lindo ese personaje!-.
-¡No será muy kitch!?-, me preguntó Li, mientras me mostraba como le quedaba “Candy” en el pecho, me cagué de la risa, -¡Es muy fleto!-, le contesté, al final nos llevamos las dos poleras, el “estreno” en sociedad sería el próximo 17 de Septiembre, en la fiesta “Kitch” de la Blondie, donde la estrella de la noche va a ser la única “Cecilia” en vivo, -¡¿No estamos un poco “pasaditos” pa’esto...?!-, me pregunta Li, mientras ya íbamos rumbo al trabajo, -¡La “dura”, no, no lo creo, me siento un “pendex”, de hecho somos unos “pendexs”!-, nos reímos y seguimos rumbo a la “pega”.
JUEVES
El buen ánimo en casa aun se mantenía, eso es extraño, por decir lo menos, en todo caso es mejor así, el ambiente es más amable, cuando ocurren estos “cambios”, pareciera que la casa se ilumina, suena cursi la güeá, -¡Lo sé!-, pero es la verdad, por lo general es tan “amargo” vivir aquí y así, que parece que todo está mejor, que todo va a ser mejor.
Entre tanta alegría de mañana, se me ocurrió ir a la U., para ver cómo están todos y todo por allá.
Extraño a mis compañeros y esa sensación de que todo es divertido. Me “zampé” dos súper gigantes café, les di respectivos besos a mis padres y me las “emplumé” a la U.
Al llegar, al primero que veo es al Pablo, fue un abrazo tan cariñoso, como si no nos viéramos desde hace años, nos fuimos a nuestro café, pronto llegaron la Tati, Patty y la Flo, me pusieron al día en materias, “copuchas” varias y sus penas. Entre todos nos “subimos” la moral, -¡Es curioso, pero me extraña su desazón, si son unos “críos”, ya quisiera tener sus “problemas” y no tener los míos!-, las clases hoy terminaron temprano, ya que se viene el dichoso “11 de Septiembre” y los “revolucionarios” y “contestatarios” estudiantes comienzan a protestar con la “originalidad” de romper paraderos, semáforos, ventanas, apedrear pacos y demases, y obviamente la fuerza de la ley, con su buen “ánimo” y “caballerosidad” y “consideración” que los caracteriza, nos llenan de bombas lacrimógenas, chorros potentes de agua con ácidos de sus “guanacos”, golpes varios y al final una soberana cagada, nadie entiende nada y los temas de fondo quedan ahí, -¡En el fondo!-, así que antes de perder tiempo y empeorar nuestra salud, nos marchamos al “Medusa” en el trayecto “sonó” mi móvil, pa’variar era Li, así que al final terminamos todos en el bar, la más entusiasmada era la Patty, otra vez se quería “servir” al chino.
Partimos como gente “decente”, pedimos solo 3 cervezas de litro, para los 7,, luego fueron 5, al final eran 7, una para cada uno, ya no éramos “decentes”, solo queríamos diversión, la Patty se anduvo molestando, ya que Li, no le dio “pelota”, este se quedó al lado de los varones, -¿Se han percatado, que siempre cuando hay grupos, las mujeres todas se sientan a un lado y los hombres todos al otro, no se produce la mezcla!?-.
Nos fuimos bien tarde, esta vez procure no embriagarme, solo quedar “chip chip”, del último que me despedí fue de Li, se bajó bien mareado, mientras yo seguí mi eterno viaje, luché arduamente con “Morfeo”, hasta que logré llegar a mi casa, mis viejos roncaban, la casa olía bien, me dormí bien tapado y con ropa.
VIERNES
-¡Levántate Felipe!-, era el clamor de mi vieja, desde la cocina, a ver si reaccionaba, me sentía como el “culo”, apenas abría los ojos, -¿Qué hora es?-, pregunté con un hilo de voz, -¡Las nueve y cuarto!-, me contestó mi mamá, -¡Mierda!-, dije y con mucho “dolor” me levanté corriendo, corrí en el baño, corrí en la pieza, corrí con mi gigante café y me frené solo pa’ despedirme.
Mis padres, -¡Ambos dos!-, muy relajados preparándose, para la ida a la playa, -¡Qué lata!-, dije, -¡Te traeremos un poco de agua de mar y arena!-, me comenta mi amá’ feliz, -¡Uf..., ok, qué la pasen bien, disfruten, mientras yo, me deslomo trabajando, encerrado, sin poder ver la luz del día, pero vuelvan temprano!-, les dije haciéndome el sentido, pero ellos estaban muy alegres, así que ni de “apunte” me llevaron, me despedí “choreado”, subí a la micro y me fui escuchando cumbias, gracias a la gentileza del chofer.
Llegué justo a las 12hrs., estaba la Paola y González, por lo menos sabía que sería un día entretenido, hoy nadie quiso almorzar, los llamados fueron prácticamente la “nada”, pero nuestra acidez tuvo momentos grandiosos, uno de los llamados más “bizarros” fue el de la Cocó Gomero:
YO : ¡Comida a casa express, habla Felipe, buenas tardes!
COCÓ:¡E..., quiero una ensalada del “le fournil”
YO : ¡OK, dígame cuál?
COCÓ: ¡E..., la griega, e..., tú sabes con quién hablas?
YO : ¡No!
COCÓ: ¡E..., soy la Cocó Gomero...!
YO : ¡¿Ya?!
COCÓ: ¡E..., para que me manden todo, e..., o sea, servicio, individual, los aliños y una ensalada grande, e...
YO : ¡OK!
