amigos a mi casa, no me preocupaba como estuviese o si le faltaba “algo”, pero ya no, -¿Para qué los invito?-, para que vean a mi apá’, que da pena y molestia, ya que sigue tan “amable”, -¡No cambia el viejo de mierda!-, o para que escuchen a mi vieja sus penas, sus problemas, no se calla nunca, solo habla de problemas, tristezas, a veces te puede contar si mi viejo se calló en el baño, cuando trataba de sentarse en la taza de WC., o si lloró porque está deprimido por su enfermedad, -¡Cómo si fuese algo para sentirse orgulloso!-.
Qué la plata, qué la enfermedad, qué la casa está a medio terminar, -¡Nunca se terminaron bien las ampliaciones!-, el baño sin azulejos, todo mal, siempre mal, -¿¡A qué invitaría a mis amigos!?-.
LUNES
Me levanté tarde, hoy no hay clases, la U. Está en “paro” de funcionarios, pa’variar quieren más plata, mi mamá preocupada y triste me cuenta que la “cholita” (su gata negra), no come hace varios días, -¡Parece qué está enfermita!-, me dice y la verdad es que está en los huesos la pobre felina. No quiere estar en la casa, sale a todo el frío, se desaparece el día entero y eso es muy extraño, ya que es bien “casera”, me preocupé también por la “cholita”, -¿Qué le pasará?-, mientras que la otra gata, - la niña -, esta bien, muy gorda ya parece que estuviera eternamente preñada y regalona de mi vieja hasta decir basta, sigue a todos lados a mi vieja, parece que fuera media mongolica esa gata, siempre maullando, lo único que quiere es que la tome en brazos mi amá’, pero esta vez cagó, mi vieja anda preocupada por la chola.
Dediqué parte del día para asear mi pieza, cambiar sabanas, posiciones de las cosas, fue difícil con tan poco espacio, pero algo cambió la pieza; mientras mi mamá seguía preocupada por su gata, que no aparecía por ningún lado, -¡A lo mejor alguien se la llevó, la gente está tan mala!-, me dice con voz quebrada, le dije que dejara de pensar en tonteras, ya se está pasando de la “raya”, casi se pone a llorar. La miro bien y me doy cuenta de que ella está igual que su gata, no come, está flaquísima, -¡Ojalá aparezca luego la dichosa “cholita”, si no esta casa se va a llenar con otro drama más!-.
Después de casi una hora se dignó a parecer la gata güeona, no sé cómo pero mi mamá la escuchó maullar desde el patio y la gata estaba en el techo de la terraza, delante de la casa, partí con mi vieja y sobre una silla la alcancé y la pude bajar, al tomarla sentí todos sus huesos, al dejarla en el suelo caminó tambaleante detrás de mi amá’, que la llamaba con toda la ternura posible, para llevarla a la cocina a ver si podía comer un poco de alimento.
Por lo menos estando la gata dentro de la casa, tranquilizó medianamente a mi mamá, -¿Tienes plata para llevarla a la doctora?-, fue su pregunta, obviamente que no, la consulta cuesta a lo menos 15 mil a 20 mil pesos y esa suma es demasiado para mi bolsillo, mi mamá sabía bien que no era egoísmo, primero están las cuentas de la casa (luz, agua, gas, teléfono, comida, pasajes, etc.), y no es posible llevar a la gata al médico, nos miramos decepcionados y en silencio, luego me fui a mi pieza a seguir ordenándola y mi vieja luego de darle un poco de leche tibia con agua se fue al negocio, mi viejo estaban durmiendo, ese día estuvo muy agitado, como si hubiese hecho muchas cosas y tan solo se levantó un rato y comió.
MARTES
Hoy tampoco hubo clases, y ya me estoy “ahogando” en la casa, se me está terminando el buen ánimo y la alegría del fin de semana pasado.
Llamaron bien temprano cobrando, menos mal que mi vieja entendió que debe decir que no vivo acá, -¡Lo que no es tan falso!-, solo hace tres años que volví, antes vivía en pleno centro de Santiago.
- Me fui como a los 22 años, estaba “enamorado” o mejor dicho idiotizado, arrendé un departamento con quien era mi pareja, cuando acabó el supuesto “amor”, lo mejor que podía hacer era irme, ese gran “amor”, mi “querida” pareja, estaba desde hace bastante haciendo su vida sin mi, lo llamaban constantemente sus pretendientes y amigos, me sentía como la mierda, seguía “enamorado” y al final lo único que me ocurría era vivir desesperado, siempre angustiado -.
El dinero no me alcanzaba como para vivir solo, además que si me quedaba solo no creo que hubiese podido “superarlo”, de seguro terminaría rodeado de muchas botellas vacías, ya a esas “alturas” con una relación terminada, pero con muchas “turbulencias”, me había vuelto adicto al “copete”, -¡Problemilla que aun me cuesta controlar!-, eso fue el resultado de un gran “amor”, o soy un débil, o un imbécil, o este fue un gran error, o todas las anteriores, -¡Y por una rata!-.
Decidí volver al ceno familiar, estar con mis padres y sigo aun con ellos, con la diferencia de que ahora no me puedo ir, no tengo plata, están enfermos, me necesitan, -¡Eso creo, en fin..!-.
Hoy me quiero arrancar de esta casa y no puedo, no tengo dónde ir.
En la tarde opté por sacar a pasear a la “Amelie”, mi perra, con la cadena bien firme la llevé hasta la plaza que hay cerca, una vez allí la solté, -¡Perra de mierda!-, salió corriendo desesperada, detrás iba tratando de alcanzarla, la llamaba y no me hacía caso alguno, -¡Es tan güeona qué la puede atropellar un auto!-, al final cuando por fin se dignó a detenerse y acercarse a mi lado arrastrándose, humillándose, para que no la castigara, -¡Los animales se hacen los güeones!-,
estuve a punto de sacarle la mierda, pero al mirarle la cara de estúpida con la que me observaba me arrepentí, -¡Nunca e podido golpear a un animal!-, le coloqué la cadena y volvimos a la plaza, allí estuvimos mirando como unos “pendejos” vestidos de escolares jugaban en el pasto húmedo, mientras ocultaban entre las mochilas la botella de pisco, cuando empecé a sentir frío, nos volvimos a la casa, no sé por qué, pero tenía la esperanza de que al llegar todo estaría bien, divertido, pero no fue así, es más mi vieja me retó por llegar tan tarde, tuvo que estar “corriendo” entre el negocio y la cocina para darle la once a mi viejo.
Entré a la perra al diminuto patio y me fui al negocio, miré a mi mamá con desprecio y le dije que se fuera adentro a tomar su once y que vea su “cagá” de teleserie y no me molestase, -¡Yo cierro el negocio en la noche!-, se fue ofendida, parece que le molestó mi tono de voz, la verdad me importa nada que le molestase, más me molestan ellos…
Sonó el teléfono, dudé en contestar, -¡Puede ser un hijo de puta cobrándome!-, al final era la Tati, avisándome que gracias a no sé quién, mañana hay clases, terminó el “paro” de los trabajadores en la U., nunca creí que esa noticia fuera tan buena para mi ánimo, charlamos unos minutos y quedamos de vernos mañana, -¡Por fin existía la posibilidad de estar lejos de esta casa!-.
MIERCOLES
-¡Hace un frío de la puta madre!-, más encima se me olvidó la toalla y solo está la de mi viejo, traté de tomarla para usarla, pero no pude, evito cualquier prenda de él, e intentado superar esa sensación, el rechazo, pero no puedo, prefiero “matarme” de frío y salir todo mojado del baño y buscar mi toalla, -¡Hasta puedo usar la de mi vieja, pero la de él no!-, no me gusta, no quiero su olor, huele a viejo.
-¡No puedo, no quiero nada de él!-, al final volví al baño con mi toalla, murmurando miles de garabatos, hasta que al final me vestí.
Ya son 06:15 hrs.; tomé tiritando un café y salí a toda prisa de la casa, estaba huyendo, ya arriba de la micro me empecé a sentir mejor, éramos tantos güeones, que al final hacia calor, abrí una ventana para “ventilar” el ambiente, el mal gusto de las mujeres de usar perfumes dulzones, -¡Esos olores me descomponen el estómago!-, si ya la mayoría se viste pésimo, no mezclan bien y les encanta parecer viejas o medias “aputadas”, y te cagan la vida dejando fétida la micro.
Me adentré en la micro, cuando vi a un caballero bien gordo que me sonreía, no lo podía creer, -¡Es mi compañero de la media!-, está gordo como una ballena, vestido de terno y corbata, que parecía que lo ahorcaba, era Gabriel, me saludó de mano, me empezó a bombardear con las típicas preguntas, qué cómo estás, qué estas delgado, te ves bien, -¡Lo sé, no me interesa parecer un viejo culiao y guatón!-, pensaba mientras seguía hablando, parecía a un tío, -¡la cagó!-, cómo se puede deteriorar tanto una persona, si solo tiene un año más que yo.
Siguió hablando, contándome sobre su vida, cosa que nunca le pedí, ya que no me interesa, luego me dice que tiene dos hijos, -¡Uno de 10 años!-, no lo podía creer, -¿A qué edad te casaste?-, le pregunté sorprendido, a los 25 años me contestó.
Después vino lo típico, se empezó a fijar en algunas chicas, que obviamente eran estudiantes al igual que yo, -¡Mira qué está “rica”, lindas tetitas!-, ellas podían ser sus sobrinas, pero igual las seguía atento con la mirada, esa mirada lasciva de viejo, su vocabulario vulgar, de güeón amachado, ignorante, me empezó a incomodar, solo quería que se bajase luego de la micro.
Menos mal que pasados unos cuantos minutos, -¡Por fin!-, se bajó, que desagrado toparme con “pelotudos” inmaduros como él, al verlo cuando bajaba, observé lo viejo y gordo que está, no lo podía entender.
Entrando en la U., me sentí alegre, estaba en mi ambiente, con mis compañeros, en los grandes jardines del recinto, -¡El mismo idioma!-, nada de conversaciones estúpidas, -¡Con gente de mi “onda”, de mi edad (espiritual)!-, con intereses similares.
En el departamento de Arte, fui a ver mi horario por si había cambiado algo después del “paro”, en el mural había una lista bastante larga con nombres de alumnos que debían concurrir lo antes posible a la secretaría estudiantil y leí mi nombre en el papel, así que fui de inmediato a ver que pasaba.
La secretaria académica de la carrera me comunicó que estaba “suspendido” de clases, hasta que pague los meses adeudados, me puse rojo de vergüenza, no supe que decir, solo atiné a pararme y salir lo más rápido posible. Me sentía mareado, me encaminé al negocio de la “tía” a tomarme un café muy cargado sin azúcar, me senté con el cuerpo entumido a observar al resto de alumnos, no pensaba en nada, solo miraba, bebía café y fumaba, así estuve gran parte de la mañana, mis queridos Pablo y Tati, me daban ánimos, los miraba con detención mientras ellos me hablaban de posibles soluciones a mi “problema” monetario con mi querida U.
Pablito con su típica barba de tres días, sus pestañas tiesas, sus ojos café oscuro y su piel pecosa, siempre con un chaleco grande oscuro que cubre disimuladamente su panza cervecera, sus blue jeans gastados y las zapatillas también gastadas, hacen un gran contraste con la Tati, siempre de negro, ella voluptuosa, morena de pelo corto, aunque hiciese mucho frío siempre anda con un escote generoso, para sus grandes pechos, sus uñas largas pintadas de violeta, y si no es un vestido relativamente ajustado, es un pantalón que hacer notar sus caderas grandes, montada en unos tacos de 15 centímetros, para verse de nuestro porte, -¡Y somos bajos!-, son como la pareja dispareja, pero son tan complementarios que asusta, ambos son muy creativos, él quizá sea más lento, pero ahí está ella, veloz, siempre asertiva, estamos preparando un trabajo para un cortometraje y todo va esplendido, bueno ahora tendrán que seguir sin mi, no tendrán problemas, no les hago falta…
Ya son las 15hrs., decidí irme al trabajo, me despedí con una sonrisa, hoy llegaré demasiado temprano a la “pega”.
Extrañados quedaron varios compañeros al verme llegar tan temprano, luego en la noche Li, me habló mucho, fue divertido, luego con la Pao las bromas eran cada vez más ácidas con respecto a los ordinarios de despacho, que hoy se lucían sobre todo el prepotente y dado a culto de Esteban, con su voz ronca, flacuchento con una panza de niñito etíope, y esa barba pelusienta del lampiño, sus ojos saltones y rostro puntiagudo, parece un congrio, tan estudioso, tan “entendido” en política y economía, tan demócrata, y siempre con sus aires de superioridad, ofendiendo a los chóferes, queriendo ridiculizarnos a los telefonistas, con sus modos déspotas, pero siempre lo saco de sus casillas, trata de ser inteligente conmigo, pero al final termina como todos los vulgares, queriendo ofenderme con garabatos o bromas burdas sobre mis gustos, sobre mi vida que ni alcanza a imaginar, es un pobre imbécil, es casado, tiene una hija, -¡Pobre pequeña, cuándo empiece a darse cuenta de cómo es su padre!-.
En las burlas que hacíamos nos acompañaba también la “rata” de González, aun no entiendo el por qué, pero estuve tranquilo, parecía que nada me ocurría, el viaje de vuelta a mi “casita” fue agradable, acompañado de Li, la Pao y González.
Llegué como a la 01:15 hrs., saludé sonriente a mi mamá, mientras mi viejo dormía, después de un café gigante me fui a dormir.
La “Amelie”, le dio por saltar a cuanto cliente entrase al negocio, mi mamá se desesperó, mi viejo sentado en la terraza apenas ve y también güevea con lo suyo, de pronto mi vieja me dice que la amarre o la entre al patio, qué es peligroso si bota a algún niñito, -¡Qué tanto, qué tengan cuidado los “cabros” güeones!-, le dije. Es un animal está aburrida, solo está jugando, -¡Tú, no entiendes, así no va a entrar ningún cliente!-, ya está bien, estaba realmente furioso y entré a la perra, al volver, -¡Realmente eres insoportable, no podríamos vivir juntos!-, me espetó mi mamá, -¡Tú también eres odiosa!-, le respondí, me miró molesta, -¿Cuándo vas a entender, tu padre está enfermo, el negocio no está bien y …!-, le dije que se callara, basta de hacer dramas.
-¡Esta casa es un eterno drama, todo es para llorar, pura mierda, ustedes son unos perdedores, un error, genes malos y lo peor los genes se heredan, no tengo buen futuro, tampoco los aguanto, no han hecho nada bien, cagá tras cagá, debiluchos, vives rezando a tu virgencita, a ver si ocurre por fin algo bueno, dime qué cosa buena nos a pasado, dime que han ganado, le ganaron a alguien, mira cómo estamos, hasta los “flaites” del barrio viven mejor, siempre derrotas, mi viejo aquí en la casa era el “duro”, él mandaba, gritaba el desgraciado y afuera era un “pelotudo”, nunca aprovechó los “contactos”, un buen trabajo, no…, era demasiado correcto, buen compañero, buen amigo y aquí está solo, nadie lo ayuda, nadie lo viene a ver, entre ustedes dos me han cagado la vida, me heredan penas, derrotas, por más que lo intento, busco mejores horizontes, no sale nada, estoy tan solo cómo ustedes, de que me sirvió ser honesto, buen hijo, buena pareja, al final todo una mierda igual qué ustedes, aquí estoy tan cagado cómo ustedes, y los tengo que seguir soportando…
Abrí los ojos llenos de lágrimas, mi mamá me estaba moviendo, despertándome, -¡Despierta, es solo una pesadilla!-, la miré a la cara, sentía el pecho apretado, me acarició la cara, -¿Cómo te sientes?-, me preguntó, -¡Triste!-, fue mi respuesta, me siguió mirando con sus ojos de vieja, -¡Yo también!-, me dijo.
LA LLAMADA
Estaba con Pablo en la U., en nuestro café, conversando y tratando de solucionar mi nuevo problema de deuda con la universidad, cuando sonó mi celular, era mi vieja diciéndome que me habían llamado, -¿Un cobrador?-, le pregunté en voz baja, -¡No, una niña del canal nacional, dijo que necesitan tu currículo!-, quedé en silencio, mientras mi amá’ seguía hablando emocionada, -¡Debe ser una broma de algún idiota!-, le dije interrumpiéndola, pero le había dejado nombre y apellido, más teléfono con anexo incluido, no sabía si reír de felicidad o averiguar quién mierda me está gastando esta broma desgraciada.
Le pedí de inmediato todos los datos y los anoté, -¡Suerte!-, fue lo último que me dijo antes de que le cortara. Quedé un buen rato en silencio, en ese tiempo Pablo había ido a comprar los cafés, cuando llegó le conté, este se río muy animado, -¡Llamemos al tiro po’ gueón!-, me dijo, igual estaba nervioso, no sabía que le debía decir a la supuesta mina del canal, pero esto sonaba demasiado “bonito”, era por fin una oportunidad, podía ser la posibilidad de trabajo, para salir de toda esta mierda.
-¡Marca luego!-, le dije al Pablo, sonó algunas veces el tono, hasta que contestó una mujer, -¡Canal 7, buenas tardes en que le puedo ayudar!-, la saludé y le pregunté por la mina que me llamó a la casa, cuando me dijo que me comunicaba de inmediato, -¡No la podía creer, era verdad!-, de pronto escuché a la susodicha, -¡Hola, sabes, hoy me llamaste por alguna “cosa” sobre un currículo o algo así!-, le dije haciéndome el tonto, me contestó que así era, que necesitaba actualizar datos míos, ya que necesitan actores y otros profesionales, para unas nuevas producciones, así que al final quedé de ir al otro día en la tarde con la información y colgué.
-¡Gueón…, me parece extraño, hasta idiota, me llaman del canal nacional…, sabes cuántas veces fui pa’llá a dejar currículo, llevé proyectos, nunca, pero nunca me “pescaron”, gueón la última vez que les dejé un proyecto y currículo fue como…en 1992, o sea…, literalmente eso fue el siglo pasado, esto es casi bizarro…, te imaginas que me den pega, que resulte algo bueno…?-.
Pablo me miraba muy atento y tan entusiasmado como yo.
