No podía tener abierto los ojos, el sueño era muy pesado, al final me dormí mientras escuchaba cantar a una niña desafinada...
Abrí los ojos y estaba su cabeza en mi pecho, dormía sin sobresaltos, su mano izquierda estaba sobre mi pene, la escena era de foto, a pesar de estar desnudos y un poco sudados me gustaba la imagen.
Me quedé mirando el techo de la habitación, era de puros espejos -¡Qué puterio!-, me gustó el toque...recordé mi foto de niño, esa clásica en pelotas y nos veiamos iguales, eramos dos crios desnudos acariciandonos.
Abrí los ojos y estaba mirandome, me sonrio -¡Qué blanco son sus dientes!-, ya era hora de bajar del bus, se sentía la brisa helada del mar, la piel se me erizó, hace frío, se acercó y me mordió el cuello, luego salió corriendo como si fuese un vampiro marino en la noche, me llamaba para que lo siguiera...
Abrí los ojos, ya se me había quitado el sueño, lo ví desnudo, dormía... me levanté, me vestí, me marché.
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