domingo, 26 de julio de 2009

Hola ahora publico la 2a parte de "buffette a Domicilio" (Diario Looser)

- DESPACHO-

Ahí se encuentran los encargados de “movilizar” a los choferes que llevan la comida a sus respectivos comensales. Estos nos hacen cambiar de restaurante si no les acomoda de los que tomamos a petición del cliente, obviamente ese cuarto donde están estos “bichos”, está al lado del nuestro y lo que los caracteriza son los gritos y groserías en cada turno, es un asco, pero lo peor es que estamos bajo su mando, - ¡Este es Chile mierda! -.

Durante la tarde Li, me insistía en que pasáramos a beber unas cervezas y luego fuéramos a bailar, pero la verdad tenía sueño, mi mamá estaba sintiéndose mal, de seguro una gripe fuerte y para peor, mañana domingo entraba a las 11:30 a.m.; nuevamente y estaba “all fucking day”, así que por más que me güevió le dije que no, otra vez se molestó, este chino güeón piensa que debo andar a sus “pilas”, - ¡Claro cómo no tiene ningún problema el “pelotudo”! -.

Cuando terminamos el turno me fui solo, ya que el güeón se puso en contacto con otros amigos que lo pasarían a buscar en auto, asi que me marché un tanto molesto, es “latoso” viajar tanto en micro sin compañía, pero esta vez sé, que estaba haciendo lo correcto.

Llegue a mi casa y en efecto mi pobre mamita estaba pa’ la cagá, le dio un resfrío fulminante, le preparé una limonada tibia, conversamos unos minutos, luego me fui al living, me preparé un café gigante y vi una película.

Al final me acosté como a las 4:00 hrs; de la madrugada, cagao de sueño me imaginé al Li, lo emputecido que estaría si me viera que recién me acuesto, de seguro me escupe, jajaja.

Me levanté muy temprano el domingo, ya se sentía un poco mejor mi mamá y mi papá con ese humor de “cabro chico” la güeviaba, -¡Te vas a quedar en camita al ladito mío! -, le decía y la trataba de abrazar con el brazo izquierdo, el único que mueve bien, por lo menos está de buen ánimo, desde que quedó paralizado todo su lado derecho y su ceguera casi completa por la diabetes a costado mucho sacarlo adelante, solo tiene 55 años y ya parece un anciano de 90.

Me duele verlo así, a pesar de que lo culpo de todo lo que le a ocurrido, nunca se cuido, siempre llevado a sus ideas, le diagnosticaron diabetes tardía, debía cambiar su dieta alimenticia, jamás quiso, decía que no pensaba cagarse de hambre y más encima le dio por embriagarse seguido, -¡Viejo de mierda, tan macho, tan sufrido, mira cómo estás ahora, pa’ la cagá, güeón, mil veces güeón! -, me despedí y me marché a la “pega”.

Durante el viaje en micro seguí con mi rabia y me vi diciéndole a mi padre sin previo aviso, todo lo que pienso y siento hacia él, pero no alcanzaría ni a un tercio cuando caería muerto de otro ataque, me siento tan mal conmigo, tanta rabia con mi viejo, a veces ira.
No lo siento como amigo, ni siquiera como papá, pero ya está enfermo, se puede morir y no deseo desde el fondo de mi corazón matarlo.

No tengo ningún recuerdo de amigos, “compinches”, nada, solo sus actitudes brutas, de viejo de mierda, es cierto que no me golpeó para hablar de maltrato, pero las pocas veces que lo hizo fueron estúpidas, sin sentido.

Más me molestaba sentir su rabia, sus malas formas para contestarme, una vez me abrió la puerta del baño, entró furioso, todo porque tenía el baño cerrado justo cuando él quería “mear”,- ¡Y yo, me estaba bañando! -, creí que me pegaba.

Recuerdo también cuando le estaba yendo mal en los negocios y mi mamá me decía, -¡Pregúntale a tu papá, cómo está, cómo le a ido en el trabajo, para que vea qué estás preocupado! -, y yo el “buen” hijo lo hacía, como al tercer día que le pregunté, gritándome a punto de pegarme me responde, -¡¿Qué quieres, qué te haga una lista, qué te rinda cuentas mierda?! -, nunca más le volví a preguntar por su vida.

Marqué la tarjeta 10 minutos antes de la hora de entrada, solo está el “picante” de despacho, lo saludo y entro en la sala de los telefonistas, encendí casi todas las computadoras, luego puse agua en el hervidor de la cocina para tomar mi café, café que llevaba de mi casa, con azúcar incluida, -¡En esta empresa nos pagan poco y ni siquiera son capaces de tenernos lo mínimo, café, té y azúcar, ni pensar en un tarro de leche, se “desangran”! -, pero la culpa es de nosotros, debiéramos exigir, pero somos buenos chilenitos, - ¿Pa’ qué, mejor traemos, total nos evitamos problemas? -, somos tan güeones...

Acaba de llegar la Paola, está pálida, parece que no durmió esta güeona, - ¡Hola chascoberto! -, me saluda alegremente, le pregunto de dónde viene y con una pregunta me contesta, - ¿Estoy muy pasa’ a “copete”? -, le digo que no, luego casi gritando me dice que está enamorada y que ahora tiene novio, yo me reí fuerte, no lo pude evitar, - ¿Otro más? -, le pregunté, - ¡Esta vez es en serio, e sido “tocada” por la flecha de cupido! -, más me reí con su respuesta, - ¿Qué tipo de flecha? -, le pregunté irónicamente, esta se hizo la ofendida, y me juró de la manera más incierta que estaba enamorada y que de ahora en adelante se colgaría un letrero que rezará “Don’t touch my body”, me cagé aun más de la risa.