Al final una simple ensalada, quería que prácticamente se la llevaran ya, mascada, para que no se agitase, y todo porque era, -¡La Cocó!-.
Pasó la tarde, llegó la noche, que estaba bien “movida”, éramos en total 12 telefonistas, estaba ya muy cansado, menos mal que faltan solo 45 minutos para las 23:30hrs., y así terminar el eterno e infinito turno, siguen “sonando” las líneas...
-¡Comida a casa express, habla Felipe, en qué puedo ayudarlo?
-¡Buenas noches, busco al señor Felipe Espinosa!
-¡Si con el...
-¡Señor, llamo de la 1era comisaría de San Antonio!
-¡E..., si dígame...
-¡Señor, soy el cabo 2º, Jorge Guerrero y debo comunicarle, que ocurrió un accidente y lamentablemente el señor Antonio Espinosa y la señora Clara Galleguillos, sus padres?..., este...han fallecido, nos costó dar con su paradero, desde las 16 hrs., hora del deceso, que lo estamos tratando de localizar...
Solté el teléfono, sentí mucho frío, las lágrimas se me caían, de pronto a mi lado apareció Luis González, -¿Qué pasa Felipe?-, fue su pregunta no supe que decir...
LUNES
Ha pasado 1/2 hora desde que volvimos del cementerio, quedaban algunos tíos en la casa, les pedí que se fueran, -¡No se preocupen, necesito estar solo por favor!-, se marcharon, el teléfono volvió a “sonar” y lo desconecté, apagué el móvil y me fui a acostar a la cama de mis viejos, eran las 15hrs.
VIERNES
La casa está oscura, no e salido, el teléfono sigue desconectado, enterré a la “cholita” ayer en el patio, la “Amelie” no la e sacado, tiene lleno de mierda el patio, la “niña”, lo único que hace es maullar muy fuerte, el miércoles fui a la aseguradora, todo está listo, hoy es 17 de Septiembre, hoy canta Cecilia en la Blondie.
SABADO
Desperté y en la radio sigue “sonando” el disco de Cocteau Twins, tal como lo programé en el equipo, se repitió durante toda la noche, no sé cuantas veces, - ¡Hoy debo arreglar la casa!-, me levanté a tientas, me duché, me afeité entero, limpié el patio, saque a la perra al antejardín, abrí las puertas y las ventanas, hice un aseo exhaustivo, conecté los teléfonos.
Mucho tiempo se me fue contestando los llamados, primero mis tíos, luego fue Luis, le siguió la Tati, el Pablo, la Flo, la Pao, la Teresita, la Patty, -¡Todo esta bien!-, es lo que más dije, me preparé unas ensaladas de almuerzo, el ambiente estaba hediondo a asados, cada cierto rato escuchaba la voz de mi amá’ saboreándose los asados, en el baño están sus cremas, su colonia, todo está donde mismo, arreglé su pieza, por si desea volver a dormir en su cama...
Tropecé con los zapatos de mi apá’ y ya no aguanté, lloré tanto, no podía parar de hacerlo, -¡Los extraño…, los quiero!-.
Me arreglé, me puse mi polera “Portishead” y saqué a pasear a la “Amelie” a la plaza cercana, la dejé correr, a ver si se perdía, pero no se alejo de mí, después de un rato volvimos.
-¡Voy a ir al cementerio!-, le hablé a la perra, estabamos llegando a la casa, cuando frente a la reja esta Li, me sonrío, -¡Hola, me costó dar con tu casa, nunca me invitaste!-, me dijo, hubo un silencio y luego nos abrazamos. Entramos, me ayudó a guardar a la perra, luego tomamos café, hablamos de la “pega”, le pedí que me acompañara al cementerio.
Mientras íbamos de camino me preguntó, -¿Tienes mucha pena?-, -¡Cómo siempre!-, le contesté, -¿Necesitas plata?-, fue su otra pregunta, -¡No, el seguro cubre todo, hasta mis problemas y aun queda, ya no tengo problemas!-, le contesté con amargura, -¡Lo siento!-, me dijo, -¡Yo aún más!-, le respondí.
Seguimos en silencio, ya en la entrada del cementerio, me detuve a comprar flores, -¡Sabes nunca me han gustado los cementerios, los encuentro inútiles, mi amá’ pensaba igual, ella quería que la “cremaran”, al igual que yo, pero una vez mi viejo dijo que quería ser enterrado, así que mi amá decidió que entonces ella también debía ser enterrada al lado de él, pa’que no se quedara solito, me decía!-, le dije, Li me miraba con los ojos brillosos y siempre sonriendo, -¡Eso debe ser amor!-, me dijo, asentí con la cabeza mientras no podía evitar las lágrimas, entramos al campo santo y llegamos hasta sus tumbas, entre los dos arreglamos las flores, después nos sentamos en el pasto, estuvimos largo rato en silencio, luego Li, me habló...
Li : ¿Has pensado lo de la novela?
Felipe: (lo miré y le sonreí) ¿Lo de con quién voy a pololear de la pega?
Li : ¡Aja...!
Felipe: La verdad aun no lo sé, tengo dudas...
Li : ¡Decídete luego, vas a ser el protagonista, te prometo un final feliz...(me miraba fijamente)
Felipe: ¡Esta bien, me decidiré luego, dame un poco de tiempo!
Li : ¡OK, te entiendo, pero es bueno que escojas bien, alguien que te quiera de verdad…, tengo que terminar luego el cuento...!
Felipe: ¡OK, OK..., no sé bien, pero sonreímos y nos fuimos caminando en silencio…
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