Durante el resto de la tarde, estuvimos en una de las salas de computación de la universidad, preparando mi currículo, cuando se me ocurrió invitar al Pablo, para que fuésemos juntos y que también dejara el suyo, -¡Total es estudiante (igual que yo) de Artes Visuales y tiene talento con la cámara y creación de proyectos!-, así que después de terminar el mío comenzamos con el de él…
A medida que pasaba el tiempo Pablo se entusiasmaba más, mientras que yo “aterrizaba” y comenzaba a darle la dimensión que merecía todo, y cada vez encontraba, que esto no era ninguna gran oportunidad, solo era que “alguien”, se topó con mi currículo y tenía que juntar papeles nuevos para justificar nuevas contrataciones, ya me estaba “bajoneando” nuevamente…
Ya eran las cinco de la tarde, Pablo le había prometido a su mamá llegar temprano, para ayudarla a ordenar el cuarto de herramientas del patio de su casa, me preguntó que iba a hacer y le dije que estaba esperando a Li, y que de ahí nos íbamos al Medusa. En eso apareció el chino, venía vestido de abrigo largo, pantalones negros listados, chaleco corto azul y boina, -¿No sé por qué le a dado con vestirse como yo?-. Pablo lo fue a saludar, Li me quedó mirando con una sonrisa de oreja a oreja, -¡Me quedan bien tu abrigo y la boina!-, me dijo mientras nos abrazábamos. Casi al instante le contamos sobre nuestros planes laborales con el canal nacional, todo esto lo hacíamos mientras caminábamos al bar, obviamente el Pablo jamás se fue temprano a su casa.
Estuvimos en el bar hasta como las nueve de la noche, no sé bien el por qué, pero pusieron por mucho tiempo música de los chicos de “Miranda”, -¡Extraño!-, comenté por aquello, pero todos los que estábamos en el local casi no hablamos, solo disfrutábamos de la música, -¡Es un grupo bien nuevo, no creía que ya lo ubicara tanta gente!-, me dice Li, mientras Pablo cierra el comentario, -¡No creo qué se hagan populares!-, suspiré hondo y agradecí aquella frase, es música para nosotros solamente…
A la salida dejamos a Pablo en la micro, luego nos fuimos, el viaje fue en silencio, diría que hasta tranquilo y agradable a pesar del chofer, que para variar manejaba como una bestia y traía a todo “chancho” la radio con cumbias “saun…”.
Antes de bajar Li se despide y me da un beso en la cara, -¡Te va a ir bien mañana!-, me dijo, y le sonreí.
Llegué a la casa como a las diez y media, me esperaba mi vieja, -¿Llamaste?-, me preguntó apenas entré, le conté todo lo que había pasado, se alegró mucho y luego me comenta que me tiene ropa lista para mañana, -¡Tenía todo preparado!-, me alegró, pero aun estaba nervioso, solo quería dormir y que llegara luego el día de mañana, vimos un poco de televisión juntos, nos tomamos un té, para luego irme a acostar.
No conseguí dormir nada, estuve toda la maldita noche despierto, incluso hasta recé, -¡Me siento tan imbécil!-.
EL DIA D
Son las siete de la mañana y ya estoy en pie, tengo todo listo, mis cuadernos (conseguí que los profes de dibujo y cine me dejaran tomar clases como “oyente”), lápices, mi coquera, el currículo, estoy bien afeitado y mi ropa es bonita, -¡Nada de corbata!-, pantalón azul oscuro recto, zapatillas negras de lona, chaleco azul corto, mi abrigo ¾ y mi gorro de lana negro, me encuentro muy guapo, mi amá’ se levantó para desearme suerte, no despedimos de un beso y partí a la U., en el eterno viaje en micro.
Al llegar encontré al Pablo en la entrada de la facultad esperándome, -¿Trajiste la foto pa’l currículo?-, le pregunté, -¡No tengo foto, pero me la saco más rato en la esquina, total hay tiempo, no hay que estar allá a las 16hrs…?-, me contestó, entramos de inmediato a la clase de dibujo.
A las 13:30hrs, terminamos las clases, fue una mañana ardua, primero dibujo y luego introducción al cine, -¡Entretenido!-, pero agotador.
Pablo estaba aun más nervioso que yo, no comimos nada, nos fuimos a sacar la foto o mejor dicho, para que él se sacara la foto, y luego irnos caminando hasta el canal, era lo mejor para economizar, recién eran las 14:30hrs, teníamos tiempo suficiente para llegar hasta el otro lado de Santiago, no era poco el tramo desde Macul con Grecia, hasta Bellavista, pero así nos relajábamos un poco.
El viaje fue entretenido, Pablo se imaginaba que terminaría trabajando en el matinal, vestido de “mono”, haciendo huevadas y que yo, haría de cartero en una teleserie, con un traje gigante y horrible, con bigote y peluca, donde nadie me podría reconocer y lo peor ni siquiera hablaría y de ahí cuatro lucas y pa’la casa…
Llegamos quince minutos antes, la sala de espera estaba llena de pendejos con sus mamás, al parecer era por que querían entrar al programa nuevo de talentos juveniles, que había comenzado hace un par de semanas, le avisé a la recepcionista que veníamos a una entrevista, me dijo que nos sentáramos y esperáramos a que ella nos llamase, así que no nos quedo otra que sentarnos a mirar y esperar; al rato llegó una niñita de sonrisa contagiosa, era una de las concursantes del programa, nos dio risa, debía tener unos 14 años y era de nuestro tamaño, -¡Estamos cagaos, cualquiera es más grande que nosotros!-, le dije al Pablo, nos cagamos de la risa.
Seguimos atentos a dos viejas, que llevaban supuestamente a sus hijos, unos pendejos de no más de seis años, ambos vestidos de rancheros mejicanos, a toda costa pedían hablar con el productor del programa, al parecer los niñitos cantan, de pronto casi como saliendo de la nada apreció una mina flaca, alta, pelo desordenado y cara sin maquillaje, más bien parecía que ni siquiera se hubiese lavado, con unos fonos en la cabeza y un cigarro a la mitad en la boca, las miró despectivamente, las escuchó, para luego hacerlas pasar, -¡Si mi vieja me hubiera hecho eso, la odiaría aun más!-, me larga Pablo y yo asentí con la cabeza, a pesar de los letreros de silencio y prohibido fumar, ocurría todo lo contrario, en un momento aparecieron unos chicos, que también al parecer participan en el dichoso programita, apenas si miraban a la gente, se daban vueltas mirando no sé qué cosa, mientras el resto de gente los miraba y comentaba entre ellos, -¡Mira ese el no sé cuantito y ese es el otro no sé qué…!-, se sentían ídolos los chicuelos, uno de ellos estaba usando a diestra y siniestra los teléfonos de la recepción, otro fumaba y fumaba, hablaban, pero no se les entendía nada, solo los garabatos, Pablo me miraba, como exigiendo una explicación, -¿Vamonos de esta mierda?-, me preguntó, -¡Es lo mejor!-, dije, nos levantamos para retirarnos indignados, cuando la recepcionista me avisa que debemos pasar, nos volvimos a mirar con el Pablo, -¿Entramos?-, le pregunté, -¡Ya estamos acá, vamos gueón!-, fue su respuesta, nos pusimos nervioso, pero alegres, a medida que avanzábamos por un largo pasillo, veíamos a “rostros” conocidos de programas, -¡Puta que es fea la mina!-, comenta Pablo sobre una bailarina y modelo, que por TV, se ve bastante mejor.
Llegamos a la puerta de un cuadrado rodeado de vidrios, que solo permiten ver las siluetas dentro, nos pareció tan feo los colores de las seudo-oficinas, todos separados por especies de biombos grises, había olor a aerosol de lavanda, -¡Bien fea la gueá!-, volvió a exclamar Pablo.
Golpeé la puerta y entramos, dentro del cuadrado solo había un escritorio, unos estantes a los lados, una planta a medio secar, muchas carpetas y papeles, el piso alfombrado del mismo color que los biombos y muebles, -¡Estaba inmundo!-, una mujer, morena y mayorcita estaba sentada, nos sonrío ampliamente, le entregamos los currículos, jamás se percató de que Pablo no estaba citado, nos comentó rápidamente de que estaban haciendo nuevas producciones y necesitan mucha gente, nosotros no alcanzamos a hablar mucho, no pudimos contarle todo lo que nos gustaría hacer,-¡Ni siquiera lo que hacíamos!-.
Antes de salir de la “supuesta” oficina y dar por terminada tan “minuciosa” entrevista, -¿Crees qué nos llamen?-, le pregunté, -¡Tengan fe!-, me respondió mientras ordenaba algunas carpetas sin mirarnos, salimos caminando lento ya sin nervios y sin prisa, estábamos en silencio, -¡Debemos tener fe!-, me dice no muy convencido Pablo.
Aprovechamos de dar unas vueltas por Pío Nono, siempre lleno de bares, además está la feria artesanal, pero esta vez, dedicamos un tiempo corto a nuestras andanzas, ya que hoy si debía llegar temprano Pablo a ayudar a su mamá.
Nos despedimos en plaza Italia, mientras el subía a Vitacura, yo bajaba al campo.
-¿Cómo te fue?-, fue el saludo de mi vieja, que estaba muy ansiosa, le conté con lujos de detalles todo lo ocurrido, le dije que debíamos tener fe, ella quedó contenta, de seguro esta noche reza por mi, por lo menos tengo una aliada llena de fe.
Como a las diez de la noche suena el teléfono, era Li, llamándome desde el trabajo, me conversa que el turno estaba una “lata”, habían puros idiotas ese día, al final me preguntó por lo del canal, y otra vez tuve que contar la historia de lo ocurrido, -¿Y qué crees qué pasará?-, me preguntó, la verdad no lo sé, le dije, -¡Debes tener fe!-, me dice riéndose, -¡Si gueón, mucha fe!-, le respondí.
Seguimos entretenidos con la charla de los seudo artistas y los rancheritos y sus mamitas, nos despedimos al rato, me deseo suerte y que me relajara, antes de colgar.
Arreglé mi pieza, quería acostarme luego, me sentía muy cansado, solo quería dormir, volví a rezar, a ver si con un poco de fe, por fin resulta.
martes, 1 de septiembre de 2009
lunes, 10 de agosto de 2009
La cuarta parte de "Buffette a Domicilio" (Diardio Looser)
SABADO
Me levanté con el pie izquierdo, mi vieja me despertó en mi cama entregándome una carta de una oficina de abogados cobrándome lo que debo en la tienda “Feria”, avisándome que van a “introducir” una orden de embargo, -¡Otra maldita deuda, que ni los fines de semana te dejen en paz! -, este día particularmente ando con muy poco ánimo y paciencia, ya le he gritado a todos mis compañeros y le he “cortado” a unos cuantos clientes imbéciles y prepotentes, lo único que quiero es morirme, por lo menos valgo unos 35 millones, -¡Así vivo…, solo voy a menos! -, tanto tiempo pagando mis seguros y no nos morimos ni mi mamá o yo, por lo menos así le dejamos plata a mi viejo pa’ sus remedios.
La muerte se me a convertido en una buena oportunidad este último tiempo.
Si muero mis viejos quedan muy bien y si se muere mi vieja, yo quedo fantástico, pago todas mis deudas y me queda dinero pa’ seguir estudiando tranquilo y trabajar más despreocupado. A pesar que quedarme con mi viejo significa tener que cuidarlo, - ¡No sé cómo puedo pensar así! -.
Li, hoy me hablaba, estaba más cercano, le propuse a él y a la Pao salir al bar, aceptaron de inmediato, solo quiero “relajarme” un poco y dejar de pensar en mis problemas, dejar de preocuparme, mañana es el día del padre y no tengo un regalo, es peor, no me interesa el dichoso día.
DOMINGO
- ¡Feliz día papi! -, lo abrasé y unas lágrimas cayeron por su cara, me dio mucha pena, casi me largo a llorar con él, pero me contuve, salí de inmediato de su pieza, lo dejé llorando solo y me fui al trabajo.
En el trabajo casi no hablé, no quería hacer nada, Li me hablaba, me buscaba para charlar, a ratos le prestaba atención, nuevamente se molestó, pero estaba triste y solo quería silencio.
Durante todo el día solo recordaba las primeras semanas después del accidente cardiovascular de mi viejo, de cómo lo tratábamos de vestir, de cómo me esforzaba por entender lo que me decía ya que no hilaba las oraciones, de cómo una vez le tuve que limpiar el poto después de cagar, sé que él, se sintió humillado, pero no se imagina cuanto me sentí yo, al hacerlo…
LUNES
Escogí varios avisos en el diario, envié por correo 5 currículo, por e-mail otros 4, me presenté a 2 entrevistas, que dicho sea de paso eran “chantas”, nada coincidía con lo expresado en el aviso, además dejé personalmente otros 3 currículo en lugares “dateados” por algunos amigos, donde supuestamente tendría muchas oportunidades, así que probé suerte, ojalá alguno resulte, necesito un trabajo mejor, necesito dinero.
En la tarde en la U., me ponía al tanto sobre las clases que perdí mientras buscaba “pega” en la mañana, para ello estaban mis compañeros Patty, Tati y el Pablo ayudándome, mientras nos tomábamos un café.
Fue un lunch-coffee bien divertido, a parte de los informes sobre historia y los preparativos para el taller de grabado de esa tarde, los comentarios ácidos sobre nuestras compañeras “mamonas”, eran muy divertidas, -¡Tan buenas pa’l estudio que salieron! -, comenté entre risas.
En un rato de tranquilidad Patty me preguntó por el Li, me extrañé ya que suponía que se estaban viendo, pero por lo visto no a sido así, -¡Ya le preguntaré a este chino “qué onda” con la susodicha!-, mientras íbamos camino a clases en el taller.
Llegué a casa no muy tarde (hoy no trabajo), y me encontré con mi vieja, quejándose de su hernia, que hoy se a lucido, no la a dejado tranquila en todo el día y más encima sigue igual de agripada, mi viejo ya estaba en cama, hoy se la pasó agotado, el corazón tampoco se portó bien con él, a pesar de haber comida en la cocina, solo tome café, eran las 21hrs., y por el frío, la hernia y las ventas malas mi mamá ya había cerrado el negocio, estábamos en el living viendo las noticias con acento español, mientras ella me contaba las últimas “gracias” de sus gatas y mi perra, nos reímos y parecimos olvidar por ese rato las enfermedades.
Miro a mi mamá y no sé como se a hecho tan fuerte, está más independiente, a pesar de que me agotan sus lamentos, sin ella creo que nos habríamos ido a la mierda mi viejo y yo.
Se está poniendo viejita, le suenan las rodillas, le duele su pequeño cuerpo, ella tenía tantos sueños, tantas ganas y al final está llena de penas, desilusionada, frustrada, uno de sus más grandes sueños era tener una casa en la playa, escuchar las olas en la noche y ya hace casi 3 años que solo vamos a la playa por el día, -¡No se puede más!-, sus ojitos están tristes, solo tiene 55 años, - ¡Mamá, yo también estoy triste, lo siento…!-.
Me fui a acostar fumando, sintiendo el pecho helado y con el estomago apretado, con deseos de vomitar, pero me dormí rápido.
Soñé que estábamos viviendo en una casa en Punta de Tralca, sentados en la terraza mirando la puesta de sol mientras mi viejo nos contaba cómo eran los colores del sol al hundirse en el mar, me sentía tan bien.
MARTES
A parte de estar “all fucking day” con deseos de llorar, no pasó nada bueno.
MIERCOLES
A llovido todo el día, detesto la lluvia, esa maldita sensación de estar húmedo, los pies helados y los calcetines mojados me exaspera y para variar la capital de los “jaguares” ya está anegada, todos los años la misma güeá, -¡Este año hemos invertido mucho dinero en las alcantarillas y resumideros de aguas-lluvias, estamos preparados para este invierno!-, eterno discurso y la cagada queda igual, arreglan la alameda o mejor dicho parte de ella y se les va un “detallito”, cierran todas las bajadas de agua, tenemos unos “profesionales” increíbles, -¡Viva Chile mierda!-.
Las clases hoy han sido “potentes”, la profe de historia estuvo fascinante, por primera vez la disfruté, luego el taller de pintura fue tan agradable, casi mágico, el modelo era Daniel, desnudo al centro, no moviendo ni un solo músculo. Cuando hicimos un “breack”, fuimos juntos a tomar un café, conversamos mucho, él es muy entretenido e inteligente, era la primera vez que reparaba en sus ojos, son café clarito, su risa es acogedora.
Este día no fueron a ninguna clase el Pablo y la Tati, me pareció extraño, los eché de menos, no tuve con quien hablar y necesitaba hacerlo, por lo general hablo conmigo y disfruto de ello, pero hoy los quería ver.
Aproveché el tiempo en la tarde en la biblioteca, terminé una investigación sobre un escultor en metal francés, ya debo irme a la casa y no quiero.
Son las 19 hrs., y está muy oscuro, bajé de la maldita micro y caminando a la casa me topo con el viejo asqueroso que se viola a sus hijas, ni siquiera sé su nombre, tantos años viviendo en el mismo lugar, somos prácticamente vecinos, el viejo asqueroso vive casi a dos cuadras de mi casa, en el 3er piso de los departamentos.
Nunca me agradó, tampoco su esposa que tiene cara de idiota y sin dientes, debe ser por las golpizas que le da su maridito, tampoco soporté a las hijas con cara de retardadas, siempre con los “mocos” colgando, en general toda esa familia provocaba rechazo, nadie los quería y creo que ya nadie los va a querer, no sé que edad tendrán ahora, es difícil saberlo, a las personas que tienen problemas mentales no se les nota la edad, lo que sé es que la hija mayor tuvo un crío y jamás a tenido un “pololo”, todo el mundo sabe que el viejo culiao la violaba, -¡Es asqueroso!-, tiene un hijo con su hija, así la familia va creciendo y nadie hace nada, no nos metemos en huevadas, mejor evitar problemas, -¡Somos chilenitos!-.
Está en la esquina, es de un color moreno sucio, siempre con barba de tres días, narigón, con su gorro de lana gruesa color celeste pálido, pantalón de buzo y chaleco ancho y grande como de embarazada del mismo color que el gorro.
Siempre me queda mirando cuando paso, un día no voy a aguantar y le voy a sacar la mierda, -¿Qué miraí viejo concha de tu madre?-, me “descompone” este güeón, parece que le gustase.
Mi vieja tiene abierto el negocio, todavía es temprano, la saludo y la veo que está como el “culo”, está más resfriada, le ofrecí que se fuera acostar, que el negocio lo atendía yo, hasta el cierre, menos mal que me hizo caso, se fue adentro a ver la teleserie con mi viejo y luego se acostaron.
El teléfono sonó, me puse muy nervioso, no quería levantar el auricular, -¡Podía ser un cobrador!- y no quiero escuchar que me van a embargar, sonó por tercera vez y lo levanté, suspiré al escuchar la voz de Li, -¡Hola, cómo estai?-, le contesté que bien, -¿y a qué se debe tu llamada?-, le pregunté, -¡Solo era para hablar, cualquier cosa!-, me contesta, -¿Me llamas para saludarme?-, le pregunté un tanto sorprendido y la verdad no debiera estarlo, el Li pertenece a ese tipo de personas que suelen llamar a sus amigos y parientes, para saber si están bien, saludarlos y todo eso, siempre preocupado y para ser franco me gustó su llamada, me relajó, nos reímos y planificamos salir a bailar el viernes en la noche un rato a algún “Púb.”, charlamos como 30 minutos, se nos fue rápido el tiempo, luego cerré el negocio y entré a la casa, me preparé un café y me fui a acostar más animado.