- La Pao, me divierte siempre hay una nueva conquista, no sé cómo lo hace, pero los güeones se le acercan como “buitres”, tiene mucho “arrastre” y lo que es más cómico a “estos” los trata pésimo cuando le da la “güeá”, los deja plantados o delante de ellos les muestra si esta coqueteando con otro mino, es increíble como la aguantan estos tipos -.

Se nos fue la mañana y parte de la tarde en reírnos y comentar su “aventura” con su nuevo novio, llegaron al turno cinco compañeros más, chancho Jaime, Teresita, ¡Qué llegó una hora tarde!-, González, Coté y Anita, a pesar de ser domingo y tener que estar aquí trabajando, todos estabamos de buen humor, ya cerca del almuerzo a la Teresita le había dado su ataque de besos y abrazos, el elegido no pudo ser peor, -¡González!-.

Este casi la fulminó con la mirada, le dijo que se alejara, - ¡Me carga qué me abracen! -, le espetó, la pobre lo miró distante y le dijo que igual lo quería, - ¡Entiende Teresita, no me interesa tu cariño, ok? -, fue su respuesta, no sabíamos si reír o enojarnos con este maricón.

Le encanta ser desgraciado con los demás, y hay veces que me extraña, no lo recordaba tan “maldito”, tan “venenoso”, en fin tan gay.

- Recuerdo que le conseguí esta “pega”, ya que estaba muy mal de platas, en el trabajo donde estaba le pagaban pésimo, -¡Aun peor que acá!-, y con este otro podía aumentar sus ingresos, para poder pagar el arriendo y vivir el mes a mes, de pagar sus deudas ni pensarlo, eso sin contar que jamas a sido un buen pagador. Al mirar su esmirriado cuerpo, es tan flaco que parece estar enfermo, su poca estatura, aquellos dientes gastados, dos de ellos blancos, -¡Gracia a las coronas de porcelana!-, y el resto amarillento, su larga nariz donde apoya sus lentes de fino marco, su ropita bien mezclada y ojalá de marca al igual que sus zapatos, mostrando su estilo “clásico” -¡Según él!-. Todo esto acompañado de su voz grave, que nada tiene que ver con lo poco que se ve, lo hacen parecer un viejo “ácido”, con aspecto de rata y solterón, al hacer este breve análisis me sorprende que recién me de cuenta de cómo y de qué está hecho, ¡Tantos años y aun no lo conozco! -.

Al final nos dispusimos a almorzar, a preparar nuestras comidas.
Fue una jornada tranquila, esta vez nos entró en provecho el almuerzo.

Ya en la noche me extrañó que no hubiese llegado el Li, fui a revisar el horario y vi que no trabajaba hoy, -¡Por eso el güeón quería tanto salir, si tenía todo el día pa’ dormir! -, menos mal que esta vez no me iré solo en la micro, la Pao se va conmigo, así el viaje se me hace menos aburrido o deprimente, creo que debo comprarme un “walkman”, aunque me quede sin plata o no pueda pagar la universidad, a pesar de que ya debo tres meses, -¡Qué mierda, no sé cómo caí tanto, no me alcanza para nada y las deudas cada vez son más, lo único que mantengo a duras penas son los seguros, el de mi vieja y el mío, a mi viejo no lo pude asegurar, en ese tiempo ya le habían diagnosticado la diabetes, si ahora se muere no hay de dónde sacar plata pa’ enterrarlo.

Llegué a la casa como a las 00:40 hrs, los papás estaban durmiendo, bueno no mi mamá, que siempre espera que la salude cuando llego y recién ahí se duerme a pesar de estar tan resfriada me esperó.

No tengo sueño ni hambre, me preparé un café gigante y encendí la TV, a ver si alcanzo a ver el capitulo “saltado” de ER, que dan por la tv abierta, no quiero acostarme, me siento angustiado otra vez las malditas deudas rondan en mi cabeza.

Mañana entro a las 8:00hrs; de la mañana a clases, pero no puedo dormir, -¡Mejor busco una frazada y me quedo en el living mientras veo tele, pa’ despertarme temprano (si es que duermo), e ir a las clases...! -

- “Hay gente que nace con una estrella en el cielo y otra nace estrellada”, esa frase me la decía mi papá cuando apenas alcanzaba los 13 años, me daba mucha risa, hoy me parece tan cierto -.















LUNES

-¡Me fue cómo el culo en la prueba de historia! -, me comenta el Pablo, mi compañero en la universidad, -¡A mi no tan mal, saqué un 5.0! -, le respondí, salimos de la clase y nos dirigimos al quiosquito regalón donde la “tía”, pa’ variar a tomarnos un café y prepararnos para la clase de taller de grabado, mientras mirábamos al resto de alumnos de las otras carreras, fumábamos cagados de frío, - ¡Parece qué hoy llueve! -, le dije al Pablo, este con un, -¡mmm...! -, me apoyó, no hablamos nada, no había deseos de comunicarnos, mejor tomar café, fumar y mirar a los demás.


Cerca de las 17hrs, nos despedimos, -¡Otro día “latero” en la U.¡-, me apresuré a tomar la micro, entro a turno a las 18:00 hrs, al trabajo. No me conviene llegar tarde, la semana pasada me llamaron la atención por llevar varios días llegando tarde, pagan mal los güeones, pero es lo único que tengo, -¡it’s so wicked! -.

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