VIERNES
La micro a la que subí, para ir raudamente al “templo” del laburo, estaba hedionda a mierda, miré a todos lados buscando el origen de tan “exquisito” olor, luego miré mis zapatos. -¡Por si yo, era el hediondo!-, no encontraba el “génesis” del fétido olor, luego me percaté que en el pasillo habían vestigios de caca, al parecer humana, todos sentados mirando por la ventana, “haciéndonos” los güeones, aguantando el mal olor, viajando con el, hasta que pasado un rato te “familiarizas” con el “aroma”, y ya no es tan molesto, -¡Linda la gueá, esto es ser parte literal de la mierda, la mierda y el hombre al final “unidos”, una misma cosa, viajamos en la micro caca-hombres, total al final todos cagamos hediondo y esa hediondez sale de adentro, de nosotros, es nuestra “alma”, tenemos caca-alma!-, ya me tengo que bajar, si sigo arriba de esta mierda me voy a convertir en un “mojón” y en uno muy emputecido y hocicón.
-¡Limpien la micro, güeones chanchos!-, me salía del alma el grito cuando bajaba, miré a la gente, todos eran caca, unas más guatonas que otras, unas con chalecos, otras de terno, pero todos éramos unas mierdas, yo era un mojón con abrigo y mi bolso negro era un hollejo duro, el olor persistía en mi nariz, llegué sin darme cuenta hasta la puerta de mi trabajo, -¡Otra mierda!-, pensé.
Respiré hondo hasta sentir bien el smog en mi garganta, en mis pulmones, me tranquilicé y volví a ser yo nuevamente entré a la mierda de mi trabajo, marqué la tarjeta y me “introduje” en la sala de telefonistas.
Allí ya estaban la Pao y González, nos saludamos y les conté lo que me había ocurrido en la dichosa micro, ni hablar cuanto me molestaron, al rato llegaron Li y la Teresita, quienes también participaron de la historia del “caca-micro” o de la cagá de micro.
Li estaba sentado a mi lado, a pesar de las bromas lo noté algo silencioso, entre llamados de clientes hambrientos le pregunté qué le ocurría, no es habitual que hable poco, -¡El autista soy yo!-, aparte que igual su mirada era distinta, al final no fue mucho lo que me dijo, demasiadas llamadas telefónicas, interrupciones de los compañeros, lo que más pude entenderle era que algo ocurría en su casa, así que esperé mejor hasta la hora de salida y charlar más tranquilos en la micro, total habíamos quedado de salir a un bar esta noche.
Nos fuimos juntos la Pao, González, Li y yo. Con Li nos sentamos un poco más atrás para ir tranquilos. Ya más relajados, le pregunté nuevamente que pasaba en su casa y comenzó a relatarme su drama.
En la mañana escuchó a sus viejos pelear y se enteró que su mamá tiene un amante, -¡Chucha!-, fue lo mejor que se me ocurrió decir, de ahí solo guardé silencio, me miró como avergonzado y me contó más detalles.
Me sentí extraño, a medida que me hablaba me imaginaba a mi mamá con otro, -¡Y no podía!-, trataba de verla intimando con otro y no lo lograba, intentaba por último verla besándose con un hombre distinto a mi viejo y no lo conseguía, mientras hacía claros esfuerzos por prestarle atención a Li y no irme en mis pensamientos, sentía que jamás le hubiese contado a alguien si supiera que mi mamá se cagaba a mi viejo con otro, -¡No sé, me daría vergüenza, es como decir que mi vieja es buena pa’l gueveo, “maraca”, se que es un pensamiento retrogrado y machista pero es mi mamá!!!-.
Li me seguía hablando y reparé en sus manos y me di cuenta de que al parecer él, sentía lo mismo. Se las tomé, -¡Tranquilo Li, bajemos y vamos a tomarnos un café!-, le dije y nos bajamos en el centro, la Pao y González nos quedaron mirando mientras nos íbamos.
En el bar le pedimos al mozo los café y seguimos con la conversación, -¡Los insultos de mi viejo a mi mamá fueron horribles, nunca ellos se habían gritado o tratado mal, ella solo lo miraba, al final cuando ya se calmó un poco mi papá, mi amá le dijo que no lo quería y que quería la nulidad!-, sus ojos estaban vidriosos a medida que hablaba, la situación me parecía “fuerte”, pero no para llorar, -¡Relájate gueón, ellos son adultos, quizá sea lo mejor y además tú, estás grandecito, tení’ 28 años gueón, no podí echarte a morir!-, me miró muy triste, lo que me hizo sentir como el “culo” y de paso me daba cuenta de que en nada lo estaba ayudando.
-¿¡Qué se yo de esto, si mis viejos nunca tuvieron esos problemas, es más mi viejo adora a mi mamá y ella a él, si se muere uno, el otro lo hace al minuto después, del puro dolor de estar separados!?-.
No sabía que decir o que hacer, pa’variar la estaba cagando, nunca e sido muy “atinado” con mis comentarios, tan bestia que soy.
-¡Discúlpame Li, lo siento!-, era lo único que me atreví a decir, tomé mi café y lo seguí mirando, le tomé la mano, -¡Amigo, si me necesitas aquí estoy, no sé cómo ayudarte, si tienes pena déjala salir y trata de estar mejor, cuenta conmigo!-, fue lo último que le dije, de ahí seguimos en silencio, a ratos nos mirábamos, pero era todo muy incomodo.
-¿Cómo ayudo a un amigo!-, lo que más quería era salir luego del local, caminar, no sé hacer cualquier cosa, a ver si con eso se sentía mejor o mejor dicho, si yo, me sentía mejor.
Salimos del bar y caminamos algunas cuadras en completo silencio, pasamos frente a la Moneda, encendí un cigarrillo, -¡Puta qué es feo este sector, siempre está llano de “cumas”!-, dije al aire, mientras Li miraba confirmando mis dichos, -¿Te has dado cuenta de qué por este sector siempre hay olor a mierda?-, me preguntó, me largué a reír fue entonces cuando me miró y se acordó de la “caca-micro” y ya reíamos los dos muy fuerte, -¡No quiero saber más de la mierda!-, le dije, -¡Yo tampoco!-, me contestó y seguimos caminando y sonriendo…
De pronto vimos un afiche en la pared, anunciaba una fiesta “post-modern”, en la Blondie para mañana sábado y la estrella era Bjork.
Li me miró con los ojos bien abiertos, -¡Vamos, a ver si así pasamos las penas!-, me dijo. Me quedé mirándolo en silencio y muy serio, dejó de sonreír y como un “cabro” chico se metió las manos en los bolsillos, como pidiendo disculpas, -¡Me parece una muy buena idea!-, le dije mientras lo tomaba por los hombros y lo movía con fuerza.
-¡Total hoy se suponía que nos íbamos a divertir, al final este a sido un día de la mierda, entonces es justo que mañana nosotros “mandemos” a la mierda al mundo y la pasemos bien y nos olvidemos de todo, te parece joven Li?!-, y ya estábamos de nuevo cagados de la risa…
Llegué a mi casa y al entrar me “golpeó” el aire tibio, producto de la estufa a parafina y la enfermedad, mi vieja tosía y mi viejo trataba de dormir girándose como le era posible en la cama, en la puerta de la pieza los saludé, -¡Llegué!-, les dije y me fui de inmediato a mi dormitorio, no quería hablarles más, solo deseaba dormir.
SABADO
Tal parece que hoy va a ser un gran día, me desperté como no lo hacía en mucho, mucho tiempo.
Estaba alegre, en la mañana mis viejos no se quejaron de nada, de hecho estaban animosos y casi no hablamos, me despedí rápido y me marché, para llegar temprano a mi “querido” trabajo.
Al subir a la micro confirmé que este sería un día espectacular, el chofer me saludó amablemente, no puso “caritas” porque le pagaba escolar y lo mejor tenía la radio sintonizada en “A tiempo fm”, y comenzamos el viaje con David Bowie y “Blue jeans”, -¡Ah…, qué placer es viajar así!-, no pensé en nada en todo el viaje, solo me vi cantando cada canción, actuando, bailando, en lugares increíbles, con efectos especiales, con vestuario espectacular, bien maquillado…, durante los 90 minutos de viaje me sentí feliz, no hubo nada ni nadie que me perturbara, ni siquiera mi vida.
“No Promises”, “The beatiful Ones”, “Venus as a Boy”, “Better Sweet Armony”, “The Big Time Sensuallity”, “Don’t you forget about me?”, “My sweet Prince”, “Face to face”, “Kiss the rain”, “Sweet harmony”, “The end of the world”, “Fifty fifty clown”.
-¡Esa si que es programación musical!-, entré a la sala de telefonistas sonriendo y con muchas ganas de “carretear”, ¡Tengo necesidad…de…bailar!-, le dije a la Pao, que ya estaba en la sala, ella se cagó de la risa, -¡Recién son las 12hrs., lolito!-, me dijo.
Éramos solamente los dos a esa hora, ya dábamos comienzo al turno de “comida a casa Express” y comenzaba a sonar las líneas, -¡Viejas culias hambrientas, porque mejor no cocinan, así ahorran, dejan de aparentar y nos dejan tranquilos!-, le salió del alma a la Pao, antes de tomar la llamada y atender con dulzura a una vieja imbécil que quería una paella para 12 personas en su casa en 20 minutos.
Los que llaman, realmente no saben ni siquiera que es lo que comen ni menos como se hace, -¡En 20 minutos una paella para 12 personas o sea!-.
-¡Viva el poder adquisitivo!!!!-
En la media hora siguiente llegaron las demás “bestias” del teléfono (Li – chancho Jaime – el ácido de González –la operada de los nervios de la Teresita – la depresiva de la Carla), -¡Somos muchos para el turno de sábado en la mañana!-, miré el calendario y vi que ya estabamos a fin de mes, así que por estos días los hambrientos aparentadores, están “pagados”, por tanto los llamados van a aumentar, por unos segundos casi vuelvo a mi habitual depresión, pero cuando Li, me preguntó si estaba listo para el “carrete” de esta noche, me volvieron las energías y mi buen ánimo no claudicarían.
Me levanté con el pie izquierdo, mi vieja me despertó en mi cama entregándome una carta de una oficina de abogados cobrándome lo que debo en la tienda “Feria”, avisándome que van a “introducir” una orden de embargo, -¡Otra maldita deuda, que ni los fines de semana te dejen en paz! -, este día particularmente ando con muy poco ánimo y paciencia, ya le he gritado a todos mis compañeros y le he “cortado” a unos cuantos clientes imbéciles y prepotentes, lo único que quiero es morirme, por lo menos valgo unos 35 millones, -¡Así vivo…, solo voy a menos! -, tanto tiempo pagando mis seguros y no nos morimos ni mi mamá o yo, por lo menos así le dejamos plata a mi viejo pa’ sus remedios.
La muerte se me a convertido en una buena oportunidad este último tiempo.
Si muero mis viejos quedan muy bien y si se muere mi vieja, yo quedo fantástico, pago todas mis deudas y me queda dinero pa’ seguir estudiando tranquilo y trabajar más despreocupado. A pesar que quedarme con mi viejo significa tener que cuidarlo, - ¡No sé cómo puedo pensar así! -.
Li, hoy me hablaba, estaba más cercano, le propuse a él y a la Pao salir al bar, aceptaron de inmediato, solo quiero “relajarme” un poco y dejar de pensar en mis problemas, dejar de preocuparme, mañana es el día del padre y no tengo un regalo, es peor, no me interesa el dichoso día.
DOMINGO
- ¡Feliz día papi! -, lo abrasé y unas lágrimas cayeron por su cara, me dio mucha pena, casi me largo a llorar con él, pero me contuve, salí de inmediato de su pieza, lo dejé llorando solo y me fui al trabajo.
En el trabajo casi no hablé, no quería hacer nada, Li me hablaba, me buscaba para charlar, a ratos le prestaba atención, nuevamente se molestó, pero estaba triste y solo quería silencio.
Durante todo el día solo recordaba las primeras semanas después del accidente cardiovascular de mi viejo, de cómo lo tratábamos de vestir, de cómo me esforzaba por entender lo que me decía ya que no hilaba las oraciones, de cómo una vez le tuve que limpiar el poto después de cagar, sé que él, se sintió humillado, pero no se imagina cuanto me sentí yo, al hacerlo…
LUNES
Escogí varios avisos en el diario, envié por correo 5 currículo, por e-mail otros 4, me presenté a 2 entrevistas, que dicho sea de paso eran “chantas”, nada coincidía con lo expresado en el aviso, además dejé personalmente otros 3 currículo en lugares “dateados” por algunos amigos, donde supuestamente tendría muchas oportunidades, así que probé suerte, ojalá alguno resulte, necesito un trabajo mejor, necesito dinero.
En la tarde en la U., me ponía al tanto sobre las clases que perdí mientras buscaba “pega” en la mañana, para ello estaban mis compañeros Patty, Tati y el Pablo ayudándome, mientras nos tomábamos un café.
Fue un lunch-coffee bien divertido, a parte de los informes sobre historia y los preparativos para el taller de grabado de esa tarde, los comentarios ácidos sobre nuestras compañeras “mamonas”, eran muy divertidas, -¡Tan buenas pa’l estudio que salieron! -, comenté entre risas.
En un rato de tranquilidad Patty me preguntó por el Li, me extrañé ya que suponía que se estaban viendo, pero por lo visto no a sido así, -¡Ya le preguntaré a este chino “qué onda” con la susodicha!-, mientras íbamos camino a clases en el taller.
Llegué a casa no muy tarde (hoy no trabajo), y me encontré con mi vieja, quejándose de su hernia, que hoy se a lucido, no la a dejado tranquila en todo el día y más encima sigue igual de agripada, mi viejo ya estaba en cama, hoy se la pasó agotado, el corazón tampoco se portó bien con él, a pesar de haber comida en la cocina, solo tome café, eran las 21hrs., y por el frío, la hernia y las ventas malas mi mamá ya había cerrado el negocio, estábamos en el living viendo las noticias con acento español, mientras ella me contaba las últimas “gracias” de sus gatas y mi perra, nos reímos y parecimos olvidar por ese rato las enfermedades.
Miro a mi mamá y no sé como se a hecho tan fuerte, está más independiente, a pesar de que me agotan sus lamentos, sin ella creo que nos habríamos ido a la mierda mi viejo y yo.
Se está poniendo viejita, le suenan las rodillas, le duele su pequeño cuerpo, ella tenía tantos sueños, tantas ganas y al final está llena de penas, desilusionada, frustrada, uno de sus más grandes sueños era tener una casa en la playa, escuchar las olas en la noche y ya hace casi 3 años que solo vamos a la playa por el día, -¡No se puede más!-, sus ojitos están tristes, solo tiene 55 años, - ¡Mamá, yo también estoy triste, lo siento…!-.
Me fui a acostar fumando, sintiendo el pecho helado y con el estomago apretado, con deseos de vomitar, pero me dormí rápido.
Soñé que estábamos viviendo en una casa en Punta de Tralca, sentados en la terraza mirando la puesta de sol mientras mi viejo nos contaba cómo eran los colores del sol al hundirse en el mar, me sentía tan bien.
MARTES
A parte de estar “all fucking day” con deseos de llorar, no pasó nada bueno.
MIERCOLES
A llovido todo el día, detesto la lluvia, esa maldita sensación de estar húmedo, los pies helados y los calcetines mojados me exaspera y para variar la capital de los “jaguares” ya está anegada, todos los años la misma güeá, -¡Este año hemos invertido mucho dinero en las alcantarillas y resumideros de aguas-lluvias, estamos preparados para este invierno!-, eterno discurso y la cagada queda igual, arreglan la alameda o mejor dicho parte de ella y se les va un “detallito”, cierran todas las bajadas de agua, tenemos unos “profesionales” increíbles, -¡Viva Chile mierda!-.
Las clases hoy han sido “potentes”, la profe de historia estuvo fascinante, por primera vez la disfruté, luego el taller de pintura fue tan agradable, casi mágico, el modelo era Daniel, desnudo al centro, no moviendo ni un solo músculo. Cuando hicimos un “breack”, fuimos juntos a tomar un café, conversamos mucho, él es muy entretenido e inteligente, era la primera vez que reparaba en sus ojos, son café clarito, su risa es acogedora.
Este día no fueron a ninguna clase el Pablo y la Tati, me pareció extraño, los eché de menos, no tuve con quien hablar y necesitaba hacerlo, por lo general hablo conmigo y disfruto de ello, pero hoy los quería ver.
Aproveché el tiempo en la tarde en la biblioteca, terminé una investigación sobre un escultor en metal francés, ya debo irme a la casa y no quiero.
Son las 19 hrs., y está muy oscuro, bajé de la maldita micro y caminando a la casa me topo con el viejo asqueroso que se viola a sus hijas, ni siquiera sé su nombre, tantos años viviendo en el mismo lugar, somos prácticamente vecinos, el viejo asqueroso vive casi a dos cuadras de mi casa, en el 3er piso de los departamentos.
Nunca me agradó, tampoco su esposa que tiene cara de idiota y sin dientes, debe ser por las golpizas que le da su maridito, tampoco soporté a las hijas con cara de retardadas, siempre con los “mocos” colgando, en general toda esa familia provocaba rechazo, nadie los quería y creo que ya nadie los va a querer, no sé que edad tendrán ahora, es difícil saberlo, a las personas que tienen problemas mentales no se les nota la edad, lo que sé es que la hija mayor tuvo un crío y jamás a tenido un “pololo”, todo el mundo sabe que el viejo culiao la violaba, -¡Es asqueroso!-, tiene un hijo con su hija, así la familia va creciendo y nadie hace nada, no nos metemos en huevadas, mejor evitar problemas, -¡Somos chilenitos!-.
Está en la esquina, es de un color moreno sucio, siempre con barba de tres días, narigón, con su gorro de lana gruesa color celeste pálido, pantalón de buzo y chaleco ancho y grande como de embarazada del mismo color que el gorro.
Siempre me queda mirando cuando paso, un día no voy a aguantar y le voy a sacar la mierda, -¿Qué miraí viejo concha de tu madre?-, me “descompone” este güeón, parece que le gustase.
Mi vieja tiene abierto el negocio, todavía es temprano, la saludo y la veo que está como el “culo”, está más resfriada, le ofrecí que se fuera acostar, que el negocio lo atendía yo, hasta el cierre, menos mal que me hizo caso, se fue adentro a ver la teleserie con mi viejo y luego se acostaron.
El teléfono sonó, me puse muy nervioso, no quería levantar el auricular, -¡Podía ser un cobrador!- y no quiero escuchar que me van a embargar, sonó por tercera vez y lo levanté, suspiré al escuchar la voz de Li, -¡Hola, cómo estai?-, le contesté que bien, -¿y a qué se debe tu llamada?-, le pregunté, -¡Solo era para hablar, cualquier cosa!-, me contesta, -¿Me llamas para saludarme?-, le pregunté un tanto sorprendido y la verdad no debiera estarlo, el Li pertenece a ese tipo de personas que suelen llamar a sus amigos y parientes, para saber si están bien, saludarlos y todo eso, siempre preocupado y para ser franco me gustó su llamada, me relajó, nos reímos y planificamos salir a bailar el viernes en la noche un rato a algún “Púb.”, charlamos como 30 minutos, se nos fue rápido el tiempo, luego cerré el negocio y entré a la casa, me preparé un café y me fui a acostar más animado.
VIERNES
La micro a la que subí, para ir raudamente al “templo” del laburo, estaba hedionda a mierda, miré a todos lados buscando el origen de tan “exquisito” olor, luego miré mis zapatos. -¡Por si yo, era el hediondo!-, no encontraba el “génesis” del fétido olor, luego me percaté que en el pasillo habían vestigios de caca, al parecer humana, todos sentados mirando por la ventana, “haciéndonos” los güeones, aguantando el mal olor, viajando con el, hasta que pasado un rato te “familiarizas” con el “aroma”, y ya no es tan molesto, -¡Linda la gueá, esto es ser parte literal de la mierda, la mierda y el hombre al final “unidos”, una misma cosa, viajamos en la micro caca-hombres, total al final todos cagamos hediondo y esa hediondez sale de adentro, de nosotros, es nuestra “alma”, tenemos caca-alma!-, ya me tengo que bajar, si sigo arriba de esta mierda me voy a convertir en un “mojón” y en uno muy emputecido y hocicón.
-¡Limpien la micro, güeones chanchos!-, me salía del alma el grito cuando bajaba, miré a la gente, todos eran caca, unas más guatonas que otras, unas con chalecos, otras de terno, pero todos éramos unas mierdas, yo era un mojón con abrigo y mi bolso negro era un hollejo duro, el olor persistía en mi nariz, llegué sin darme cuenta hasta la puerta de mi trabajo, -¡Otra mierda!-, pensé.
Respiré hondo hasta sentir bien el smog en mi garganta, en mis pulmones, me tranquilicé y volví a ser yo nuevamente entré a la mierda de mi trabajo, marqué la tarjeta y me “introduje” en la sala de telefonistas.
Allí ya estaban la Pao y González, nos saludamos y les conté lo que me había ocurrido en la dichosa micro, ni hablar cuanto me molestaron, al rato llegaron Li y la Teresita, quienes también participaron de la historia del “caca-micro” o de la cagá de micro.
Li estaba sentado a mi lado, a pesar de las bromas lo noté algo silencioso, entre llamados de clientes hambrientos le pregunté qué le ocurría, no es habitual que hable poco, -¡El autista soy yo!-, aparte que igual su mirada era distinta, al final no fue mucho lo que me dijo, demasiadas llamadas telefónicas, interrupciones de los compañeros, lo que más pude entenderle era que algo ocurría en su casa, así que esperé mejor hasta la hora de salida y charlar más tranquilos en la micro, total habíamos quedado de salir a un bar esta noche.
Nos fuimos juntos la Pao, González, Li y yo. Con Li nos sentamos un poco más atrás para ir tranquilos. Ya más relajados, le pregunté nuevamente que pasaba en su casa y comenzó a relatarme su drama.
En la mañana escuchó a sus viejos pelear y se enteró que su mamá tiene un amante, -¡Chucha!-, fue lo mejor que se me ocurrió decir, de ahí solo guardé silencio, me miró como avergonzado y me contó más detalles.
Me sentí extraño, a medida que me hablaba me imaginaba a mi mamá con otro, -¡Y no podía!-, trataba de verla intimando con otro y no lo lograba, intentaba por último verla besándose con un hombre distinto a mi viejo y no lo conseguía, mientras hacía claros esfuerzos por prestarle atención a Li y no irme en mis pensamientos, sentía que jamás le hubiese contado a alguien si supiera que mi mamá se cagaba a mi viejo con otro, -¡No sé, me daría vergüenza, es como decir que mi vieja es buena pa’l gueveo, “maraca”, se que es un pensamiento retrogrado y machista pero es mi mamá!!!-.
Li me seguía hablando y reparé en sus manos y me di cuenta de que al parecer él, sentía lo mismo. Se las tomé, -¡Tranquilo Li, bajemos y vamos a tomarnos un café!-, le dije y nos bajamos en el centro, la Pao y González nos quedaron mirando mientras nos íbamos.
En el bar le pedimos al mozo los café y seguimos con la conversación, -¡Los insultos de mi viejo a mi mamá fueron horribles, nunca ellos se habían gritado o tratado mal, ella solo lo miraba, al final cuando ya se calmó un poco mi papá, mi amá le dijo que no lo quería y que quería la nulidad!-, sus ojos estaban vidriosos a medida que hablaba, la situación me parecía “fuerte”, pero no para llorar, -¡Relájate gueón, ellos son adultos, quizá sea lo mejor y además tú, estás grandecito, tení’ 28 años gueón, no podí echarte a morir!-, me miró muy triste, lo que me hizo sentir como el “culo” y de paso me daba cuenta de que en nada lo estaba ayudando.
-¿¡Qué se yo de esto, si mis viejos nunca tuvieron esos problemas, es más mi viejo adora a mi mamá y ella a él, si se muere uno, el otro lo hace al minuto después, del puro dolor de estar separados!?-.
No sabía que decir o que hacer, pa’variar la estaba cagando, nunca e sido muy “atinado” con mis comentarios, tan bestia que soy.
-¡Discúlpame Li, lo siento!-, era lo único que me atreví a decir, tomé mi café y lo seguí mirando, le tomé la mano, -¡Amigo, si me necesitas aquí estoy, no sé cómo ayudarte, si tienes pena déjala salir y trata de estar mejor, cuenta conmigo!-, fue lo último que le dije, de ahí seguimos en silencio, a ratos nos mirábamos, pero era todo muy incomodo.
-¿Cómo ayudo a un amigo!-, lo que más quería era salir luego del local, caminar, no sé hacer cualquier cosa, a ver si con eso se sentía mejor o mejor dicho, si yo, me sentía mejor.
Salimos del bar y caminamos algunas cuadras en completo silencio, pasamos frente a la Moneda, encendí un cigarrillo, -¡Puta qué es feo este sector, siempre está llano de “cumas”!-, dije al aire, mientras Li miraba confirmando mis dichos, -¿Te has dado cuenta de qué por este sector siempre hay olor a mierda?-, me preguntó, me largué a reír fue entonces cuando me miró y se acordó de la “caca-micro” y ya reíamos los dos muy fuerte, -¡No quiero saber más de la mierda!-, le dije, -¡Yo tampoco!-, me contestó y seguimos caminando y sonriendo…
De pronto vimos un afiche en la pared, anunciaba una fiesta “post-modern”, en la Blondie para mañana sábado y la estrella era Bjork.
Li me miró con los ojos bien abiertos, -¡Vamos, a ver si así pasamos las penas!-, me dijo. Me quedé mirándolo en silencio y muy serio, dejó de sonreír y como un “cabro” chico se metió las manos en los bolsillos, como pidiendo disculpas, -¡Me parece una muy buena idea!-, le dije mientras lo tomaba por los hombros y lo movía con fuerza.
-¡Total hoy se suponía que nos íbamos a divertir, al final este a sido un día de la mierda, entonces es justo que mañana nosotros “mandemos” a la mierda al mundo y la pasemos bien y nos olvidemos de todo, te parece joven Li?!-, y ya estábamos de nuevo cagados de la risa…
Llegué a mi casa y al entrar me “golpeó” el aire tibio, producto de la estufa a parafina y la enfermedad, mi vieja tosía y mi viejo trataba de dormir girándose como le era posible en la cama, en la puerta de la pieza los saludé, -¡Llegué!-, les dije y me fui de inmediato a mi dormitorio, no quería hablarles más, solo deseaba dormir.
SABADO
Tal parece que hoy va a ser un gran día, me desperté como no lo hacía en mucho, mucho tiempo.
Estaba alegre, en la mañana mis viejos no se quejaron de nada, de hecho estaban animosos y casi no hablamos, me despedí rápido y me marché, para llegar temprano a mi “querido” trabajo.
Al subir a la micro confirmé que este sería un día espectacular, el chofer me saludó amablemente, no puso “caritas” porque le pagaba escolar y lo mejor tenía la radio sintonizada en “A tiempo fm”, y comenzamos el viaje con David Bowie y “Blue jeans”, -¡Ah…, qué placer es viajar así!-, no pensé en nada en todo el viaje, solo me vi cantando cada canción, actuando, bailando, en lugares increíbles, con efectos especiales, con vestuario espectacular, bien maquillado…, durante los 90 minutos de viaje me sentí feliz, no hubo nada ni nadie que me perturbara, ni siquiera mi vida.
“No Promises”, “The beatiful Ones”, “Venus as a Boy”, “Better Sweet Armony”, “The Big Time Sensuallity”, “Don’t you forget about me?”, “My sweet Prince”, “Face to face”, “Kiss the rain”, “Sweet harmony”, “The end of the world”, “Fifty fifty clown”.
-¡Esa si que es programación musical!-, entré a la sala de telefonistas sonriendo y con muchas ganas de “carretear”, ¡Tengo necesidad…de…bailar!-, le dije a la Pao, que ya estaba en la sala, ella se cagó de la risa, -¡Recién son las 12hrs., lolito!-, me dijo.
Éramos solamente los dos a esa hora, ya dábamos comienzo al turno de “comida a casa Express” y comenzaba a sonar las líneas, -¡Viejas culias hambrientas, porque mejor no cocinan, así ahorran, dejan de aparentar y nos dejan tranquilos!-, le salió del alma a la Pao, antes de tomar la llamada y atender con dulzura a una vieja imbécil que quería una paella para 12 personas en su casa en 20 minutos.
Los que llaman, realmente no saben ni siquiera que es lo que comen ni menos como se hace, -¡En 20 minutos una paella para 12 personas o sea!-.
-¡Viva el poder adquisitivo!!!!-
En la media hora siguiente llegaron las demás “bestias” del teléfono (Li – chancho Jaime – el ácido de González –la operada de los nervios de la Teresita – la depresiva de la Carla), -¡Somos muchos para el turno de sábado en la mañana!-, miré el calendario y vi que ya estabamos a fin de mes, así que por estos días los hambrientos aparentadores, están “pagados”, por tanto los llamados van a aumentar, por unos segundos casi vuelvo a mi habitual depresión, pero cuando Li, me preguntó si estaba listo para el “carrete” de esta noche, me volvieron las energías y mi buen ánimo no claudicarían.
domingo, 2 de agosto de 2009
Aqui la 3ra parte de "Buffette a Domicilio" (Diario Looser)
AL OTRO DÍA
El lunes fue monótono, aburrido, agotador, pero en mi casa al parecer no se han dado cuenta. Pretendía este martes dormir más, no tengo clases, no trabajo, eso lo hace perfecto para estar triste, solo y aletargado, pero las “necesidades” familiares (mi viejo y mi amá que está peor del resfrío), me obligan a levantarme más temprano, y ayudar en todo lo que sea posible, al sentir la irritabilidad de mi vieja producto de la enfermedad, me provoca molestia y mientras ordeno la inordenable cocina, discuto en mi cabeza con ella y le recrimino lo estúpida que a sido, lo mala madre, su inoperancia, -¡Todo lo hacía mi papá! -, ahora ella es un “manojo” de nervios, a pesar de que a mejorado, a su edad (55 años) aprendió a conducir, hace las compras sola y maneja el pequeño negocio que le instaló en la casa el cretino de su marido, para que no entrara a trabajar con un buen “puesto” en una entidad pública, que le habían conseguido, esto por supuesto es de hace mucho tiempo atrás, yo tenía como 13 años.
Es amargo sentir que perteneces a una familia perdedora, “penca”, nunca triunfos, puros empates como máximo. Ellos tan correctos, tan leales, buenos amigos con los demás y aquí estamos, cagados, sin plata, sin “contactos”, sin futuro, a pesar de que los dos siguen rezando a ver si el buen Dios, nos ayuda...
El próximo domingo se celebra el día del padre, ojalá para esa fecha estemos todos mejor de salud y que mi viejo esté con animo.
Al final estas celebraciones son deprimentes en mi casa, creo que cuando tenía como 10 años fue la última vez que me sentí alegre en una fiesta. Todavía recuerdo aquella navidad, -¡Fue la ultima linda navidad!-, ya no siento nada de eso, al contrario es cansancio y a veces angustia.
Ver a mi viejo con la cara “larga”, porque no pudo hacer regalos, porque esta cagado de platas y ahora último porque está enfermo, es realmente un suplicio.
- Recuerdo cuando niño, me sentía alegre en esas fiestas, pero mi papá se encargaba de volverme a la realidad con sus malos modos, se desesperaba que el asado, las ensaladas, los malditos invitados, - ¡Cualquier güeá! -, era motivo suficiente para que se enojara y se descargara en la casa con nosotros su familia, -¡su hijo! -.Se supone que estas fechas son para estar juntos, felices, como una familia... -
Igual me alegraba, escuchaba música, bailaba, cantaba aunque mi mamá me dijera que era “desabrido”, que no tenía el “don” de ella (cantar bien).
A pesar de todo igual cantaba, lo hacía, me sentía feliz, -¡Nunca le dije a mi vieja, cuanto me dolía que me dijera eso y lo que anhelaba el poder tener su “don”! -.
Pasé todo el día en el negocio y vendí bastante, escuché música de mi gusto, leí diarios y revistas, mis viejos se quedaron dentro de la casa, no hubo roces, no hubo comentarios simpáticos, no hubo nada entre nosotros y eso me relaja, me alegra.
JUEVES
Casi no lo puedo creer, por los parlantes de mi querida universidad se escucha “Boxers” de Morrissey, -¡Ya era hora! -, le dije al Pablo.
En este país no es más que entrar a estudiar a la universidad y todos se vuelven “revolucionarios”, y vamos con la “gabela”, -¡Igualdad, lucha de clases, educación para todos, presos políticos, quememos neumáticos en la calle, apedrear “pacos” (lo que me parece divertido), bombitas molotov, rompamos semáforos, árboles, locales comerciales...! -, al final una pura güevada que la coronan con música de “protesta”, al final la gran mayoría lo único que hace es “pitear” y “curarse”, de esa “manga” de “boludos” que te obligan a odiar a los músicos “poetas creadores revolucionarios”, unos cuantos terminan en política, mostrando de lo que están hechos (aire y mierda).
Que bueno es poder escuchar algo distinto, de buena calidad, un tanto depresiva su letra a pesar de estar en ingles, -¡Debe haber uno de los nuestros hoy en la radio de la U.! -, me dice el Pablo, reímos de gusto y nos sentamos a escuchar la canción, los árboles se veían más altos de lo habitual, el viento suave y frío que corría, hacía sentirnos lejos de la U., lejos de este país y eso lo disfrutábamos.
La siguiente canción nos hizo mirarnos y pensar que el mundo se volvía una fiesta, estaba empezando a “sonar” Blondie, “One way”, nos pusimos a bailar entre los árboles y a cantar muy fuerte, se nos unieron nuestras amigas y todos estabamos felices, gracias a la buena música.
Cuando terminó la canción por los parlantes, estabamos cagados de la risa y miramos la hora en nuestros relojes (17:00 hrs.), decidimos al instante irnos al “Medusa”, nuestro querido bar, que está cerca de nuestra amada universidad.
El resto de la tarde se nos fue en cervezas, cigarros, mucha conversación y burlas a algunos profes y compañeros.
En la mesa éramos el Pablo, la Tati, la Patty, la Florencia y yo, ahí estabamos rodeados de las 3 mejores exponentes del “Black glamour”, en un local hecho a la medida para aquellos seguidores del “gotyc sistem”.
Buena música, cerveza barata y un entorno agradable a la vista, hasta el barman era poderosamente atractivo, el más distante en imagen era el pobre Pablo, -¡Tan desordenado para vestir!-, pero aun así estabamos en nuestra “salsa”, un chico blanco, pelo rubio largo, ojos delineados y uñas negras me envió una cerveza de regalo, todos se rieron mucho de mi, -¡eso te pasa por ser tan atractivo! -, me gritó la Flo, no dije nada, solo atiné a sonreír. Al poco rato sonó mi teléfono, era el Li, le comenté donde estaba y al cabo de una media hora aparecía en el local, la Patty quedó maravillada con él, así que se lo llevó a su lado, con los demás nos reímos y dijimos que hoy el pobre chino, sería una nueva víctima de la vampiresa.
La Patty es bajita, pero de cuerpo bien hecho, es blanca y pelo rubio corto, eso sumado a unos bellos ojos azules y un vestuario de vampira (traje negro, medias caladas de igual color y botas ídem), no la hacían pasar desapercibida, la reunión en el “Medusa” se ponía cada vez más divertida y el grado de mareo por las cervezas aumentaba, pronto el local estaba lleno de gentes, humo, risas, música y diversión, las horas pasaron rápidamente. Ocurrió lo que tenía que pasar, Patty se “atracó” al Li, la Flo ya se había hecho amiga de otras chicas y al parecer ya había “pinchado” con una de ellas en una mesa cercana.
Al Pablo y a la Tati les bajó el amor y terminaron a punta de besos y cervezas por irse juntos, y yo aparte recibía una nota del chico de uñas negras dándome su número de fono y otra cerveza de regalo, terminé en mi casa como a las 3 de la madrugada muy borracho y sin saber cómo llegué.
VIERNES
Abrí los ojos y estaba mi mamá haciéndome cariño en la cara, le sonreí, - ¡tu niño se portó mal anoche jeje…! -, dije con voz gastada haciéndome el “cabro” chico, ella me sonríe, - ¡Ya me di cuenta, ahora levántate que tienes que almorzar antes de irte al trabajo! -, se levantó y me siguió sonriendo, en eso miré la hora y ya eran las 14:30 hrs., - ¡Mierda, es súper tarde! -, me bañé rápidamente, apenas si comí algo y me marché, tenía poco tiempo y aun mi aliento era a cerveza, a pesar de que todo fue divertido sentía pena, no sé por qué, pero quería llorar.
Llegué justo a la hora, de pronto apareció detrás el Li, venía corriendo, nos saludamos a la pasada y entramos a la sala, tomamos nuestros puestos.
Lo noté nervioso, casi no me hablaba, me pareció extraño, traté de “romper el hielo” preguntándole por la Patty, no me miró, se puso a jugar en el PC; “Carta Blanca”, me dijo que no sabía nada de ella, me reí y lo molesté, - ¡Por lo menos debes saber que ropa interior usa! -, le largué y me miró nervioso, - ¡No llegué tan lejos! -, fue su respuesta, le toqué el hombro, - ¡ya tendrás oportunidad! -, le dije cagado de la risa y tomé al tiempo una llamada. Era justo una vieja tarada que quería unos platos que no están en la carta del restaurante, ahí estuve güeviando como 15 minutos, para poder darle en el gusto a la dichosa vieja.
Casi por milagro esa tarde todos llegaron a la hora y el milagro fue aun mayor, -¡Los teléfonos “sonaron” muy poco! -, así que fue un turno agradable, tranquilo y pudimos charlar entre nosotros.
El chancho Jaime, ese día vestía bien, al parecer hasta se había bañado, de hecho era la primera vez que lo veía así, tan “compuestito”, llevaba camisa y pantalones de tela, eso nos llamó mucho la atención, entre comentarios malévolos hacia su poca agraciada persona, me enteré de que había terminado su extenso pololeo, -¡Solo 3 meses!-, por lo tanto se quedaba solo y eso era para la pobre Teresita, una gran noticia. Siempre a estado enamorada de ese energúmeno.
Hemos llegado con la Pao y el Li a hacerle un perfil psicológico a esta “mina”, es tanta su carencia de afecto, se siente tan sola, que por su afán de buscar y encontrar a alguien que la quiera, que se olvida por completo de su hijo, -¡Hasta de ella!-.
Trabaja prácticamente todos los días hasta muy tarde, luego sale con algún chofer que reparte las comidas, para que supuestamente la lleve a su casa y así ahorrarse el dinero de la locomoción, al final llega de madrugada a casa de su tía, lugar donde vive con su hijo.
- En una ocasión estaba desesperada, ya que su dichosa tía la amenazó con quitarle la tuición del niño, realmente estaba como una loca, según ella se iría de la casa, por último a una pieza en arriendo, pero que a ella no le quitaban su hijo, nos preocupamos todos los telefonistas por su situación, todos la apoyábamos, - ¡Pobrecita, qué injusto! -, eran los comentarios de nosotros en su favor, pero luego de unos días, decidió, seguir en la casa de la tía y primos, porque era lo mejor para su niño y que al final estaba bien con ellos, sus “amados” parientes, - ¡Qué…! -, fue la exclamación general, nadie entendía nada-.
Apenas si ve a su hijo, y siempre está tratando de complacer al chancho Jaime, este güeón la trata pésimo, se aprovecha, -¡Claro, por primera vez en su vida existe una mujer que quiere conquistarlo! -, ahora le salió el alma de manicurista a esta “mina”, -¡Le está limando las pezuñas al chancho..., a tanto se puede llegar en busca de cariño? -, me pregunto mientras la observo...
-¡Chascón! -, me gritó Li, volví a “despertar” en la sala de telefonistas, estaba “pegado” con la pobre Tere, los teléfonos “sonaban” como fieras, había llegado el momento de empezar a atender a los hambrientos, mientras Li me miraba para que me apurara.
Como el “movimiento” de los teléfonos había bajado considerablemente ya no era demasiado, el ordinario de turno en despacho autorizó a la Pao y al Li, para que se fueran antes, justo estaba en el baño en esos momentos, cuando volví a la sala estos ya no estaban, me dio mucha rabia, ya que me tendría ir solo en la micro, de seguro la Paola quedó de juntarse con su nuevo novio y el Li quizá con la Patty, y yo me quedaba con la Teresita, el chancho Jaime y González, -¡Qué mala “cuea”!
Que viaje más desagradable, al parecer todos los borrachos de la ciudad tomaron la misma micro, todo olía a “copete”, todos hablaban fuerte, es curioso cuando uno bebe mucho, parece que te pones sordo y gritón.
Cada minuto que pasaba, más rabia, más triste e “impotente” me sentía, antes de salir de la casa esta mañana mi mamá me dijo que me habían llamado del banco avisándome que me habían pasado a cobranza judicial, con orden de embargo y no tengo plata para nada, - ¡Qué mierda! -.
El lunes fue monótono, aburrido, agotador, pero en mi casa al parecer no se han dado cuenta. Pretendía este martes dormir más, no tengo clases, no trabajo, eso lo hace perfecto para estar triste, solo y aletargado, pero las “necesidades” familiares (mi viejo y mi amá que está peor del resfrío), me obligan a levantarme más temprano, y ayudar en todo lo que sea posible, al sentir la irritabilidad de mi vieja producto de la enfermedad, me provoca molestia y mientras ordeno la inordenable cocina, discuto en mi cabeza con ella y le recrimino lo estúpida que a sido, lo mala madre, su inoperancia, -¡Todo lo hacía mi papá! -, ahora ella es un “manojo” de nervios, a pesar de que a mejorado, a su edad (55 años) aprendió a conducir, hace las compras sola y maneja el pequeño negocio que le instaló en la casa el cretino de su marido, para que no entrara a trabajar con un buen “puesto” en una entidad pública, que le habían conseguido, esto por supuesto es de hace mucho tiempo atrás, yo tenía como 13 años.
Es amargo sentir que perteneces a una familia perdedora, “penca”, nunca triunfos, puros empates como máximo. Ellos tan correctos, tan leales, buenos amigos con los demás y aquí estamos, cagados, sin plata, sin “contactos”, sin futuro, a pesar de que los dos siguen rezando a ver si el buen Dios, nos ayuda...
El próximo domingo se celebra el día del padre, ojalá para esa fecha estemos todos mejor de salud y que mi viejo esté con animo.
Al final estas celebraciones son deprimentes en mi casa, creo que cuando tenía como 10 años fue la última vez que me sentí alegre en una fiesta. Todavía recuerdo aquella navidad, -¡Fue la ultima linda navidad!-, ya no siento nada de eso, al contrario es cansancio y a veces angustia.
Ver a mi viejo con la cara “larga”, porque no pudo hacer regalos, porque esta cagado de platas y ahora último porque está enfermo, es realmente un suplicio.
- Recuerdo cuando niño, me sentía alegre en esas fiestas, pero mi papá se encargaba de volverme a la realidad con sus malos modos, se desesperaba que el asado, las ensaladas, los malditos invitados, - ¡Cualquier güeá! -, era motivo suficiente para que se enojara y se descargara en la casa con nosotros su familia, -¡su hijo! -.Se supone que estas fechas son para estar juntos, felices, como una familia... -
Igual me alegraba, escuchaba música, bailaba, cantaba aunque mi mamá me dijera que era “desabrido”, que no tenía el “don” de ella (cantar bien).
A pesar de todo igual cantaba, lo hacía, me sentía feliz, -¡Nunca le dije a mi vieja, cuanto me dolía que me dijera eso y lo que anhelaba el poder tener su “don”! -.
Pasé todo el día en el negocio y vendí bastante, escuché música de mi gusto, leí diarios y revistas, mis viejos se quedaron dentro de la casa, no hubo roces, no hubo comentarios simpáticos, no hubo nada entre nosotros y eso me relaja, me alegra.
JUEVES
Casi no lo puedo creer, por los parlantes de mi querida universidad se escucha “Boxers” de Morrissey, -¡Ya era hora! -, le dije al Pablo.
En este país no es más que entrar a estudiar a la universidad y todos se vuelven “revolucionarios”, y vamos con la “gabela”, -¡Igualdad, lucha de clases, educación para todos, presos políticos, quememos neumáticos en la calle, apedrear “pacos” (lo que me parece divertido), bombitas molotov, rompamos semáforos, árboles, locales comerciales...! -, al final una pura güevada que la coronan con música de “protesta”, al final la gran mayoría lo único que hace es “pitear” y “curarse”, de esa “manga” de “boludos” que te obligan a odiar a los músicos “poetas creadores revolucionarios”, unos cuantos terminan en política, mostrando de lo que están hechos (aire y mierda).
Que bueno es poder escuchar algo distinto, de buena calidad, un tanto depresiva su letra a pesar de estar en ingles, -¡Debe haber uno de los nuestros hoy en la radio de la U.! -, me dice el Pablo, reímos de gusto y nos sentamos a escuchar la canción, los árboles se veían más altos de lo habitual, el viento suave y frío que corría, hacía sentirnos lejos de la U., lejos de este país y eso lo disfrutábamos.
La siguiente canción nos hizo mirarnos y pensar que el mundo se volvía una fiesta, estaba empezando a “sonar” Blondie, “One way”, nos pusimos a bailar entre los árboles y a cantar muy fuerte, se nos unieron nuestras amigas y todos estabamos felices, gracias a la buena música.
Cuando terminó la canción por los parlantes, estabamos cagados de la risa y miramos la hora en nuestros relojes (17:00 hrs.), decidimos al instante irnos al “Medusa”, nuestro querido bar, que está cerca de nuestra amada universidad.
El resto de la tarde se nos fue en cervezas, cigarros, mucha conversación y burlas a algunos profes y compañeros.
En la mesa éramos el Pablo, la Tati, la Patty, la Florencia y yo, ahí estabamos rodeados de las 3 mejores exponentes del “Black glamour”, en un local hecho a la medida para aquellos seguidores del “gotyc sistem”.
Buena música, cerveza barata y un entorno agradable a la vista, hasta el barman era poderosamente atractivo, el más distante en imagen era el pobre Pablo, -¡Tan desordenado para vestir!-, pero aun así estabamos en nuestra “salsa”, un chico blanco, pelo rubio largo, ojos delineados y uñas negras me envió una cerveza de regalo, todos se rieron mucho de mi, -¡eso te pasa por ser tan atractivo! -, me gritó la Flo, no dije nada, solo atiné a sonreír. Al poco rato sonó mi teléfono, era el Li, le comenté donde estaba y al cabo de una media hora aparecía en el local, la Patty quedó maravillada con él, así que se lo llevó a su lado, con los demás nos reímos y dijimos que hoy el pobre chino, sería una nueva víctima de la vampiresa.
La Patty es bajita, pero de cuerpo bien hecho, es blanca y pelo rubio corto, eso sumado a unos bellos ojos azules y un vestuario de vampira (traje negro, medias caladas de igual color y botas ídem), no la hacían pasar desapercibida, la reunión en el “Medusa” se ponía cada vez más divertida y el grado de mareo por las cervezas aumentaba, pronto el local estaba lleno de gentes, humo, risas, música y diversión, las horas pasaron rápidamente. Ocurrió lo que tenía que pasar, Patty se “atracó” al Li, la Flo ya se había hecho amiga de otras chicas y al parecer ya había “pinchado” con una de ellas en una mesa cercana.
Al Pablo y a la Tati les bajó el amor y terminaron a punta de besos y cervezas por irse juntos, y yo aparte recibía una nota del chico de uñas negras dándome su número de fono y otra cerveza de regalo, terminé en mi casa como a las 3 de la madrugada muy borracho y sin saber cómo llegué.
VIERNES
Abrí los ojos y estaba mi mamá haciéndome cariño en la cara, le sonreí, - ¡tu niño se portó mal anoche jeje…! -, dije con voz gastada haciéndome el “cabro” chico, ella me sonríe, - ¡Ya me di cuenta, ahora levántate que tienes que almorzar antes de irte al trabajo! -, se levantó y me siguió sonriendo, en eso miré la hora y ya eran las 14:30 hrs., - ¡Mierda, es súper tarde! -, me bañé rápidamente, apenas si comí algo y me marché, tenía poco tiempo y aun mi aliento era a cerveza, a pesar de que todo fue divertido sentía pena, no sé por qué, pero quería llorar.
Llegué justo a la hora, de pronto apareció detrás el Li, venía corriendo, nos saludamos a la pasada y entramos a la sala, tomamos nuestros puestos.
Lo noté nervioso, casi no me hablaba, me pareció extraño, traté de “romper el hielo” preguntándole por la Patty, no me miró, se puso a jugar en el PC; “Carta Blanca”, me dijo que no sabía nada de ella, me reí y lo molesté, - ¡Por lo menos debes saber que ropa interior usa! -, le largué y me miró nervioso, - ¡No llegué tan lejos! -, fue su respuesta, le toqué el hombro, - ¡ya tendrás oportunidad! -, le dije cagado de la risa y tomé al tiempo una llamada. Era justo una vieja tarada que quería unos platos que no están en la carta del restaurante, ahí estuve güeviando como 15 minutos, para poder darle en el gusto a la dichosa vieja.
Casi por milagro esa tarde todos llegaron a la hora y el milagro fue aun mayor, -¡Los teléfonos “sonaron” muy poco! -, así que fue un turno agradable, tranquilo y pudimos charlar entre nosotros.
El chancho Jaime, ese día vestía bien, al parecer hasta se había bañado, de hecho era la primera vez que lo veía así, tan “compuestito”, llevaba camisa y pantalones de tela, eso nos llamó mucho la atención, entre comentarios malévolos hacia su poca agraciada persona, me enteré de que había terminado su extenso pololeo, -¡Solo 3 meses!-, por lo tanto se quedaba solo y eso era para la pobre Teresita, una gran noticia. Siempre a estado enamorada de ese energúmeno.
Hemos llegado con la Pao y el Li a hacerle un perfil psicológico a esta “mina”, es tanta su carencia de afecto, se siente tan sola, que por su afán de buscar y encontrar a alguien que la quiera, que se olvida por completo de su hijo, -¡Hasta de ella!-.
Trabaja prácticamente todos los días hasta muy tarde, luego sale con algún chofer que reparte las comidas, para que supuestamente la lleve a su casa y así ahorrarse el dinero de la locomoción, al final llega de madrugada a casa de su tía, lugar donde vive con su hijo.
- En una ocasión estaba desesperada, ya que su dichosa tía la amenazó con quitarle la tuición del niño, realmente estaba como una loca, según ella se iría de la casa, por último a una pieza en arriendo, pero que a ella no le quitaban su hijo, nos preocupamos todos los telefonistas por su situación, todos la apoyábamos, - ¡Pobrecita, qué injusto! -, eran los comentarios de nosotros en su favor, pero luego de unos días, decidió, seguir en la casa de la tía y primos, porque era lo mejor para su niño y que al final estaba bien con ellos, sus “amados” parientes, - ¡Qué…! -, fue la exclamación general, nadie entendía nada-.
Apenas si ve a su hijo, y siempre está tratando de complacer al chancho Jaime, este güeón la trata pésimo, se aprovecha, -¡Claro, por primera vez en su vida existe una mujer que quiere conquistarlo! -, ahora le salió el alma de manicurista a esta “mina”, -¡Le está limando las pezuñas al chancho..., a tanto se puede llegar en busca de cariño? -, me pregunto mientras la observo...
-¡Chascón! -, me gritó Li, volví a “despertar” en la sala de telefonistas, estaba “pegado” con la pobre Tere, los teléfonos “sonaban” como fieras, había llegado el momento de empezar a atender a los hambrientos, mientras Li me miraba para que me apurara.
Como el “movimiento” de los teléfonos había bajado considerablemente ya no era demasiado, el ordinario de turno en despacho autorizó a la Pao y al Li, para que se fueran antes, justo estaba en el baño en esos momentos, cuando volví a la sala estos ya no estaban, me dio mucha rabia, ya que me tendría ir solo en la micro, de seguro la Paola quedó de juntarse con su nuevo novio y el Li quizá con la Patty, y yo me quedaba con la Teresita, el chancho Jaime y González, -¡Qué mala “cuea”!
Que viaje más desagradable, al parecer todos los borrachos de la ciudad tomaron la misma micro, todo olía a “copete”, todos hablaban fuerte, es curioso cuando uno bebe mucho, parece que te pones sordo y gritón.
Cada minuto que pasaba, más rabia, más triste e “impotente” me sentía, antes de salir de la casa esta mañana mi mamá me dijo que me habían llamado del banco avisándome que me habían pasado a cobranza judicial, con orden de embargo y no tengo plata para nada, - ¡Qué mierda! -.
domingo, 26 de julio de 2009
Hola ahora publico la 2a parte de "buffette a Domicilio" (Diario Looser)
- DESPACHO-
Ahí se encuentran los encargados de “movilizar” a los choferes que llevan la comida a sus respectivos comensales. Estos nos hacen cambiar de restaurante si no les acomoda de los que tomamos a petición del cliente, obviamente ese cuarto donde están estos “bichos”, está al lado del nuestro y lo que los caracteriza son los gritos y groserías en cada turno, es un asco, pero lo peor es que estamos bajo su mando, - ¡Este es Chile mierda! -.
Durante la tarde Li, me insistía en que pasáramos a beber unas cervezas y luego fuéramos a bailar, pero la verdad tenía sueño, mi mamá estaba sintiéndose mal, de seguro una gripe fuerte y para peor, mañana domingo entraba a las 11:30 a.m.; nuevamente y estaba “all fucking day”, así que por más que me güevió le dije que no, otra vez se molestó, este chino güeón piensa que debo andar a sus “pilas”, - ¡Claro cómo no tiene ningún problema el “pelotudo”! -.
Cuando terminamos el turno me fui solo, ya que el güeón se puso en contacto con otros amigos que lo pasarían a buscar en auto, asi que me marché un tanto molesto, es “latoso” viajar tanto en micro sin compañía, pero esta vez sé, que estaba haciendo lo correcto.
Llegue a mi casa y en efecto mi pobre mamita estaba pa’ la cagá, le dio un resfrío fulminante, le preparé una limonada tibia, conversamos unos minutos, luego me fui al living, me preparé un café gigante y vi una película.
Al final me acosté como a las 4:00 hrs; de la madrugada, cagao de sueño me imaginé al Li, lo emputecido que estaría si me viera que recién me acuesto, de seguro me escupe, jajaja.
Me levanté muy temprano el domingo, ya se sentía un poco mejor mi mamá y mi papá con ese humor de “cabro chico” la güeviaba, -¡Te vas a quedar en camita al ladito mío! -, le decía y la trataba de abrazar con el brazo izquierdo, el único que mueve bien, por lo menos está de buen ánimo, desde que quedó paralizado todo su lado derecho y su ceguera casi completa por la diabetes a costado mucho sacarlo adelante, solo tiene 55 años y ya parece un anciano de 90.
Me duele verlo así, a pesar de que lo culpo de todo lo que le a ocurrido, nunca se cuido, siempre llevado a sus ideas, le diagnosticaron diabetes tardía, debía cambiar su dieta alimenticia, jamás quiso, decía que no pensaba cagarse de hambre y más encima le dio por embriagarse seguido, -¡Viejo de mierda, tan macho, tan sufrido, mira cómo estás ahora, pa’ la cagá, güeón, mil veces güeón! -, me despedí y me marché a la “pega”.
Durante el viaje en micro seguí con mi rabia y me vi diciéndole a mi padre sin previo aviso, todo lo que pienso y siento hacia él, pero no alcanzaría ni a un tercio cuando caería muerto de otro ataque, me siento tan mal conmigo, tanta rabia con mi viejo, a veces ira.
No lo siento como amigo, ni siquiera como papá, pero ya está enfermo, se puede morir y no deseo desde el fondo de mi corazón matarlo.
No tengo ningún recuerdo de amigos, “compinches”, nada, solo sus actitudes brutas, de viejo de mierda, es cierto que no me golpeó para hablar de maltrato, pero las pocas veces que lo hizo fueron estúpidas, sin sentido.
Más me molestaba sentir su rabia, sus malas formas para contestarme, una vez me abrió la puerta del baño, entró furioso, todo porque tenía el baño cerrado justo cuando él quería “mear”,- ¡Y yo, me estaba bañando! -, creí que me pegaba.
Recuerdo también cuando le estaba yendo mal en los negocios y mi mamá me decía, -¡Pregúntale a tu papá, cómo está, cómo le a ido en el trabajo, para que vea qué estás preocupado! -, y yo el “buen” hijo lo hacía, como al tercer día que le pregunté, gritándome a punto de pegarme me responde, -¡¿Qué quieres, qué te haga una lista, qué te rinda cuentas mierda?! -, nunca más le volví a preguntar por su vida.
Marqué la tarjeta 10 minutos antes de la hora de entrada, solo está el “picante” de despacho, lo saludo y entro en la sala de los telefonistas, encendí casi todas las computadoras, luego puse agua en el hervidor de la cocina para tomar mi café, café que llevaba de mi casa, con azúcar incluida, -¡En esta empresa nos pagan poco y ni siquiera son capaces de tenernos lo mínimo, café, té y azúcar, ni pensar en un tarro de leche, se “desangran”! -, pero la culpa es de nosotros, debiéramos exigir, pero somos buenos chilenitos, - ¿Pa’ qué, mejor traemos, total nos evitamos problemas? -, somos tan güeones...
Acaba de llegar la Paola, está pálida, parece que no durmió esta güeona, - ¡Hola chascoberto! -, me saluda alegremente, le pregunto de dónde viene y con una pregunta me contesta, - ¿Estoy muy pasa’ a “copete”? -, le digo que no, luego casi gritando me dice que está enamorada y que ahora tiene novio, yo me reí fuerte, no lo pude evitar, - ¿Otro más? -, le pregunté, - ¡Esta vez es en serio, e sido “tocada” por la flecha de cupido! -, más me reí con su respuesta, - ¿Qué tipo de flecha? -, le pregunté irónicamente, esta se hizo la ofendida, y me juró de la manera más incierta que estaba enamorada y que de ahora en adelante se colgaría un letrero que rezará “Don’t touch my body”, me cagé aun más de la risa.
- La Pao, me divierte siempre hay una nueva conquista, no sé cómo lo hace, pero los güeones se le acercan como “buitres”, tiene mucho “arrastre” y lo que es más cómico a “estos” los trata pésimo cuando le da la “güeá”, los deja plantados o delante de ellos les muestra si esta coqueteando con otro mino, es increíble como la aguantan estos tipos -.
Se nos fue la mañana y parte de la tarde en reírnos y comentar su “aventura” con su nuevo novio, llegaron al turno cinco compañeros más, chancho Jaime, Teresita, ¡Qué llegó una hora tarde!-, González, Coté y Anita, a pesar de ser domingo y tener que estar aquí trabajando, todos estabamos de buen humor, ya cerca del almuerzo a la Teresita le había dado su ataque de besos y abrazos, el elegido no pudo ser peor, -¡González!-.
Este casi la fulminó con la mirada, le dijo que se alejara, - ¡Me carga qué me abracen! -, le espetó, la pobre lo miró distante y le dijo que igual lo quería, - ¡Entiende Teresita, no me interesa tu cariño, ok? -, fue su respuesta, no sabíamos si reír o enojarnos con este maricón.
Le encanta ser desgraciado con los demás, y hay veces que me extraña, no lo recordaba tan “maldito”, tan “venenoso”, en fin tan gay.
- Recuerdo que le conseguí esta “pega”, ya que estaba muy mal de platas, en el trabajo donde estaba le pagaban pésimo, -¡Aun peor que acá!-, y con este otro podía aumentar sus ingresos, para poder pagar el arriendo y vivir el mes a mes, de pagar sus deudas ni pensarlo, eso sin contar que jamas a sido un buen pagador. Al mirar su esmirriado cuerpo, es tan flaco que parece estar enfermo, su poca estatura, aquellos dientes gastados, dos de ellos blancos, -¡Gracia a las coronas de porcelana!-, y el resto amarillento, su larga nariz donde apoya sus lentes de fino marco, su ropita bien mezclada y ojalá de marca al igual que sus zapatos, mostrando su estilo “clásico” -¡Según él!-. Todo esto acompañado de su voz grave, que nada tiene que ver con lo poco que se ve, lo hacen parecer un viejo “ácido”, con aspecto de rata y solterón, al hacer este breve análisis me sorprende que recién me de cuenta de cómo y de qué está hecho, ¡Tantos años y aun no lo conozco! -.
Al final nos dispusimos a almorzar, a preparar nuestras comidas.
Fue una jornada tranquila, esta vez nos entró en provecho el almuerzo.
Ya en la noche me extrañó que no hubiese llegado el Li, fui a revisar el horario y vi que no trabajaba hoy, -¡Por eso el güeón quería tanto salir, si tenía todo el día pa’ dormir! -, menos mal que esta vez no me iré solo en la micro, la Pao se va conmigo, así el viaje se me hace menos aburrido o deprimente, creo que debo comprarme un “walkman”, aunque me quede sin plata o no pueda pagar la universidad, a pesar de que ya debo tres meses, -¡Qué mierda, no sé cómo caí tanto, no me alcanza para nada y las deudas cada vez son más, lo único que mantengo a duras penas son los seguros, el de mi vieja y el mío, a mi viejo no lo pude asegurar, en ese tiempo ya le habían diagnosticado la diabetes, si ahora se muere no hay de dónde sacar plata pa’ enterrarlo.
Llegué a la casa como a las 00:40 hrs, los papás estaban durmiendo, bueno no mi mamá, que siempre espera que la salude cuando llego y recién ahí se duerme a pesar de estar tan resfriada me esperó.
No tengo sueño ni hambre, me preparé un café gigante y encendí la TV, a ver si alcanzo a ver el capitulo “saltado” de ER, que dan por la tv abierta, no quiero acostarme, me siento angustiado otra vez las malditas deudas rondan en mi cabeza.
Mañana entro a las 8:00hrs; de la mañana a clases, pero no puedo dormir, -¡Mejor busco una frazada y me quedo en el living mientras veo tele, pa’ despertarme temprano (si es que duermo), e ir a las clases...! -
- “Hay gente que nace con una estrella en el cielo y otra nace estrellada”, esa frase me la decía mi papá cuando apenas alcanzaba los 13 años, me daba mucha risa, hoy me parece tan cierto -.
LUNES
-¡Me fue cómo el culo en la prueba de historia! -, me comenta el Pablo, mi compañero en la universidad, -¡A mi no tan mal, saqué un 5.0! -, le respondí, salimos de la clase y nos dirigimos al quiosquito regalón donde la “tía”, pa’ variar a tomarnos un café y prepararnos para la clase de taller de grabado, mientras mirábamos al resto de alumnos de las otras carreras, fumábamos cagados de frío, - ¡Parece qué hoy llueve! -, le dije al Pablo, este con un, -¡mmm...! -, me apoyó, no hablamos nada, no había deseos de comunicarnos, mejor tomar café, fumar y mirar a los demás.
Cerca de las 17hrs, nos despedimos, -¡Otro día “latero” en la U.¡-, me apresuré a tomar la micro, entro a turno a las 18:00 hrs, al trabajo. No me conviene llegar tarde, la semana pasada me llamaron la atención por llevar varios días llegando tarde, pagan mal los güeones, pero es lo único que tengo, -¡it’s so wicked! -.
Ahí se encuentran los encargados de “movilizar” a los choferes que llevan la comida a sus respectivos comensales. Estos nos hacen cambiar de restaurante si no les acomoda de los que tomamos a petición del cliente, obviamente ese cuarto donde están estos “bichos”, está al lado del nuestro y lo que los caracteriza son los gritos y groserías en cada turno, es un asco, pero lo peor es que estamos bajo su mando, - ¡Este es Chile mierda! -.
Durante la tarde Li, me insistía en que pasáramos a beber unas cervezas y luego fuéramos a bailar, pero la verdad tenía sueño, mi mamá estaba sintiéndose mal, de seguro una gripe fuerte y para peor, mañana domingo entraba a las 11:30 a.m.; nuevamente y estaba “all fucking day”, así que por más que me güevió le dije que no, otra vez se molestó, este chino güeón piensa que debo andar a sus “pilas”, - ¡Claro cómo no tiene ningún problema el “pelotudo”! -.
Cuando terminamos el turno me fui solo, ya que el güeón se puso en contacto con otros amigos que lo pasarían a buscar en auto, asi que me marché un tanto molesto, es “latoso” viajar tanto en micro sin compañía, pero esta vez sé, que estaba haciendo lo correcto.
Llegue a mi casa y en efecto mi pobre mamita estaba pa’ la cagá, le dio un resfrío fulminante, le preparé una limonada tibia, conversamos unos minutos, luego me fui al living, me preparé un café gigante y vi una película.
Al final me acosté como a las 4:00 hrs; de la madrugada, cagao de sueño me imaginé al Li, lo emputecido que estaría si me viera que recién me acuesto, de seguro me escupe, jajaja.
Me levanté muy temprano el domingo, ya se sentía un poco mejor mi mamá y mi papá con ese humor de “cabro chico” la güeviaba, -¡Te vas a quedar en camita al ladito mío! -, le decía y la trataba de abrazar con el brazo izquierdo, el único que mueve bien, por lo menos está de buen ánimo, desde que quedó paralizado todo su lado derecho y su ceguera casi completa por la diabetes a costado mucho sacarlo adelante, solo tiene 55 años y ya parece un anciano de 90.
Me duele verlo así, a pesar de que lo culpo de todo lo que le a ocurrido, nunca se cuido, siempre llevado a sus ideas, le diagnosticaron diabetes tardía, debía cambiar su dieta alimenticia, jamás quiso, decía que no pensaba cagarse de hambre y más encima le dio por embriagarse seguido, -¡Viejo de mierda, tan macho, tan sufrido, mira cómo estás ahora, pa’ la cagá, güeón, mil veces güeón! -, me despedí y me marché a la “pega”.
Durante el viaje en micro seguí con mi rabia y me vi diciéndole a mi padre sin previo aviso, todo lo que pienso y siento hacia él, pero no alcanzaría ni a un tercio cuando caería muerto de otro ataque, me siento tan mal conmigo, tanta rabia con mi viejo, a veces ira.
No lo siento como amigo, ni siquiera como papá, pero ya está enfermo, se puede morir y no deseo desde el fondo de mi corazón matarlo.
No tengo ningún recuerdo de amigos, “compinches”, nada, solo sus actitudes brutas, de viejo de mierda, es cierto que no me golpeó para hablar de maltrato, pero las pocas veces que lo hizo fueron estúpidas, sin sentido.
Más me molestaba sentir su rabia, sus malas formas para contestarme, una vez me abrió la puerta del baño, entró furioso, todo porque tenía el baño cerrado justo cuando él quería “mear”,- ¡Y yo, me estaba bañando! -, creí que me pegaba.
Recuerdo también cuando le estaba yendo mal en los negocios y mi mamá me decía, -¡Pregúntale a tu papá, cómo está, cómo le a ido en el trabajo, para que vea qué estás preocupado! -, y yo el “buen” hijo lo hacía, como al tercer día que le pregunté, gritándome a punto de pegarme me responde, -¡¿Qué quieres, qué te haga una lista, qué te rinda cuentas mierda?! -, nunca más le volví a preguntar por su vida.
Marqué la tarjeta 10 minutos antes de la hora de entrada, solo está el “picante” de despacho, lo saludo y entro en la sala de los telefonistas, encendí casi todas las computadoras, luego puse agua en el hervidor de la cocina para tomar mi café, café que llevaba de mi casa, con azúcar incluida, -¡En esta empresa nos pagan poco y ni siquiera son capaces de tenernos lo mínimo, café, té y azúcar, ni pensar en un tarro de leche, se “desangran”! -, pero la culpa es de nosotros, debiéramos exigir, pero somos buenos chilenitos, - ¿Pa’ qué, mejor traemos, total nos evitamos problemas? -, somos tan güeones...
Acaba de llegar la Paola, está pálida, parece que no durmió esta güeona, - ¡Hola chascoberto! -, me saluda alegremente, le pregunto de dónde viene y con una pregunta me contesta, - ¿Estoy muy pasa’ a “copete”? -, le digo que no, luego casi gritando me dice que está enamorada y que ahora tiene novio, yo me reí fuerte, no lo pude evitar, - ¿Otro más? -, le pregunté, - ¡Esta vez es en serio, e sido “tocada” por la flecha de cupido! -, más me reí con su respuesta, - ¿Qué tipo de flecha? -, le pregunté irónicamente, esta se hizo la ofendida, y me juró de la manera más incierta que estaba enamorada y que de ahora en adelante se colgaría un letrero que rezará “Don’t touch my body”, me cagé aun más de la risa.
- La Pao, me divierte siempre hay una nueva conquista, no sé cómo lo hace, pero los güeones se le acercan como “buitres”, tiene mucho “arrastre” y lo que es más cómico a “estos” los trata pésimo cuando le da la “güeá”, los deja plantados o delante de ellos les muestra si esta coqueteando con otro mino, es increíble como la aguantan estos tipos -.
Se nos fue la mañana y parte de la tarde en reírnos y comentar su “aventura” con su nuevo novio, llegaron al turno cinco compañeros más, chancho Jaime, Teresita, ¡Qué llegó una hora tarde!-, González, Coté y Anita, a pesar de ser domingo y tener que estar aquí trabajando, todos estabamos de buen humor, ya cerca del almuerzo a la Teresita le había dado su ataque de besos y abrazos, el elegido no pudo ser peor, -¡González!-.
Este casi la fulminó con la mirada, le dijo que se alejara, - ¡Me carga qué me abracen! -, le espetó, la pobre lo miró distante y le dijo que igual lo quería, - ¡Entiende Teresita, no me interesa tu cariño, ok? -, fue su respuesta, no sabíamos si reír o enojarnos con este maricón.
Le encanta ser desgraciado con los demás, y hay veces que me extraña, no lo recordaba tan “maldito”, tan “venenoso”, en fin tan gay.
- Recuerdo que le conseguí esta “pega”, ya que estaba muy mal de platas, en el trabajo donde estaba le pagaban pésimo, -¡Aun peor que acá!-, y con este otro podía aumentar sus ingresos, para poder pagar el arriendo y vivir el mes a mes, de pagar sus deudas ni pensarlo, eso sin contar que jamas a sido un buen pagador. Al mirar su esmirriado cuerpo, es tan flaco que parece estar enfermo, su poca estatura, aquellos dientes gastados, dos de ellos blancos, -¡Gracia a las coronas de porcelana!-, y el resto amarillento, su larga nariz donde apoya sus lentes de fino marco, su ropita bien mezclada y ojalá de marca al igual que sus zapatos, mostrando su estilo “clásico” -¡Según él!-. Todo esto acompañado de su voz grave, que nada tiene que ver con lo poco que se ve, lo hacen parecer un viejo “ácido”, con aspecto de rata y solterón, al hacer este breve análisis me sorprende que recién me de cuenta de cómo y de qué está hecho, ¡Tantos años y aun no lo conozco! -.
Al final nos dispusimos a almorzar, a preparar nuestras comidas.
Fue una jornada tranquila, esta vez nos entró en provecho el almuerzo.
Ya en la noche me extrañó que no hubiese llegado el Li, fui a revisar el horario y vi que no trabajaba hoy, -¡Por eso el güeón quería tanto salir, si tenía todo el día pa’ dormir! -, menos mal que esta vez no me iré solo en la micro, la Pao se va conmigo, así el viaje se me hace menos aburrido o deprimente, creo que debo comprarme un “walkman”, aunque me quede sin plata o no pueda pagar la universidad, a pesar de que ya debo tres meses, -¡Qué mierda, no sé cómo caí tanto, no me alcanza para nada y las deudas cada vez son más, lo único que mantengo a duras penas son los seguros, el de mi vieja y el mío, a mi viejo no lo pude asegurar, en ese tiempo ya le habían diagnosticado la diabetes, si ahora se muere no hay de dónde sacar plata pa’ enterrarlo.
Llegué a la casa como a las 00:40 hrs, los papás estaban durmiendo, bueno no mi mamá, que siempre espera que la salude cuando llego y recién ahí se duerme a pesar de estar tan resfriada me esperó.
No tengo sueño ni hambre, me preparé un café gigante y encendí la TV, a ver si alcanzo a ver el capitulo “saltado” de ER, que dan por la tv abierta, no quiero acostarme, me siento angustiado otra vez las malditas deudas rondan en mi cabeza.
Mañana entro a las 8:00hrs; de la mañana a clases, pero no puedo dormir, -¡Mejor busco una frazada y me quedo en el living mientras veo tele, pa’ despertarme temprano (si es que duermo), e ir a las clases...! -
- “Hay gente que nace con una estrella en el cielo y otra nace estrellada”, esa frase me la decía mi papá cuando apenas alcanzaba los 13 años, me daba mucha risa, hoy me parece tan cierto -.
LUNES
-¡Me fue cómo el culo en la prueba de historia! -, me comenta el Pablo, mi compañero en la universidad, -¡A mi no tan mal, saqué un 5.0! -, le respondí, salimos de la clase y nos dirigimos al quiosquito regalón donde la “tía”, pa’ variar a tomarnos un café y prepararnos para la clase de taller de grabado, mientras mirábamos al resto de alumnos de las otras carreras, fumábamos cagados de frío, - ¡Parece qué hoy llueve! -, le dije al Pablo, este con un, -¡mmm...! -, me apoyó, no hablamos nada, no había deseos de comunicarnos, mejor tomar café, fumar y mirar a los demás.
Cerca de las 17hrs, nos despedimos, -¡Otro día “latero” en la U.¡-, me apresuré a tomar la micro, entro a turno a las 18:00 hrs, al trabajo. No me conviene llegar tarde, la semana pasada me llamaron la atención por llevar varios días llegando tarde, pagan mal los güeones, pero es lo único que tengo, -¡it’s so wicked! -.
viernes, 17 de julio de 2009
Esta es una pequeña novela que escribí hace ya varios años y quiero que la lean, lo haré por partes, subiré cada semana una parte hasta completarla.
BUFETTE
A DOMICILIO
(DIARIO LOOSER)
De: Eduardo Quiroz Quezada
Después de leer la nota que aparecía en el diario, sobre la muestra “artística” de fetos deformes, Li escuetamente me dice, - ¡Cuándo se sabe que el feto que se está gestando viene con “problemas”, lo mejor es “eliminarlo”-, lo miré unos segundos a la cara y prosiguió, - ¿Qué futuro puede tener?, siempre va a depender de alguien, no podrá valerse por si mismo y para peor el dinero que se gasta en ellos es altísimo, no es “viable”, mejor que no nazca, ¡es un cacho! - , lo escuchaba, no movía nada de mi cuerpo, la idea me parecía “fuerte”, pero no dejaba de encontrarle la razón, si así teniendo todo el cuerpo sano y con estudios, es difícil encontrar trabajo y progresar, esos pobres no tenían ningún futuro, realmente ninguno, si con suerte uno puede aspirar a algo de futuro, que no necesariamente puede ser el mejor.
Miré el diario por ultima vez y luego me volví a Li, - ¡Tomémonos el café rápido, ya es tarde y hay que volver al trabajo! -, terminamos el cigarrillo al mismo tiempo que el café y nos volvimos a la “pega”.
Los teléfonos esa tarde sonaron desesperadamente, al parecer medio Santiago oriente estaba “cagado” de hambre, la paciencia y el tiempo se extinguían velozmente, según cada cliente que nos tocaba al otro lado del auricular.
Particularmente esa tarde – noche, nos llamaron los clientes más bizarros y estúpidos, bueno hay que ser honestos, casi la totalidad de la clientela de “comida a casa Express”, es imbécil, pero esta vez parece que se coludieron para “cagarnos” el ánimo.
Exactamente a las 23:30 hrs., terminamos el turno, lo único que deseábamos era irnos, no más “rings” de los malditos teléfonos, me arreglé rápidamente, tomé mi bolso y me despedí de los compañeros, Li Yun estaba también listo y nos marchamos.
Los rasgos de Li siempre me han llamado la atención, su papá es coreano y su mamá colombiana, Li tiene un rostro amplio, una frente rectangular grande, sus ojos rasgados de un café verdoso muy llamativos, pero es de piel canela con una nariz respingada que sobresale, con unos labios gruesos y amplia sonrisa con dientes casi albos y su pelo liso, negro.
Es extraño, para nosotros los orientales son todos iguales, ¡Amarillos, cara de “plato”!-, pero Li es distinto. Me cae bien y yo a él también, llegamos juntos hace casi tres años a este trabajo y siempre andamos juntos, aunque a veces mi “autismo” me aleja, la mala costumbre que tengo de pensar demasiado y hoy es uno de esos días, el pobre Li, me hablaba y apenas lo tomé en cuenta, se molestó un poco y me lo hizo saber antes de bajar de la micro, le sonreí y se marchó, mientras seguí rumbo a mi casa, -¡tengo tantas cosas que hacer y no tengo ganas de nada!-.
Viajando ya muy de noche a casa, miro por la ventana y veo mi reflejo, a veces no creo que yo sea esa cosa; casi sin quererlo empiezo a soñar, que el milagro o el pacto con el mismísimo demonio se hace realidad y que por fin todo cambia, todo mejora, que se solucionan mis problemas. Recuerdo una vez haber escuchado a una vieja decir - ¡Soñar es gratis! -, pero no es así, casi siempre una frenada del chofer, una luz roja, algún nuevo pasajero y vuelves a ver tu imagen y regresas con dolor a la realidad, - ¡Soñar no es gratis! -.
De nuevo el final de la rutina, son las dos y algo de la madrugada, tenía deseos de beber vino, pero decidí que no, lo mejor es tratar de dormir y esperar a ver cuando despierte si las cosas, -¡Mi vida!-, por fin va a ser mejor, que el milagro ocurrió, que valió la pena creer en el “buen Dios”, parece que me estoy convirtiendo en un monstruo, quizá soy uno de esos fetos deformes, nunca debí nacer...
AL OTRO DIA
A menudo despierto queriendo no estar, pero la voz de mi mamá me obliga a entrar en la realidad. De un tiempo a esta parte lo único que hago es regresar a mi niñez, preguntándome _ ¿Por qué? -, ¿Qué pasó? -, no soy quien quería ser, no soy ahora el que nunca fui y aun así sigo creyendo que estoy volviendo a ser como antes y lo cierto es que nunca e sido de ninguna forma.
Esta mañana no me e querido levantar, ya van a ser las 12 a.m.; -¡Otra vez la voz de mi mamá!-, debo afeitar a mi papá. Desde que sufrió sus accidentes cardio - vasculares a principios de año, que se a visto limitado para hacer algunas “cosas”.
Hay sol, es un día primaveral, estoy transpirado y la espalda me duele de tanto estar acostado, sin embargo siento helado el pecho, debe ser el cigarrillo, cada vez fumo más, ya no lo puedo evitar.
Después de afeitarlo, decidí quedarme en pie, hojeé un diario del día tirado en mi cama, -¡No leía nada!-, solo pensaba que ya estaba cansado de tanta “mierda”, todo está mal y no puedo arreglar nada o más bien dicho todo, la enfermedad de mi viejo, la amargura de mi amá’, todas mis malditas deudas, mis vicios, la aterradora soledad, todo.
No voy a ir a la universidad y mañana tampoco, solo iré al trabajo, es un chiste, voy a trabajar y a fin de mes recibo un sueldo que me ofende, no sé cómo en este país piensan que uno puede vivir con $100.000.- pesos al mes, -¡Pero peor es nada!-.
Li me llamó tres veces hoy, le dije a mi mamá que le dijera que no estaba, nos vemos casi todos los días, - ¡Qué mierda hace llamándome este chino “güeón”! -, de seguro es para armar algún “carrete”, pero no ando de animo, además ya se hace tarde y debo irme al trabajo, de solo pensar en el viajecito en micro me duele el estomago, son unas bestias los choferes y jamás hay un “paco” pa’ controlarlos, juran que son los dueños de Santiago y sus calles.
El “movimiento” hoy en los teléfonos a sido tranquilo, -¡Li no vino!-, no tenía turno, así que me senté con la Teresita. Esta mina es muy rara, parece sacada de un cómic, no por su apariencia (que no es nada extraordinaria), si no más bien por sus acciones, creo que cuando nació le extirparon los nervios, llega tarde, se equivoca a cada rato, es muy lenta para atender a los clientes, si es que no decide ponerse a coquetear con ellos a través del teléfono, está amenazada con que la van a despedir y no se inmuta, si la miras con detención te percatas de lo pequeña que es, 1.40 cm con suerte, con una pronunciada barriga, su cara es redonda al igual que su protuberante nariz, una voz digna de locutora de radio o mejor dicho de una “hot - line”, nadie imaginaría que tiene un hijo de 8 años.
La verdad la encuentro “monona”, en todo caso hay que entender que mis parámetros de belleza con el tiempo se han ampliado mucho.
A pesar de ser tan “relajada”, que llega a enervar y esas malditas costumbres de andar besándote y abrazándote por lo que sea, sumado a la muletilla del “cachai” a todo, -¡En una oración es capaz de decir 10 “cachai” y una palabra en castellano!-, Igual siento un cierto afecto hacia ella. Hoy entre la conversación de “cachais”, me dijo algo distinto, - ¿Sabes..., tengo melancolía, siento la necesidad de dormir con alguien, estar entre las piernas con alguien, solo eso, no quiero sexo, quiero ese calor, esa sensación, el calorcito de sentir otra piel con la mía...! -, la mire como si nada, pero lo que me dijo me quedó dando vueltas en la cabeza. Cuando volvía a casa en la noche, mientras iba en la micro mirando por la ventana a la gente pasar, recordé el rostro de la Teresita, su rostro es de soledad, de absoluto abandono y me di cuenta que hace bastante tiempo que no siento “eso”, de dormir con alguien, ese “calor”, quizá porque hace mucho que no quiero a alguien, -¡Parezco “mamá” pensando así!-
Ya es sábado, se supone que los fines de semana son para descansar y es cuando más trabajo, - ¡esto es traumático! -, menos mal que me llamó Li, para que me levante temprano, este “güeón” parece mi mamá, - ¡Me cae bien el Li! -.
A medida que íbamos llegando a la “tortura” telefónica, empezábamos a abrir nuestros juegos en las computadoras, obviamente nadie se sentaba en el mío, le instalé un protector de pantalla de la nueva película de Harry Potter, lo que en su momento fue motivo de risas y burlas al por mayor, por sobre todo de parte del guatón Jaime - ¡Buena chascón, tan niñito que soy po’ güeón! -, siempre tan “finito” el chancho de mierda.
A las 12 a.m. exacta, comenzó la serenata de teléfonos, éramos a esa hora solo 6 personas (chancho Jaime, Teresita, Paola, rata González, Li y yo), y a coro dijimos, - ¡Comenzaron a llamar los muertos de hambre! -, seguido de risas comenzamos a tomar los “pedidos”.
La cantidad de café que puedes ingerir en trabajos y en turnos eternos (11:30 hrs. A 23:30hrs.) como estos, son increíbles, a menudo termino con deseos de vomitar, hoy el almuerzo estuvo decorado con palabrotas y comentarios ácidos entre nosotros.
Debe ser el encierro que se vive, teléfonos, telefonistas, clientes imbéciles y el ordinario de turno en despacho, que nos hace comportarnos así.
A DOMICILIO
(DIARIO LOOSER)
De: Eduardo Quiroz Quezada
Después de leer la nota que aparecía en el diario, sobre la muestra “artística” de fetos deformes, Li escuetamente me dice, - ¡Cuándo se sabe que el feto que se está gestando viene con “problemas”, lo mejor es “eliminarlo”-, lo miré unos segundos a la cara y prosiguió, - ¿Qué futuro puede tener?, siempre va a depender de alguien, no podrá valerse por si mismo y para peor el dinero que se gasta en ellos es altísimo, no es “viable”, mejor que no nazca, ¡es un cacho! - , lo escuchaba, no movía nada de mi cuerpo, la idea me parecía “fuerte”, pero no dejaba de encontrarle la razón, si así teniendo todo el cuerpo sano y con estudios, es difícil encontrar trabajo y progresar, esos pobres no tenían ningún futuro, realmente ninguno, si con suerte uno puede aspirar a algo de futuro, que no necesariamente puede ser el mejor.
Miré el diario por ultima vez y luego me volví a Li, - ¡Tomémonos el café rápido, ya es tarde y hay que volver al trabajo! -, terminamos el cigarrillo al mismo tiempo que el café y nos volvimos a la “pega”.
Los teléfonos esa tarde sonaron desesperadamente, al parecer medio Santiago oriente estaba “cagado” de hambre, la paciencia y el tiempo se extinguían velozmente, según cada cliente que nos tocaba al otro lado del auricular.
Particularmente esa tarde – noche, nos llamaron los clientes más bizarros y estúpidos, bueno hay que ser honestos, casi la totalidad de la clientela de “comida a casa Express”, es imbécil, pero esta vez parece que se coludieron para “cagarnos” el ánimo.
Exactamente a las 23:30 hrs., terminamos el turno, lo único que deseábamos era irnos, no más “rings” de los malditos teléfonos, me arreglé rápidamente, tomé mi bolso y me despedí de los compañeros, Li Yun estaba también listo y nos marchamos.
Los rasgos de Li siempre me han llamado la atención, su papá es coreano y su mamá colombiana, Li tiene un rostro amplio, una frente rectangular grande, sus ojos rasgados de un café verdoso muy llamativos, pero es de piel canela con una nariz respingada que sobresale, con unos labios gruesos y amplia sonrisa con dientes casi albos y su pelo liso, negro.
Es extraño, para nosotros los orientales son todos iguales, ¡Amarillos, cara de “plato”!-, pero Li es distinto. Me cae bien y yo a él también, llegamos juntos hace casi tres años a este trabajo y siempre andamos juntos, aunque a veces mi “autismo” me aleja, la mala costumbre que tengo de pensar demasiado y hoy es uno de esos días, el pobre Li, me hablaba y apenas lo tomé en cuenta, se molestó un poco y me lo hizo saber antes de bajar de la micro, le sonreí y se marchó, mientras seguí rumbo a mi casa, -¡tengo tantas cosas que hacer y no tengo ganas de nada!-.
Viajando ya muy de noche a casa, miro por la ventana y veo mi reflejo, a veces no creo que yo sea esa cosa; casi sin quererlo empiezo a soñar, que el milagro o el pacto con el mismísimo demonio se hace realidad y que por fin todo cambia, todo mejora, que se solucionan mis problemas. Recuerdo una vez haber escuchado a una vieja decir - ¡Soñar es gratis! -, pero no es así, casi siempre una frenada del chofer, una luz roja, algún nuevo pasajero y vuelves a ver tu imagen y regresas con dolor a la realidad, - ¡Soñar no es gratis! -.
De nuevo el final de la rutina, son las dos y algo de la madrugada, tenía deseos de beber vino, pero decidí que no, lo mejor es tratar de dormir y esperar a ver cuando despierte si las cosas, -¡Mi vida!-, por fin va a ser mejor, que el milagro ocurrió, que valió la pena creer en el “buen Dios”, parece que me estoy convirtiendo en un monstruo, quizá soy uno de esos fetos deformes, nunca debí nacer...
AL OTRO DIA
A menudo despierto queriendo no estar, pero la voz de mi mamá me obliga a entrar en la realidad. De un tiempo a esta parte lo único que hago es regresar a mi niñez, preguntándome _ ¿Por qué? -, ¿Qué pasó? -, no soy quien quería ser, no soy ahora el que nunca fui y aun así sigo creyendo que estoy volviendo a ser como antes y lo cierto es que nunca e sido de ninguna forma.
Esta mañana no me e querido levantar, ya van a ser las 12 a.m.; -¡Otra vez la voz de mi mamá!-, debo afeitar a mi papá. Desde que sufrió sus accidentes cardio - vasculares a principios de año, que se a visto limitado para hacer algunas “cosas”.
Hay sol, es un día primaveral, estoy transpirado y la espalda me duele de tanto estar acostado, sin embargo siento helado el pecho, debe ser el cigarrillo, cada vez fumo más, ya no lo puedo evitar.
Después de afeitarlo, decidí quedarme en pie, hojeé un diario del día tirado en mi cama, -¡No leía nada!-, solo pensaba que ya estaba cansado de tanta “mierda”, todo está mal y no puedo arreglar nada o más bien dicho todo, la enfermedad de mi viejo, la amargura de mi amá’, todas mis malditas deudas, mis vicios, la aterradora soledad, todo.
No voy a ir a la universidad y mañana tampoco, solo iré al trabajo, es un chiste, voy a trabajar y a fin de mes recibo un sueldo que me ofende, no sé cómo en este país piensan que uno puede vivir con $100.000.- pesos al mes, -¡Pero peor es nada!-.
Li me llamó tres veces hoy, le dije a mi mamá que le dijera que no estaba, nos vemos casi todos los días, - ¡Qué mierda hace llamándome este chino “güeón”! -, de seguro es para armar algún “carrete”, pero no ando de animo, además ya se hace tarde y debo irme al trabajo, de solo pensar en el viajecito en micro me duele el estomago, son unas bestias los choferes y jamás hay un “paco” pa’ controlarlos, juran que son los dueños de Santiago y sus calles.
El “movimiento” hoy en los teléfonos a sido tranquilo, -¡Li no vino!-, no tenía turno, así que me senté con la Teresita. Esta mina es muy rara, parece sacada de un cómic, no por su apariencia (que no es nada extraordinaria), si no más bien por sus acciones, creo que cuando nació le extirparon los nervios, llega tarde, se equivoca a cada rato, es muy lenta para atender a los clientes, si es que no decide ponerse a coquetear con ellos a través del teléfono, está amenazada con que la van a despedir y no se inmuta, si la miras con detención te percatas de lo pequeña que es, 1.40 cm con suerte, con una pronunciada barriga, su cara es redonda al igual que su protuberante nariz, una voz digna de locutora de radio o mejor dicho de una “hot - line”, nadie imaginaría que tiene un hijo de 8 años.
La verdad la encuentro “monona”, en todo caso hay que entender que mis parámetros de belleza con el tiempo se han ampliado mucho.
A pesar de ser tan “relajada”, que llega a enervar y esas malditas costumbres de andar besándote y abrazándote por lo que sea, sumado a la muletilla del “cachai” a todo, -¡En una oración es capaz de decir 10 “cachai” y una palabra en castellano!-, Igual siento un cierto afecto hacia ella. Hoy entre la conversación de “cachais”, me dijo algo distinto, - ¿Sabes..., tengo melancolía, siento la necesidad de dormir con alguien, estar entre las piernas con alguien, solo eso, no quiero sexo, quiero ese calor, esa sensación, el calorcito de sentir otra piel con la mía...! -, la mire como si nada, pero lo que me dijo me quedó dando vueltas en la cabeza. Cuando volvía a casa en la noche, mientras iba en la micro mirando por la ventana a la gente pasar, recordé el rostro de la Teresita, su rostro es de soledad, de absoluto abandono y me di cuenta que hace bastante tiempo que no siento “eso”, de dormir con alguien, ese “calor”, quizá porque hace mucho que no quiero a alguien, -¡Parezco “mamá” pensando así!-
Ya es sábado, se supone que los fines de semana son para descansar y es cuando más trabajo, - ¡esto es traumático! -, menos mal que me llamó Li, para que me levante temprano, este “güeón” parece mi mamá, - ¡Me cae bien el Li! -.
A medida que íbamos llegando a la “tortura” telefónica, empezábamos a abrir nuestros juegos en las computadoras, obviamente nadie se sentaba en el mío, le instalé un protector de pantalla de la nueva película de Harry Potter, lo que en su momento fue motivo de risas y burlas al por mayor, por sobre todo de parte del guatón Jaime - ¡Buena chascón, tan niñito que soy po’ güeón! -, siempre tan “finito” el chancho de mierda.
A las 12 a.m. exacta, comenzó la serenata de teléfonos, éramos a esa hora solo 6 personas (chancho Jaime, Teresita, Paola, rata González, Li y yo), y a coro dijimos, - ¡Comenzaron a llamar los muertos de hambre! -, seguido de risas comenzamos a tomar los “pedidos”.
La cantidad de café que puedes ingerir en trabajos y en turnos eternos (11:30 hrs. A 23:30hrs.) como estos, son increíbles, a menudo termino con deseos de vomitar, hoy el almuerzo estuvo decorado con palabrotas y comentarios ácidos entre nosotros.
Debe ser el encierro que se vive, teléfonos, telefonistas, clientes imbéciles y el ordinario de turno en despacho, que nos hace comportarnos así.
martes, 7 de julio de 2009
Ensayo de sitcom, 1er episodio
PERSONAJES:
Amanda: 22 años, de Valdivia, amiga de años de Miguel, estudian juntos la carrera de Artes en la universidad de Santiago.
Miguel: 21 años, obvio también de Valdivia.
Camilo: 23 años, de Iquique, amigo de Amanda y Miguel, estudia en la misma universidad, pero la carrera de sicología.
Los 3 trabajan part time en distintas cosas, sus padres les envian dinero y con eso ellos arriendan un pequeño departamento en el barrio Lastarria.
PERSONALIDADES:
Amanda: Alegre, un poco ingenua (solo un poco es sureña), que trata de adaptarse a Santiago lo mejor y más rápido posible.
Miguel: Timido, desconfiado, habla poco (también sureño jejeje) y Santiago le cuesta entenderlo.
Camilo: Relajado, alegre, por su carrera vive haciendo analisis a todo y a todos, más exitado (obvio es nortino), Santiago es un sueño para él.
ESCENA
Llegan Amanda y Miguel de una tocata, ella viene bastante mareada, mientras él solo un poco, ambos entran tambaleandose y conversando alegres, encienden las luces y se sientan en el sofá que hay en el living, lo único que hay en la habitación y una mesa pequeña con dos sillas y unas macetas a medio secar cerca de la ventana.
Amanda: Sonaba bien el grupo...
Miguel: Si y al cantante se le entendía todo...
Amanda: ¡Bueno el carrete, lo único malo es que estaba muy lleno y las minas muy locas, te fijaste en la locateli qué se agrró el Camilo?
Miguel: ¡Uhhhhhhhhhhhh, si po'bien linda...
Amanda: ¡Cómo qué linda, es muy FEA...
Miguel: ¡Na qué ver estaba bien "güena"!
Amanda: ¡Tú estai'loco, parece que tomaste mucho copete!
Miguel: (la mira obviamente es ella quien a tomado mucho) Oye, na'qué ver, la mina era bonita, yo la encontré super parecida a ti...
Amanda: ¡Qué...! la cachaste cómo se reía?, si parecía una yegua, de a dónde esa FEA se parece a mi?
Miguel: ¡Pero si tenía hasta el mismo pelo que tú, cachai crespita, si era igual a ...
Amanda: (se enoja y le pega con un cojín)¡Hombres..., yo creo que el smog te tiene mal de los ojos...
Entra Camilo, viene alegre después de dejar a la "amiga".
Camilo: ¿Quibo friends...,tuvo la raja la tocata!
Amanda: Bueno,depende de lo que llamas la raja... la banda sonaba bien, la estética del grupo llamativa y las letras interesantes, pero había personas que dejaban mucho que ddesear...
Camilo: (extrañado) No encuentro, la gente era bien simpática, además conocí a la Tati...
Amanda: ¡¿A quién?!
Camilo: A Tatiana, la chica con la estuve bailando, super simpática y rica...
Amanda: ¡Por favor..., era muy FEA, además esa risa tonta que tenía y ese nombre...!
Camilo: Pero yo creí que te había caido bien, si son super parecidas...
Amanda: ¡Otro más!
Miguel: Le dije lo mismo y se enojó.
Camilo: ¡Pero si es verdad, si hasta bailan parecido!
Amanda: ¡Qué te pasa, si parecía niño con retardo cuando bailaba...
Camilo y Miguel se miran y bajan la mirada, ya que Amanda baila así, ella se percata y se enoja aun más.
Amanda: ¡Oye, yo no bailo así, yo..., yo bailo super bien y no me río así, además yo..., yo estudio ARTES cachai?
Camilo: Ella también y va un año más que tú...
Amanda: ¡Ah..., pero quizá dónde estudia!
Camilo: En la misma universidad que nosotros.
Amanda: ¡Ya!, saben me cansaron, deberían beber menos, asi sabrían bien lo que hacen y lo que dicen, buenas noches!
Ella se va a su pieza y cierra de un portazo, los chicos se quedan sentados en el sofá, extrañados.
Camilo: ¡Pero si se parecen...
Miguel: ¡Si, po'..., minas!, vo'cachai lo raras que se ponen con copete...
Camilo: ¡La dura..., te tomai'una chelita antes de acostarte?
Miguel: ¡Ya po'!
Camilo va al refrigerador y saca dos latas, las abren y en esos momentos sale de su habitación Amanda, con pijama amarallo con la cara de piolín y pantuflas iguales y los queda mirando, para luego hablarles.
Amanda: ¡Chicos, ustedes encuentran linda a esa mina, cierto?
Los dos chicos asienten.
Amanda: Ustedes dicen que ella se parece a mi, es correcto?
Los dos chicos asienten nuevamente.
Amanda: Eso significa entonces que yo les gusto...
Los dos chicos se ponen nerviosos, se miran entre si sin saber que decir.
Amanda: O sea yo, les gusto (se ríe graciosamente), o sea yo, soy la niña de sus ojos (se vueleve a reír graciosamente)
Camilo: Eh..., sabí tengo sueño, me voy a la cama (se levanta muy rápido y se va a su habitación)
Amanda: ¡Y..., admitelo Miguel, te gusto...
Miguel: (Muy nervioso)Este..., me voy a acostar también (bosteza fingido), tengo demasiado sueño (se va casi corriendo a su pieza)
Amanda se queda sola, pensativa...
Amanda: Después de todo, la mina esa es bonita... y tiene una risa amorosa (se ríe graciosamente y se va a su pieza)
Amanda: 22 años, de Valdivia, amiga de años de Miguel, estudian juntos la carrera de Artes en la universidad de Santiago.
Miguel: 21 años, obvio también de Valdivia.
Camilo: 23 años, de Iquique, amigo de Amanda y Miguel, estudia en la misma universidad, pero la carrera de sicología.
Los 3 trabajan part time en distintas cosas, sus padres les envian dinero y con eso ellos arriendan un pequeño departamento en el barrio Lastarria.
PERSONALIDADES:
Amanda: Alegre, un poco ingenua (solo un poco es sureña), que trata de adaptarse a Santiago lo mejor y más rápido posible.
Miguel: Timido, desconfiado, habla poco (también sureño jejeje) y Santiago le cuesta entenderlo.
Camilo: Relajado, alegre, por su carrera vive haciendo analisis a todo y a todos, más exitado (obvio es nortino), Santiago es un sueño para él.
ESCENA
Llegan Amanda y Miguel de una tocata, ella viene bastante mareada, mientras él solo un poco, ambos entran tambaleandose y conversando alegres, encienden las luces y se sientan en el sofá que hay en el living, lo único que hay en la habitación y una mesa pequeña con dos sillas y unas macetas a medio secar cerca de la ventana.
Amanda: Sonaba bien el grupo...
Miguel: Si y al cantante se le entendía todo...
Amanda: ¡Bueno el carrete, lo único malo es que estaba muy lleno y las minas muy locas, te fijaste en la locateli qué se agrró el Camilo?
Miguel: ¡Uhhhhhhhhhhhh, si po'bien linda...
Amanda: ¡Cómo qué linda, es muy FEA...
Miguel: ¡Na qué ver estaba bien "güena"!
Amanda: ¡Tú estai'loco, parece que tomaste mucho copete!
Miguel: (la mira obviamente es ella quien a tomado mucho) Oye, na'qué ver, la mina era bonita, yo la encontré super parecida a ti...
Amanda: ¡Qué...! la cachaste cómo se reía?, si parecía una yegua, de a dónde esa FEA se parece a mi?
Miguel: ¡Pero si tenía hasta el mismo pelo que tú, cachai crespita, si era igual a ...
Amanda: (se enoja y le pega con un cojín)¡Hombres..., yo creo que el smog te tiene mal de los ojos...
Entra Camilo, viene alegre después de dejar a la "amiga".
Camilo: ¿Quibo friends...,tuvo la raja la tocata!
Amanda: Bueno,depende de lo que llamas la raja... la banda sonaba bien, la estética del grupo llamativa y las letras interesantes, pero había personas que dejaban mucho que ddesear...
Camilo: (extrañado) No encuentro, la gente era bien simpática, además conocí a la Tati...
Amanda: ¡¿A quién?!
Camilo: A Tatiana, la chica con la estuve bailando, super simpática y rica...
Amanda: ¡Por favor..., era muy FEA, además esa risa tonta que tenía y ese nombre...!
Camilo: Pero yo creí que te había caido bien, si son super parecidas...
Amanda: ¡Otro más!
Miguel: Le dije lo mismo y se enojó.
Camilo: ¡Pero si es verdad, si hasta bailan parecido!
Amanda: ¡Qué te pasa, si parecía niño con retardo cuando bailaba...
Camilo y Miguel se miran y bajan la mirada, ya que Amanda baila así, ella se percata y se enoja aun más.
Amanda: ¡Oye, yo no bailo así, yo..., yo bailo super bien y no me río así, además yo..., yo estudio ARTES cachai?
Camilo: Ella también y va un año más que tú...
Amanda: ¡Ah..., pero quizá dónde estudia!
Camilo: En la misma universidad que nosotros.
Amanda: ¡Ya!, saben me cansaron, deberían beber menos, asi sabrían bien lo que hacen y lo que dicen, buenas noches!
Ella se va a su pieza y cierra de un portazo, los chicos se quedan sentados en el sofá, extrañados.
Camilo: ¡Pero si se parecen...
Miguel: ¡Si, po'..., minas!, vo'cachai lo raras que se ponen con copete...
Camilo: ¡La dura..., te tomai'una chelita antes de acostarte?
Miguel: ¡Ya po'!
Camilo va al refrigerador y saca dos latas, las abren y en esos momentos sale de su habitación Amanda, con pijama amarallo con la cara de piolín y pantuflas iguales y los queda mirando, para luego hablarles.
Amanda: ¡Chicos, ustedes encuentran linda a esa mina, cierto?
Los dos chicos asienten.
Amanda: Ustedes dicen que ella se parece a mi, es correcto?
Los dos chicos asienten nuevamente.
Amanda: Eso significa entonces que yo les gusto...
Los dos chicos se ponen nerviosos, se miran entre si sin saber que decir.
Amanda: O sea yo, les gusto (se ríe graciosamente), o sea yo, soy la niña de sus ojos (se vueleve a reír graciosamente)
Camilo: Eh..., sabí tengo sueño, me voy a la cama (se levanta muy rápido y se va a su habitación)
Amanda: ¡Y..., admitelo Miguel, te gusto...
Miguel: (Muy nervioso)Este..., me voy a acostar también (bosteza fingido), tengo demasiado sueño (se va casi corriendo a su pieza)
Amanda se queda sola, pensativa...
Amanda: Después de todo, la mina esa es bonita... y tiene una risa amorosa (se ríe graciosamente y se va a su pieza)
miércoles, 18 de marzo de 2009
Todas Las Mañanas Del Mundo
"Todas Las Mañanas Del Mundo", se escucha agotador. Las mañanas todo un suplicio, nunca superaré este trauma.
Viajo todos los días, desde que tengo memoria, esto pasa por vivir tan lejos (entiendase vivo fuera de la región metroplitana, no en la periferia como otros). Viajaba a estudiar y ahora a trabajar. Como jamás me interesó manejar, viajo siempre en nuestra nunca bien ponderada locomoción colectiva, en todo caso con los costos que significa transportarte en tu propio auto, carro, coche o carroza, es mejor al final mi método.
A pesar de que algunos viajes pueden resultar incómodos, agotadores, curiosos o derechamente de Terror, dependiendo de los "compañeros" de viaje y obviamente del distinguido señor conductor...
Por lo general nunca me percato de quien va a mi lado (bueno cabe una salvedad, nunca me percato de nada), ya sea porque voy leyendo, escribiendo (como ahora) o escuchando música. Creo que todos van en la misma, asi que esa cantinela de la poca comunicación entre nosotros, parece ser cierta.
En este viaje mientras miraba por la ventana el paisaje humano, escucho a lo lejos una voz grave tratar de entonar una canción, normalmente en un caso asi, uno debiera extrañarse (mínimo) ya que una de las garantías del nuevo sistema de transporte es que ya no habrían vendedores (helados Panda, parches curita , etc, etc), ni tampoco cantores de música popular, obviamente todos ellos insertos dentro del saco de "Comerciantes Ambulantes" , para resguardar más seguridad y tranquilidad en los nuevos autobuses. Por lo menos estaba dentro de uno esos, nuevecito!!! si era incluso ar-ti-cu-la-do, no de esos que el común de la gente denomina "enchulado".
Cuando entre la poca gente que de pie nos acompañaba a los que estabamos cómodamente sentados, pasan unos bastones ortopédicos y un señor apoyado en ellos, un señor de terno (qué antiguo!) oscuro, impecable, camisa blanca, zapatos negros bien lustrados y una notoria corbata roja (quizá lo único que se notaba que no era de buena calidad o estaba muy usada), cabe destacar su barba canosa bien cortada al igual que su bien peinada cabellera, diría que en una buena peluquería de barrio se atiende este señor, con unos dientes BLANCOS, GRANDES, DERECHITOS o era una prótesis o este caballero usó pepsodent White and Shine toda su vida!!!
A lo lejos oía su cantar, aunque estaba cerca, lo que ocurría es que tenía los audifonos puestos y escuchaba un recuerdo "Big Time Sensuality". Pero esto no evitaba mi asombro con este señor, vino acaso a revindicar el oficio de cantante callejero?, o lo que dice el ministro de economía "Chile progresa cada día a pasos agigantados" o es un cantante de un local nocturno que aun no llega a su destino porque aun no encuentra el bus de acercamiento??? Luego ante la curiosidad evidente de su público que no dejaba de mirarlo, saca de su bolsillo de su cuidada chaqueta negra una credencial bien grande, realmente grande, en donde debiera quedar claro que la ilustre municipalidad de no sé dónde lo a autorizado, para presentar su digno espectáculo.
Se desplaza ayudado por sus bastones a lo largo del autobus, al final la gran mayoría le da dinero, incluyendome (de hecho le dí el dinero de mi café de media tarde), no tengo la menor idea de si cantaba bien, imagino que la gente reaccionó al verlo tan presentable, si muchos que habían pagado su pasaje, palidecían al lado de este caballero a la antigua, que a pesar de estar enfermo, con problemas de dinero, no era excusa para no estar decentemente presentado ante un público al cual le debía respeto.
Un detalle más, cuando le dí el dinero, sus ojos azules intensos me perturbaron, pensé "tiene razón el ministro, en este país hasta en estos menesteres nos estamos superando.
Ya llegué a mi parada, asi que apago mi "Personal Stereo" y lo guardo, mira que puede quizá un señor igual a este asaltarme, si cuando el ministro dice que no estamos superando es cierto.
Kouji
Viajo todos los días, desde que tengo memoria, esto pasa por vivir tan lejos (entiendase vivo fuera de la región metroplitana, no en la periferia como otros). Viajaba a estudiar y ahora a trabajar. Como jamás me interesó manejar, viajo siempre en nuestra nunca bien ponderada locomoción colectiva, en todo caso con los costos que significa transportarte en tu propio auto, carro, coche o carroza, es mejor al final mi método.
A pesar de que algunos viajes pueden resultar incómodos, agotadores, curiosos o derechamente de Terror, dependiendo de los "compañeros" de viaje y obviamente del distinguido señor conductor...
Por lo general nunca me percato de quien va a mi lado (bueno cabe una salvedad, nunca me percato de nada), ya sea porque voy leyendo, escribiendo (como ahora) o escuchando música. Creo que todos van en la misma, asi que esa cantinela de la poca comunicación entre nosotros, parece ser cierta.
En este viaje mientras miraba por la ventana el paisaje humano, escucho a lo lejos una voz grave tratar de entonar una canción, normalmente en un caso asi, uno debiera extrañarse (mínimo) ya que una de las garantías del nuevo sistema de transporte es que ya no habrían vendedores (helados Panda, parches curita , etc, etc), ni tampoco cantores de música popular, obviamente todos ellos insertos dentro del saco de "Comerciantes Ambulantes" , para resguardar más seguridad y tranquilidad en los nuevos autobuses. Por lo menos estaba dentro de uno esos, nuevecito!!! si era incluso ar-ti-cu-la-do, no de esos que el común de la gente denomina "enchulado".
Cuando entre la poca gente que de pie nos acompañaba a los que estabamos cómodamente sentados, pasan unos bastones ortopédicos y un señor apoyado en ellos, un señor de terno (qué antiguo!) oscuro, impecable, camisa blanca, zapatos negros bien lustrados y una notoria corbata roja (quizá lo único que se notaba que no era de buena calidad o estaba muy usada), cabe destacar su barba canosa bien cortada al igual que su bien peinada cabellera, diría que en una buena peluquería de barrio se atiende este señor, con unos dientes BLANCOS, GRANDES, DERECHITOS o era una prótesis o este caballero usó pepsodent White and Shine toda su vida!!!
A lo lejos oía su cantar, aunque estaba cerca, lo que ocurría es que tenía los audifonos puestos y escuchaba un recuerdo "Big Time Sensuality". Pero esto no evitaba mi asombro con este señor, vino acaso a revindicar el oficio de cantante callejero?, o lo que dice el ministro de economía "Chile progresa cada día a pasos agigantados" o es un cantante de un local nocturno que aun no llega a su destino porque aun no encuentra el bus de acercamiento??? Luego ante la curiosidad evidente de su público que no dejaba de mirarlo, saca de su bolsillo de su cuidada chaqueta negra una credencial bien grande, realmente grande, en donde debiera quedar claro que la ilustre municipalidad de no sé dónde lo a autorizado, para presentar su digno espectáculo.
Se desplaza ayudado por sus bastones a lo largo del autobus, al final la gran mayoría le da dinero, incluyendome (de hecho le dí el dinero de mi café de media tarde), no tengo la menor idea de si cantaba bien, imagino que la gente reaccionó al verlo tan presentable, si muchos que habían pagado su pasaje, palidecían al lado de este caballero a la antigua, que a pesar de estar enfermo, con problemas de dinero, no era excusa para no estar decentemente presentado ante un público al cual le debía respeto.
Un detalle más, cuando le dí el dinero, sus ojos azules intensos me perturbaron, pensé "tiene razón el ministro, en este país hasta en estos menesteres nos estamos superando.
Ya llegué a mi parada, asi que apago mi "Personal Stereo" y lo guardo, mira que puede quizá un señor igual a este asaltarme, si cuando el ministro dice que no estamos superando es cierto.
Kouji
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